Opinión

Los gobiernos mexicanos neoliberales y su surrealista política petrolera

Por: Ángel Balderas Puga

En nuestra pasada entrega demostramos, con datos oficiales y aritmética elemental, que a nuestro país le cuesta actualmente un peso con 92 centavos producir un litro de petróleo, por lo que la gasolina Magna tiene un sobreprecio de $11.65 que no corresponde con los costos de transporte, refinación y distribución hasta llegar al consumidor final, por lo que, en realidad, en nuestro país ni las gasolinas ni el diesel están subsidiados, sino que nuestros últimos gobiernos han usado y siguen usando la gasolina para recabar impuestos de manera indirecta, sin que esos impuestos se reflejen en servicios sociales para toda la población, comenzando con salud y educación.

Señalamos también, con datos de la Agencia de Información de la Energía de los Estados Unidos, que los costos de producción, refinación y distribución son, aproximadamente, equivalentes, por lo que la gasolina producida actualmente en México cuesta $5.76, mientras se nos vende en $13.57.

Las cuentas que hicimos en nuestra pasada entrega corresponden a la gasolina producida en México. Sin embargo, de manera absurda (de ahí el título de este artículo) nuestro país, uno de los más grandes productores de petróleo del mundo, es al mismo tiempo un gran importador de gasolina. Tan sólo el año pasado se importaron 362 mil barriles de gasolina cada día. ¿Cuánto nos cuesta esta absurda importación?

Ocultamiento de información

En los sitios web de Pemex y de PMI (Pemex Comercio Internacional) no existe un dato esencial: el costo de la importación de gasolina. Mientras en la sección de indicadores petroleros de Pemex aparece el volumen de las importaciones y el costo de la importación total de petrolíferos (gasolinas, gas, diesel, combustóleo, turbosina, etc.), el costo de la importación se oculta por el gobierno más allá de su demagógica sección de “transparencia” en ambos sitios.

Por ejemplo, el 1 de enero de 2014, CNN México publicó (http://goo.gl/YJycTr) que PMI se había negado a proporcionar información acerca del valor de la importación de gasolinas y que un ciudadano había hecho una solicitud por medio del IFAI para tener esa información, pero que PMI se había negado con un argumento bastante estúpido alegando “secreto industrial” dado que “los costos de las gasolinas producidas por diversas refinerías… obedecen a una lógica de mercado y por ello, era de especial relevancia para ambos socios mantener reservado o confidencial el precio de lo que compran o venden, puesto que su competitividad está derivada de los precios de los productos”. Este “argumento” es una soberana tontería pues como, justamente, argumentó el IFAI, esa información no puede ser confidencial, pues se ha difundido parcialmente en informes de las secretarías de Energía y de Hacienda.

El costo de la gasolina importada

Para hacernos una idea, revisemos algunos datos. El 20 de mayo de 2012, el periódico El Economista publicó un artículo (http://goo.gl/hWdSTA) en donde aparece un dato interesante con respecto a la importación de gasolina de los Estados Unidos, de donde importamos el 77% de nuestra gasolina. En 2011 se importaron de ese país 101 millones de barriles con un costo de 18 mil millones de dólares. Es decir, cada barril costó 178 dólares, por lo que cada litro de gasolina importada costó, en 2011, 1.12 dólares por litro. En 2011, el dólar costó, en promedio 12.47 pesos por lo que pagamos el litro de gasolina importada a $13.97.

Lo que no explica Pemex es si ese precio es por pagar totalmente la gasolina o sólo por el costo de transporte y refinación. En cualquier caso, esta importación de gasolina es totalmente absurda, pues si nosotros refináramos nuestro petróleo, nos estaría costando $5.76 cada litro de gasolina y no los $13.97 que nos cuesta la gasolina importada. Perdemos $8.21 por cada litro.

Lo que habría que hacer

México importa gasolina de Estados Unidos, el 77%; de Holanda, ¡país no petrolero!, el 11%; de Arabia Saudita, el 4%; de Italia, otro país no petrolero, el 3%; y de varios países más, el restante 5% (El Economista, 20/05/2012), gasolina que nos cuesta $13.97 el litro, mientras que producirla en el país nos costaría sólo $5.76 y nuestros “brillantes e inteligentes” gobernantes ¡nos dicen que refinar la gasolina “no es negocio”!

Véanse, como ejemplo, las declaraciones del panista Juan Bueno Torio, director de Pemex Refinación, entre 2003 y 2006: “Refinación en México un mal negocio” (El Financiero, 18/08/2009); o las del también panista Jordy Herrera, secretario de Energía entre 2011 y 2012: “Refinación no es negocio para México” (24 horas, 01/11/2013).

Refinar gasolina en México, además de dar trabajo a mexicanos y a empresas mexicanas, implicaría un ahorro de 472 millones y medio de pesos ¡diarios! Es decir, 172 mil millones de pesos cada año, casi el doble de lo que el país destina anualmente a la educación superior, lo que nos da una idea de lo que podríamos hacer con ese dinero despilfarrado. Tan sólo con la mitad de lo que pagamos por importación de gasolina se podría incrementar al doble los presupuestos de todas las instituciones de Educación Superior de México, de este tamaño es la irresponsabilidad de nuestros gobernantes y de este tamaño es el daño que le hacen a la nación.

anbapu05@yahoo.com.mx

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