Opinión

Monsiváis sin Twitter

Por Rubén Cantor Pérez

¿Y qué estaría tuiteando Monsiváis en estos días? En caso de que tuviera Twitter, porque antes de morir hace dos años no había entrado a esa poderosa red social, que ahora levanta movimientos y fortalece la participación ciudadana, para muestra basta un click: el pasado jueves 14 de junio cientos de personas se reunieron a las afueras de Televisa Chapultepec para disfrutar de un video llamado #Luz132 (http://www.youtube.com/watch?v=cQh4CmjLG10), el cual muestra la forma en que los medios de comunicación, en especial la empresa de Azcárraga, han ocultado o hecho menos masacres y fraudes cometidos por el gobierno: el movimiento estudiantil del 68, el halconazo en el 71, la imposición de Salinas en el 88, las matanzas de Aguas Blancas (1995) y Acteal (1997), y la cereza del pastel es el copetudo operativo policiaco en Atenco en el 2006. Sobre este último negro (o mejor dicho rojo) capítulo de la historia mexicana contemporánea, Monsiváis escribió que el gobierno y los medios “indignan, reprimen, radicalizan políticamente los sucesos de Atenco.”

Así ha sido siempre con las administraciones prianistas, apuestan por la desinformación y creen que los mexicanos nos chupamos el dedo, como en la autoagresión documentada que Peña Nieto protagonizó el 12 de junio, donde un grupo de supuestos simpatizantes de López Obrador lo interceptan y “agreden” en Tepeaca, Puebla (http://www.youtube.com/watch?v=xaE42LPdvdw).

El gran cronista de nuestro país, Carlos Monsiváis, quien fue participante en el 68 del movimiento estudiantil, escribió que éste: “se abandera de una tradición permanente de la oposición en México: el respeto a la Ley, el derecho de los mexicanos a no padecer oprobiosamente la violación, por parte de las autoridades, de la legalidad en la República.” Líneas abajo en ese mismo prólogo al libro de Sergio Zermeño, México: Una democracia utópica. El movimiento estudiantil del 68, remata apuntando directito a lo que 44 años más tarde sería la razón por la que se originó el #YoSoy132: “En los medios masivos de difusión –previa abundante paga y previo culto orgánico a la autoridad– se registra como irreverencia y vandalismo el coraje civil de los estudiantes. La imaginación reaccionaria agrega por su cuenta saqueos desaforados, estupros, desmanes contra ciudadanos pacíficos. La realidad informa de rabia, angustia, coraje y desesperación pero lo que no describe es la huella de los espíritus irracionales.”

De nuevo cabría preguntarnos, ¿qué estaría tuiteando hoy Monsiváis? Seguro, si ya tuviera Twitter, sería algo sobre el #YoSoy132 y sobre los jóvenes que gritan a Televisa ¡Queremos escuelas, no telenovelas!

Las redes sociales, que en el 68 hubieran servido para fortalecer el movimiento estudiantil, actualmente permiten escuchar millones de voces, que cuando se sincronizan llegan a sonar como un estruendo electrónico que paraliza el cuerpo y congela la sangre; ya no se necesita un micrófono para ser escuchado, pero lo que sí hace falta, y se extrañará, serán los comentarios atinados de Carlos Monsiváis, aquel portavoz de la sociedad civil que alguna vez lanzó una frase irónica que sintetiza todo lo que está pasando en estos momentos y que debería estar impresa en alguna playera del #YoSoy132: “A partir de ahora me propongo creer todo lo que leo en el periódico.”

Apaga la tele, prende la verdad.

@lazarocantor

 

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