Opinión

No mires hacia atrás, que te volverás estatua de sal

Por María del Carmen Vicencio

 

“2012, año nuevo. No veas hacia atrás, hacia lo que pasó en 2011, o te volverás estatua de sal. Hay demasiada sangre, demasiada muerte, demasiado dolor; te van a dar ganas de llorar; no más vas a hacer bilis y te vas a guacarear; te vas a achicopalar y el mal del achicopale es bien canijo, hasta te puedes petatiar de la pura tristeza.

“Cierra los ojos para que las masacres no te impacten; no te vayas a orinar tú también del susto; aprieta muy fuerte tus índices sobre las orejas; mira… así, para que no oigas los llantos y tapa tu nariz para que el olor a pólvora no te espante y no te asquee el hedor a muerto.

 

“Mejor no te enteres, para que no sientas feo. Ya no leas el periódico que va haciendo la cuenta diaria de los caídos; más vale no saber. A mi primo le dio cáncer por eso, no más de tanto estrés.

“¿Para qué insistir en juzgar a Zedillo por los muertos de Acteal; eso sucedió hace muchos años y, con castigarlo ahora, los difuntitos no van a revivir?

“¿Para qué insistir en llamar “dictadura” al régimen militar de Pinochet, en los libros de historia de Chile?, con eso, los pobres niños sólo se van a traumar; la escuela ha de ser neutra y nadie tiene derecho a sacarlos de su inocencia.

“¿Qué hay de malo en que la Iglesia católica esté logrando que el Congreso le haga caso? ¿No ves que está defendiendo el derecho a la libertad de creencias? Y si logra agregar el catecismo al currículum en las escuelas públicas, ¿cuál es el problema? A fin de cuentas tú ya te andas jubilando y ni te va a tocar.

“No tiene caso escandalizarse por las ignorancias de Peña Nieto o de Ernesto Cordero. No me vas a decir que los otros candidatos son más cultos. Y menos tiene caso rasgarse las vestiduras porque Calderón vetó la iniciativa del Congreso para rescatar al campo por la sequía; para eso es el Presidente y sabe lo que hace.

“Qué bueno que el Presidente esté emprendiendo un programa que becará el año próximo a 23 mil estudiantes en universidades privadas. Los pobres chavos no encuentran lugar en las públicas.

“Nos perdonan, pero aquí, a nuestro Cuautitlán no van a dejar sus cientos de toneladas de basura que se trajeron del DF, ¿qué se creen que somos su qué…?

“¿Para qué te unes a los indignados ocupas y a los chavos revoltosos de Ayotzinapa?, ¿no entiendes que la protesta social es un crimen y hasta te pueden matar? Ya no te quejes, mejor vente con nosotros, a “El buen fin”.”

Éstas son algunas de las muchas expresiones que oí aquí y allá; a veces de refilón, otras directamente, de mucha gente, a lo largo de este año: de mis colegas, de mis vecinos, de mis amigos, de mi familia…

Reunirlas de pronto, en una sola página, representan una bomba indigesta, que explica, por qué, mientras en muchos lados del mundo, cientos de miles de indignados salieron a protestar a la calle, en México, y en Querétaro, muchos otros prefirieron encerrarse en sus casas para ver en la tele “Pare de sufrir”.

De esto y otras “lindezas”, se fue alimentando nuestro espíritu a lo largo del 2011. Si no estallamos como “los indignados” es porque hemos ido asimilando todos estos acontecimientos, como en pequeñas dosis de cianuro. Sin embargo, la negación (mejor no hablemos de eso), la racionalización (no hay de otra), o la naturalización (así es la vida y qué se le va a hacer), no resuelven las cosas. El antídoto eficaz, sólo puede venir de la REVOLUCIÓN CULTURAL y, en este sentido, el 2012 (como todo inicio de año) renueva nuestra esperanza y nuestro ánimo de seguir luchando por ella, porque ya es mucha la gente que la anda buscando.

Van mis buenas vibras para que los cambios en los gobiernos federal, municipal, así como en la Rectoría de nuestra Universidad Autónoma de Querétaro, contribuyan a avanzar hacia ese nuevo horizonte.

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