Opinión

Marcha universitaria y resultados electorales en el SUPAUAQ

Por: Francisco Ríos Ágreda

PARA DESTACAR: Finalizó el mitin universitario, con la consigna central de “¡No al recorte a la UAQ!”. En el balance general, si bien no acudió toda la comunidad universitaria, la participación estudiantil dejó buen sabor de boca y mostró la protesta de los universitarios ante la posible aprobación del Presupuesto 2017.

La tarde del miércoles 26 de octubre se empezaron a reunir en la explanada de Rectoría, a partir de las cinco de la tarde, los estudiantes de las facultades de Filosofía, de Derecho en particular de Criminología, de Psicología, Belllas Artes, Escuela de Bachilleres, Ingeniería, Química, Ciencias Políticas y Sociales y estudiantes de varias escuelas universitarias, a pesar del deslinde de la convocatoria a la marcha universitaria por parte de la FEUQ.

También se incorporó a la movilización universitaria un sector de profesores jubilados y pensionados del SUPAUAQ. Eran las 6 de la tarde y aún se daban tiempo los estudiantes para plasmar sus consignas en carteles. Antes del inicio de la marcha, Gilberto Herrera Ruiz, rector de la UAQ, arengó a los universitarios a realizar una manifestación pacífica en la exigencia de que no se realicen los recortes al presupuesto universitario de la UAQ, lo que significaría menos becas, menos investigación, menos extensionismo y congelación de la matrícula, criticando que la tijera presupuestal se dirija a programas estratégicos como el campo, la salud y la educación y no a partidos y funcionarios.

Como ocurre en las movilizaciones sociales cuando no hay represión, estas se transforman en verdaderas fiestas populares y la creatividad juvenil se pone a tono para inventar consignas, unas plasmadas en las mantas, tales como: “¡El presente es de lucha, el futuro es nuestro!” “¡Salud y educación, son la solución!”, “¡Sí a la educación, no a la corrupción!”, “¡Córtense el calzón, no la educación!” (y otra más florida, que por respeto a los lectores no menciono, pero que ya se la han de imaginar).

La movilización transcurrió en perfecto orden y fue respaldada por padres de familia, organizaciones de la sociedad civil, con la única bandera de más presupuesto para la Universidad. La prensa local calculó la asistencia de tres mil universitarios, pero las fotos presentadas por los medios al pié de la Corregidora nos podrían dar una estimación de unos 5 mil estudiantes y simpatizantes con la causa universitaria.

El trayecto seguido por los contingentes universitarios fue por las calles de Hidalgo, Tecnológico, Universidad, Juárez, 16 de Septiembre y llegada al monumento a La Corregidora, en donde se desarrolló brevemente un mitin en el que hicieron uso de la palabra la profesora Lilian Rojas, de la Escuela de Bachilleres, quien invitó a Francisco Domínguez a no dejar sola a la universidad en su lucha contra el recorte, la estudiante Ana Karen de Criminología, quien afirmó que la educación es un arma poderosa y un derecho humano que no van a permitir que se recorte.

Finalizó el mitin universitario, con la consigna central de “¡No al recorte a la UAQ!”, además de que se refirieron posibles acciones nacionales, de ser necesario, poniendo como ejemplo la huelga de hambre de Alejandro Vera Jiménez, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

En el balance general, si bien no acudió toda la comunidad universitaria, la participación estudiantil dejó buen sabor de boca y mostró la protesta de los universitarios ante la posible aprobación de un presupuesto 2017 por parte de la Cámara de Diputados, donde también ya se realizan gestiones.

Por otra parte, en una contienda electoral bastante reñida por la dirigencia del Comité Ejecutivo del SUPAUAQ, en cuya primera ronda de votación celebrada el 20 de octubre pasado, la planilla USU, presidida por Rosalba Flores Ramos tomó la delantera por más de 100 votos sobre la planilla LSU, sin embargo de acuerdo con los Estatutos del SUPAUAQ, no obtuvo el porcentaje necesario, por lo que se realizó una nueva ronda electoral definitiva el 27 de octubre, de nueve de la mañana a las seis de la tarde y los resultados dados a conocer por la Comisión de Vigilancia (en funciones de Comisión Electoral) después del conteo final, aproximadamente a las 10 de la noche del 27 de octubre, fueron los siguientes:

USU de Rosalba Flores Ramos, quien pretendía la reelección, alcanzó 641 votos, mientras que LSU, del equipo de Saúl García Guerrero logró 646 votos, con los que alcanzó por mayoría simple, el triunfo electoral. La Comisión Electoral, aunque dio a conocer los resultados, que son válidos según los Estatutos que rigen al SUPAUAQ, decidió no tomar protesta a la planilla LSU, hasta no resolver las impugnaciones, lo cual debe ocurrir de la manera más expedita y veloz, pues generaría un impasse político en el SUPAUAQ y en la situación laboral de los trabajadores académicos con la UAQ.

Aquí vale la pena recordar la actitud de Donald Trump en el tercer y último debate presidencial en EE.UU., quien afirmó que no reconocerá el triunfo electoral si no lo favorece. No podemos quedarnos con esa sensación en la contienda sindical universitaria. En la democracia moderna un hombre, o una mujer, es un voto. “Consumatum est”.

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