Opinión

México pos’ moderno

Por: Jorge Antonio Torres

Jóvenes y ‘jóvenas’, niños y niñas, hombres, mujeres y personas de sexualidades diversas, vengan a presenciar los últimos actos en esta carpa circense. Maravíllense con el dinero evanescente de Tabasco, el acto de inocencia del ex gobernador Granier, los candigatos, los CANdidatos y los burros al poder. Sorpréndanse con la regidora regia, capaz no sólo de invocar un estado de excepción para la separación entre iglesia y Estado, sino que también puede colocar en manos del hijo del dios cristiano-católico el poder de una ciudad, poder que ni siquiera tiene el ex cardenal Bergoglio (mejor conocido como el Papa Pancho).

 

¡Vengan! ¡Vengan! ¡Maravíllensen o entren en pánico con este México pos’ moderno!

Bien… hemos entrado al circo. Por un lado tenemos al payaso que intenta ser el director de ceremonia. Copetín se ha hecho de una novia “dramaturga”, y dicen que ha pasado por las manos de todo el circo de las luminarias. No digamos más, mientras vemos su póster entre los mecánicos del lugar. El payaso se enfrenta cual cruzado a un elefante tratando de darle de comer papas Sabritas y Coca-Cola, creyendo que la desnutrición se salva con producto transgénico, comida chatarra y dejando prendida la TV en La Rosa de Guadalupe.

Unos animalitos entran en escena. El gato Morris encabeza las listas de popularidad en Xalapa, pues ha sido candidateado por la ciudadanía ante la incapacidad de ciertas ratas políticas para hacer creer sus propuestas. Le sigue Titán, el CANdidato en Oaxaca. Lleva un par de propuestas, pues los huesos están muy bien sepultados para que en su estado no se ande especulando a dónde van a parar. Y por último el burro Chon, que va por una de las ciudades más peligrosas en el mundo: Ciudad Juárez.

¿Vuelven a las andadas lo animales músicos de Bremen o la rebelión en las jaulas se viene perfilando desde hace tiempo?

El hombre-bestia hace se aparición. Vestido como boxeador, se ha convertido en un monstruo que golpea mujeres y se sale con la suya. Se sospecha que se apellida Kahwagi y que guarda un rencor hacia quienes “representa”, mismo desplante de la realidad que manifiesta la senadora durmiente que pierde vuelos.

Volvemos a la pista principal, pues se aparece una bestia tricéfala. Con una cabeza con los colores del lábaro patrio, una blanquiazul y una amarilla, este animal espanta por la forma en que sus ojos se muestran desorbitados y bizcos. Con un aspecto parecido al perro tricéfalo Cerbero, parece resguardar no las puertas del Hades (inframundo de los antiguos griegos), sino ser la avanzada de un infierno para los mexicanos. De su hocico se van escurriendo las llamadas “reformas estructurales”, cuyo único fin es someter a los mexicanos a un régimen esclavista y digno de llamarse “tiranía de empresarios”.

Nuevamente aparece Copetín. Parece que ha encontrado a un inversionista de las lejanas tierras del oriente. Entre cabriolas y artes de artificio milenarias, pretende convencer al payaso para venderle todo el circo, con capataces, bestias, carpa y bienes materiales e inmateriales. Todo a favor de “mejorar los actos productivos” y convertirlo en un circo digno de competir con el Ringling Brothers gringo. Toda la competitividad e industria frente a la cultura norteamericana del espectáculo circense.

Y mientras tanto, espectador, el asiento que te animas a pagar con tus impuestos ha sido movido de poco en poco en medio de la pista principal. Las bestias políticas, los malabaristas de la canasta básica, los ilusionistas tesoreros de gobernadores tabasqueños, las regidoras metafísicas, los candidatos de Bremen. Todo te rodea y si desde ahora te maravillan con su espectáculo, date cuenta que entre la magia de este espectáculo Pos’ moderno y la realidad no hay nada de diferencia. Todo lo que ves ahí ya es parte del llamado (muy apropiadamente) “escenario político”. Y mientras tanto Alberto Patishtan sigue preso, las manifestaciones son reprimidas a palos y con gases lacrimógenos, Monsanto tiene sus manos sobre nuestra soberanía alimentaria, los movimientos políticos reciben amenazas de muerte, los padres de los niños muertos siguen sin saber de justicia a sus penas y la “clase política” sigue vendiendo nuestro futuro.

¿Seguirás pagando por este vil circo?

Además opino que se debe de respetar la libertad de expresión en los medios de comunicación (DEMOCRATIZACIÓN DE LOS MEDIOS), legislarse adecuadamente sobre los derechos indígenas (MARICHIWEU AMÉRICA LATINA), evitar que los grandes capitales se involucren en nuestras elecciones y con nuestro petróleo, dejar de disfrazar el fraude electoral desde los medios (#1DMx) y permitir la autogestión y autodefensa de los pueblos. #YoSoy132 #ParticipacionCiudadanaYA.

@AntonioTorresA

antoniotorresanaya@gmail.com

 

(Ésta y más opiniones en facebook.com/DePerrosYBarriles)

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba