Opinión

Los puntos oscuros del 11-S norteamericano (Tercera parte)

Por Ángel Balderas Puga

En los números 591 y 595 de Tribuna de Querétaro hemos hecho algunas consideraciones sobre algunas de las muchas cosas oscuras alrededor de los atentados en Nueva York, en septiembre de 2001. En este número tocamos otros de esos aspectos.

Las increíbles explicaciones oficiales: ir contra las leyes de la Física

La caída de las Torres Gemelas, desde un inicio, causó perplejidad en la mayor parte de los observadores, incluidos ingenieros expertos en estructuras, tomando en cuenta que las torres fueron diseñadas para soportar el impacto de un avión Boeing 707 a velocidad de 965 kilómetros por hora.

Ingenieros en estructuras trataron de dar explicaciones como la fundición de la estructura de acero o la pérdida de estabilidad estructural debida al impacto. Sin embargo, la inmensa mayoría de ellas asociaron la forma en la que cayeron las torres con una demolición controlada.

Hubo centenares de testimonios, empleados del World Trade Center (WTC), bomberos, periodistas y policías, entre otros, que hablan de explosiones en las torres, que nada tenían que ver con el impacto de los aviones. Esta serie de explosiones causaron una gran cantidad de daños antes de que se desplomaran las torres. Los testimonios específicos pueden leerse (en francés) en el sitio web de la organización ciudadana francesa “ReOpen911” (www.reopen911.info).

No se necesita ser ingeniero civil para ver la similitud en la forma en la que se desplomaron las torres con la forma en la que se hace la demolición controlada de edificios. Basta comparar las imágenes de algunos de los documentales que se presentan en canales como Discovery Channel con las imágenes de los videos de la caída de las torres. Sin embargo, ingenieros expertos en demoliciones sostienen lo mismo. El reporte final, de 2005, del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de los Estados Unidos (NIST, por sus siglas en inglés) concluyó que eran incapaces de explicar por qué las torres cayeron como cayeron.

Entre otras cosas, la casi perfección y simetría de la caída de la Torre Norte implica, según el físico Henry-Couannier, que la casi totalidad de las 240 columnas de acero que soportaban dicha torre cedieron de manera casi simultánea en todos los niveles, algo que las versiones oficiales nunca han podido explicar.

Otra cosa sorprendente es que las diferentes estimaciones del tiempo de caída de las torres, entre los 10 y los 15 segundos, implican que las torres cayeron con una velocidad cercana a la velocidad de la caída libre, algo que incluso la misma NIST acepta en su reporte final. Esto implica que la parte del edificio inferior a la zona de impacto no puso ninguna resistencia a la parte superior, algo que es verdaderamente increíble (en el caso de una demolición no controlada).

Además de lo anterior, las imágenes previas al desplome de las torres muestran la salida horizontal de piezas del edificio, de unas 20 toneladas de peso, proyectadas horizontalmente a velocidades cercanas a los 110 kilómetros por hora y expulsadas a unos 150 metros de las torres. Este extraño hecho fue totalmente ignorado por la NIST en su reporte final.

Las imágenes muestran que prácticamente todo lo que se hallaba dentro de las torres, con excepción del acero, pero incluido el concreto, se pulverizó como harina durante la caída de las torres, algo difícilmente de explicar sólo en base a la energía gravitacional.

Otra cosa sorprendente fueron los fuegos inextinguibles en los escombros, algunos de ellos duraron incluso ¡meses! En efecto, en la revista New Scientist, en diciembre de 2011 se publicó que aún había fuego en la zona del “ground zero” y en el boletín Chemical & Engineering News, del 20 de octubre de 2003, se señaló que el fuego duró durante meses y esto a pesar de las lluvias torrenciales que cayeron en la zona, los millones de litros de agua vertidos por los bomberos, la inyección en los escombros de inhibidores de fuego y la falta de oxígeno y de materiales combustibles en el corazón de los escombros. Según expertos, se trató del incendio más largo de un edificio, en la historia de los Estados Unidos (New Scientist, 3/12/01), La NIST nunca explicó el porqué de esta situación.

Otra anormalidad más fueron las temperaturas extremas que se alcanzaron en los escombros y la fundición del acero. En Internet existen videos en los que parte del acero de los escombros se ve incandescente. Numerosos testigos, bomberos, rescatistas e ingenieros, entre otros, hablan de temperaturas extremas en el centro de los escombros, semanas después del atentado. Lo extraño es que el punto de fusión del acero, aproximadamente mil 500 grados centígrados, es muy superior a las temperaturas que pueden alcanzarse en los incendios, las que difícilmente alcanzan los 800 grados y mil grados en condiciones excepcionales, entonces, ¿cómo es que se fundió el acero? De hecho las torres son los primeros edificios de acero que se desploman como resultado de un incendio. Pero además, para que un incendio se mantenga tiene que estar alimentado por oxígeno y material combustible. Policías señalan que incluso vieron colar el acero líquido como en una planta de fundición. A pesar de los múltiples testimonios y de los videos que aún existen en Internet, la NIST no tomó en consideración este extraño aspecto, por lo que no dio ninguna explicación y esto a pesar de muchos elementos que proporcionó la Sociedad Norteamericana de Ingenieros Civiles (ASCE, por sus siglas en inglés).

La demolición controlada

El reporte final de la NIST fue incapaz de explicar los fenómenos observados y señalados en los párrafos anteriores. Sin embargo, la hipótesis de la demolición controlada sí puede explicarlos, por lo que se vuelve la hipótesis más viable.

En el sitio web de ReOpen se muestran varias fotografías de la demolición controlada de edificios, su semejanza con la caída de las Torres Gemelas es más que evidente. En este tipo de demoliciones aparecen fuegos persistentes, temperaturas extremas, pulverización, acero fundido, etc.

Cabe señalar que en las demoliciones se usa, entre otras cosas, un explosivo de uso militar, llamado nanotermita y está demostrado que en los restos de las torres se halló una gran cantidad de este material, como quedó documentado en una investigación que se publicó en 2009, en la revista científica Open Chemical Physics Journal.

Muy ilustrativa la conclusión de un artículo de investigación que un grupo de físicos e ingenieros publicó en 2008, en la revista científica Open Civil Engineering Journal, la hipótesis de la demolición controlada “corrobora los hechos sin violar las leyes fundamentales de la Física”.

anbapu05@yahoo.com.mx

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