Opinión

Libertad a Rubén Díaz Orozco, preso político en Querétaro

Por: Sergio Jerónimo Sánchez

En Octubre de 1997 en Querétaro el panismo, hasta entonces oposición, alcanzaba la administración estatal luego de un proceso electoral precedido de agitadas manifestaciones sociales.

Los maestros por su lado, movilizados primero por los charros del SNTE y luego por los democráticos, abanderaron las demandas de más salario y prestaciones con movilizaciones de más de 10 mil maestros por las calles de la ciudad, tomas de carreteras, ocupación del SNTE, de la USEBEQ y de la Plaza de Armas, al interior del magisterio la corriente democrática conocida como “movimiento de bases”, sostuvo la posición de ir más a fondo para alcanzar la democracia sindical pero los charros y neocharros de la comisión negociadora traicionaron; estaban en coordinación con el panismo, que como relevo político negociado, sólo le interesaba mostrar una escenografía de oposición para su llegada a la gubernatura del estado.

Dentro del magisterio, sus charros y neocharros a escondidas, en algún hotel de la ciudad, se prostituían firmando una minuta repudiada por los democráticos y las bases de la sección 24 del SNTE; esos neocharros hoy dirigen el sindicato y fueron hace apenas unos días a dar su voto incondicional para la reelección de Doña Perpetua.

El día que los panistas festejaban el triunfo electoral, los maestros democráticos eran reprimidos y agredidos por golpeadores al mando del SNTE, el movimiento llegaba a su fin sin que las demandas fueran atendidas.

Por otro lado, El Barzón había tomado fuerza ante una crisis que dejó a muchas familias endeudadas de la noche a la mañana, una crisis generada por los que arriba ordenaban amafiados con los jueces, el saqueo de los patrimonios de los más pobres como una nueva forma de obtener ganancias.

Las movilizaciones barzonistas en su afán de detener los saqueos “violaron la ley”, se atrevieron a emplumar abogados que practicaban despojos ordenados por los “jueces”, muchas familias estaban en peligro de perder sus casas y “retuvieron actuarios para forzar a la autoridad a negociar la ley”, se quejaban los leguleyos.

Los candidatos del PAN habían llegado hasta la asamblea del Barzón para ofrecer el apoyo para sus justas demandas: “estamos dispuestos a marchar con ustedes si es necesario para defender los patrimonios de las familias de Querétaro”…en marzo del 98 los panistas ya en el poder, encarcelaron a los barzonistas a quienes habían ofrecido su apoyo.

Rubén Díaz Orozco, aún en la cárcel, se encuentra abandonado por la justicia y los barzonistas, sin familia ni recursos para subsistir, enfermo y con más de 15 años en la cárcel, 39 de sentencia y 66 de edad, esperando que cuando los panistas ya no manden llegue el milagro de su libertad.

“Han pasado por la cárcel secuestradores y asesinos, violadores y traficantes de todo, llegan y salen pero yo sigo aquí…pues que chingaos les debo”… pregunta Rubén.

La justicia del soberano se impone como castigo y venganza pública para mostrar la fuerza del poder… claro, ¡si estamos hablando de la Edad Media o del fascismo!

Rubén Díaz Orozco espera aún que la justicia verdadera vuelva la vista hacia el Cereso de San José el Alto Querétaro…

¡¡¡Presos políticos libertad!!!

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