Opinión

Los Gabinetes de los nuevos gobiernos municipales

Por: Martagloria Morales Garza

Los ciudadanos elegimos a nuestros gobernantes pero ellos eligen a sus gabinetes, estos son los brazos del ejecutivo y los que tienen el contacto más directo con los ciudadanos lo cual, en sí mismo, es una paradoja.

¿Que esperamos los ciudadanos de los gabinetes? De la manera más simplemente expresada; que hagan lo que el ejecutivo prometió. De manera un poco más elaborada que sean expertos en su campo, que sepan trabajar para cumplir las promesas de campaña del ejecutivo, que tengan un trato cercano y cordial con la ciudadanía,  y que no sean corruptos, ni opacos ni arrogantes.

Sin embargo, esto no siempre sucede, o más bien en pocas ocasiones se cumple. Hay indicios para pensar, que buena parte de la explicación en torno a la derrota del PRI en las elecciones pasadas se debe a un gabinete mal seleccionado por Calzada, quien fue muy bien evaluado por la ciudadanía, pero no así los miembros de su gabinete, pues miembros muy renombrados  de este compitieron para cargos de elección tanto en 2009 como en 2012 y perdieron de manera muy contundente.

Para el caso de los gobiernos recién electos, particularmente para los presidentes municipales el reto en esta ocasión es doble, si su gabinete no es el esperado y su trabajo no se traduce en buenos resultados muy rápido, dos años, es poco probable que sean capaces de reelegirse, en caso de que lo pretendieran.

En 2018, por primera vez en Querétaro los Presidentes Municipales podrán competir nuevamente para reelegirse en su cargo. El éxito de esto, depende en buena medida de su gabinete.

Sin embargo, los recién electos presidentes municipales se encuentran en el dilema de llamar a sus compañeros de partido, a sus amigos, a los que los ayudaron a ganar la elección, y que no necesariamente son los mejores y los más experimentados en su campo de trabajo, o incluso siéndolo, no son apreciados por la ciudadanía.

Este dilema lo tienen todos los candidatos de todos los partidos, si no llaman  a quienes los acompañaron en la campaña, a los miembros de su partido, no serán apoyados por ellos en la próxima elección y es plausible pensar que no ganarán, pero por otro lado, los que son muy hábiles para obtener votos, no necesariamente son los mejores gobernando.

Analizando los equipos de trabajo de Marcos Aguilar,  de Mauricio Kuri encontramos algunos rasgos que vale la pena resaltar.

El equipo de trabajo de Mauricio Kuri está integrado por tres tipos de perfiles; el primer grupo, el más extenso, no muestran experiencia político electoral, formados en la iniciativa privada y con experiencia relacionada con los puestos que ahora ocupan; una segundo grupo, que pudiéramos denominar técnico que  provienen de gestiones anteriores panistas o priistas, con experiencia técnica en sus respectivas aéreas de competencia, y un tercer grupo, el más pequeño, con perfil político electoral vinculado al PAN.

De esta manera Mauricio Kuri integró un gabinete muy poco panista, más bien cargado al aspecto técnico, y con un fuerte sesgo hacia la iniciativa privada.

En contraste, Marcos Aguilar, apostó por un equipo muy panista, recuperando a cuadros políticos de todos los grupos de Acción Nacional, en menor medida pero también integra a profesionistas del sector privado con poca o nula experiencia en el ámbito político.

Dos perfiles distintos que aluden también a las diferencias entre los candidatos; mientras Marcos Aguilar es un candidato con una fuerte y vieja filiación panista, Mauricio Kuri tiene más bien un perfil poco panista y más bien empresarial. Esto explica parcialmente la selección de sus equipos.

Sin embargo, los perfiles en sí mismo no son los únicos predictores del éxito que pudieran tener ambos funcionarios en su gestión, pero es un aspecto importante.

En gestiones tan cortas, como los son los períodos de gobierno municipal, el éxito de la gestión depende de la velocidad con la que el equipo se integre, de la capacidad de cada uno de ellos para responder a las expectativas de los ciudadanos,  y finalmente, también de la velocidad del Presidente para hacer los cambios pertinentes en su gabinete si sus rendimientos no son los esperados.

Un gabinete que ha tenido actividades anteriores de manera conjunta, a pesar de sus diferencias, podrá integrarse más rápidamente, que uno que integra personas de diferentes ámbitos y que no se conocen entre sí.

La nueva gestión municipal impulsada por el nuevo marco jurídico, obliga a los municipios a tener un presupuesto basado en resultados, lo cual supone un ejercicio de trabajo en equipo muy fuerte.

A diferencia de los modelos de administración tradicional, este no funciona si no hay un equipo integrado y que esté dispuesto a colaborar para que los programas impulsados por el gobierno sean exitosos, independientemente de que su Secretaria no sea la responsable.

La competitividad individual debe ser eliminada para favorecer a un alto rendimiento del equipo. Lograr esto es complicado y más aún si el equipo no está integrado. El reto de las nuevas administraciones es alto, necesita de una permanente vigilancia de la sociedad para presionar a que las cosas se hagan bien y de la mejor manera.

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba