Opinión

Los economistas patito y el desastre económico

De todos esos economistas con rimbombantes títulos, del ITAM o de universidades norteamericanas, no se hace ninguno y la mejor prueba son las pésimas condiciones económicas de nuestro país, las que han empeorado desde que Peña Nieto llegó a presidir el gobierno federal.

Por: Ángel Balderas Puga

anbapi05@yahoo.com.mx

Ni Enrique Peña Nieto, ni Luis Videgaray, Secretario de Hacienda y Crédito Público, ni Agustín Carstens, gobernador del Banco de México se atreven a dar la cara por el desastre económico del que ellos mismos son culpables.

Es inútil que presuman sus títulos académicos pues la realidad demuestra que son pésimos para manejar la economía de nuestro país. Carstens y Videgaray son economistas por el Instituto Teconológico Autónomo de México (ITAM). Carstens tiene maestría y doctorado en economía por la Universidad de Chicago, mientras que Videgaray también es doctor en economía, por parte del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Además, en la Secretaría de Economía despacha otro economista con maestría en economía, por parte de la Universidad de Arizona y con estudios doctorales en la Universidad de Pennsylvania. Hasta hace poco, despachaba en Pemex, Emilio Lozoya, también economista del ITAM y con maestría en desarrollo económico por la Universidad de Harvard, ahora su lugar ha sido tomado por el concuño de Carlos Salinas, José Antonio González Anaya, economista por el MIT, con maestría y doctorado por la Universidad de Harvard (Milenio, 01/08/14).

Pues de todos esos rimbombantes títulos, todos del ITAM o de universidades norteamericanas, no se hace ninguno y la mejor prueba son las pésimas condiciones económicas de nuestro país, las que han empeorado desde que Peña Nieto llegó a presidir el gobierno federal.

Algunos indicadores básicos

Nuestro país cuenta con uno de los más bajos Productos Internos Brutos (PIB) per cápita de los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): 18 mil 46 dólares, en 2014, contra los 22 mil 179 de Argentina, muy por debajo del promedio de la OCDE que es de 39 mil 211 dólares, debajo de Corea con sus 33 mil 394 y muy por debajo de Irlanda con sus 49 mil 402 dólares (OCDE, 2014). Lo que demuestra que estos economistas de universidades privadas “hiper-preparados” en universidades extranjeras han sido incapaces de mejorar la situación económica de las familias mexicanas.

El gobierno de Peña Nieto y sus economistas “estrella” han llevado la deuda pública de 6.5 billones de pesos, equivalentes al 40.4% del PIB, hasta 8.63 billones a finales de 2015, equivalentes al 48.3% del PIB (El Economista 09/02/16). Un aumento de 2.13 billones de pesos en tan sólo tres años, un promedio de 710 mil millones de pesos cada año. Por esta enorme deuda, en 2015 se pagaron 400 mil millones de pesos sólo por intereses (La Jornada, 01/02/16). Esta enorme mole de dinero equivale al gasto de 2016 en educación y salud públicas.

Cuando Peña Nieto llegó a la presidencia de la República, el dólar costaba 12.88 pesos, ahora, a mediados de febrero de 2016, la moneda norteamericana se cotiza ya en 18.65 pesos. En tan sólo tres años nuestra moneda se ha devaluado 5.77 pesos por dólar, una devaluación del 45%. La devaluación, naturalmente, ha impactado de manera negativa al pago de intereses de la deuda contraída en dólares tanto por el sector público como por el privado. Para algunas empresas este golpe ha sido demoledor. Principalmente por esta razón, las empresas más grandes y representativas del país, que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores han visto como su deuda aumentó casi un 10% en el segundo trimestre de 2015 (El Universal, 03/08/15), con un dólar que costaba 15.71 pesos. Hoy, con un dólar a 18.65 ese porcentaje se ha incrementado para todas aquellas empresas que tienen deudas en dólares o en otras monedas extranjeras.

La “ayuda” de Televisa

Dado que los “súper” economistas neoliberales no dan una, ni se atreven a dar la cara. Televisa entró al quite y el martes 26 de enero mandó a dos de sus conductores a presentar un análisis “patito” sobre la devaluación del peso. Se trató de Andrea Legarreta y Raúl Araiza, conductores del programa “Hoy”. Legarreta salió con su “batea de babas” de que la devaluación “no es culpa del gobierno” y que “no porque suba el dólar sube el precio de todo lo que las familias consumimos”. Decir esto último es una soberana estupidez para un país que importa casi todo, desde alimentos básicos a tecnología, productos que deben pagarse en dólares. Aunque no lo dicen, estoy casi seguro que Peña Nieto, Carstens, Videgaray y los otros economistas del ITAM piensan igualito que Legarreta.

 

 

 

 

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