Opinión

Peña Nieto y la “audacia” de entregar la riqueza de todos a unos cuantos

Por Ángel Balderas Puga

El pasado 24 de octubre, en nuestra ciudad, el ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, abogó por la “apertura” de Pemex a la iniciativa privada, según él deponiendo posiciones ideológicas y partidarias, cuando el planteamiento de entregar Pemex a empresarios privados es en sí mismo un planteamiento ideológico, específicamente, neoliberal y también un planteamiento partidista, específicamente de franjas priistas y panistas, que en el fondo pretenden entregar parte de la riqueza nacional incluso a extranjeros como ya lo hicieron con el sistema bancario y financiero, como lo han hecho con los ferrocarriles, con las minas y con parte de la generación de energía eléctrica, por no hablar de las puertas abiertas a otro tipo de trasnacionales que viene a hacer aquí lo que no se les permite en sus países de origen. No es la primera vez que Peña Nieto propone entregar partes sustanciales de Pemex a empresarios privados, ya lo había hecho en una entrevista: “Presidential hopeful offers more open mexican oil” (Financial Times, 18/10/11).

El petróleo, el mejor negocio del mundo

Desde la nacionalización petrolera, en 1938, las potencias extranjeras expulsadas de México no han quitado el dedo del renglón de recuperar lo que consideran suyo: la riqueza del subsuelo de México. Y con razón, pues de acuerdo con la más reciente clasificación de las 500 empresas más importantes del mundo de la revista Fortune, correspondiente a 2011 (http://money.cnn.com/magazines/fortune/global500/2011/index.html), de las primeras nueve empresas más importantes de acuerdo a sus ganancias, seis de ellas son petroleras: Gazprom, Exxon Mobil, Royal Dutch Shell, Petrobras, Chevron y Petronas, de las cuales las dos primeras son la segunda y la tercera en importancia sólo después de Nestlé que ocupa la primera posición. Y esto ha sido así desde hace muchos años. Sólo por comparación, en 2007 de las 11 más importantes, por ganancias, siete eran petroleras (de las cuales, Exxon Mobil, Royal Dutch Shell y British Petroleum ocupaban los tres primeros lugares en absoluto).

Lo anterior significa que el petróleo sigue siendo uno de los mejores negocios del mundo y por lo tanto de los más codiciados en el orbe.

Pemex bocado apetitoso

En la clasificación de Fortune, sólo aparecen tres empresas mexicanas, dos públicas y una privada: Pemex en el lugar 49, muy lejos de ella, América Móvil, de Carlos Slim, en el lugar 172 y, finalmente, la Comisión Federal de Electricidad en el lugar 483, también muy lejos de Pemex.

En 2011, el monto de las ganancias de la petrolera que tuvo mayores utilidades fue la rusa Gazprom con casi 32 mil millones de dólares, mientras que Pemex tuvo una pérdida de casi cuatro mil millones de dólares. Sin embargo, estas cifras son engañosas pues si comparamos las utilidades antes de impuestos, Pemex es una de las empresas petroleras con más utilidades en el mundo. En efecto, en el estudio “Benchmarking de 6 grandes empresas petroleras”, realizado en 2004, por el Centro de Investigaciones Estratégicas para México (www.ciex.info/html/inv0301.html), se hace una comparación de Pemex con cuatro de las más grandes empresas petroleras a nivel global y con una de las más grandes empresas de Latinoamérica. El criterio para escoger esas empresas fue el ranking de competitividad de la IEA (International Energy Agency). Los resultados se muestran en la Tabla 1. Como se puede observar, Pemex es la empresa que más gana en relación a sus ventas totales. Son estas cifras las que mueven la ambición de inversionistas que no buscan exponerse sino que van sobre ganancias seguras y esto no puede no saberlo Peña Nieto.

Tabla 1: Utilidades antes de impuestos (en millones de dólares)

Empresa

Ventas totales

Utilidad antes
de impuestos

Porcentaje de utilidad
con respecto a las ventas

Pemex

55 652

30 235

54%

Exxon

246 738

93 466

38%

Shell

268 892

89 342

33%

Petrobras

32 987

8 705

26%

Chevron

121 761

30 676

25%

British Petroleum

236 045

16 409

7%

La ideología enfermiza de no mirar para arriba

 

Muchos políticos mexicanos, ignorantes o perversos, pontifican sobre las bondades de entregar Pemex a la iniciativa privada y los traidores a la patria incluso buscan entregar esa riqueza a extranjeros.

De acuerdo a la clasificación anual “World’s Top 50 Oil Companies” de la revista Petroleum Intelligence Weekly’s, correspondiente a 2011, de las primeras cinco empresas petroleras del mundo, cuatro son cien por ciento públicas y sólo una es privada: la No. 1 es Saudi Aramco de Arabia Saudita (estatal); la No. 2 es la iraní NIOC (National Iranian Oil Co.), también estatal; la No. 3 es la privada norteamericana Exxon-Mobil; la No. 4 es la venezolana PDVSA (estatal) y la No. 5 es la china, también estatal, CNPC (Chinese National Petroleum Corp.).

En esta clasificación, Pemex se mantiene en el número 11, lugar que mantiene desde 2006. Cabe señalar que en esta clasificación, la estatal Saudi Aramco se ha mantenido en el primer puesto durante 21 años consecutivos y que la brasileña Petrobras, que tanto admiran los neoliberales mexicanos por su “apertura” a los privados, se mantiene desde 2006 en el lugar 15, es decir, siempre debajo de Pemex y mucho más abajo se haya otra compañía admirada por esos políticos perversos, la española Repsol, que en 2008 ocupó el lugar 28.

Enrique Peña Nieto y los que piensan como él deben explicar porque en vez de emular, con Pemex, a las mejores compañías petroleras del mundo, todas estatales (como Pemex) salvo una, miran para abajo y buscan “salvación” en la privatización.

Lógica elemental

Pemex sigue siendo la principal fuente de financiamiento del Estado mexicano, aporta, aproximadamente, el 40 por ciento de los ingresos nacionales (sin contar los ingresos por excedentes petroleros), es decir, Pemex paga el 40 por ciento de los sueldos de maestros, médicos y enfermeras del sector público, el 40 por ciento del costo de la obra pública federal (carreteras, presas, aeropuertos, etc.), el 40 por ciento del costo de financiamiento de escuelas y hospitales públicos, el 40 por ciento del subsidio para estudiantes de las escuelas públicas de todos los niveles, el 40 por ciento del costo de los proyectos de investigación financiados por el Conacyt, el 40 por ciento de los estímulos que reciben los docentes y el 40 por ciento de un largo etcétera.

Si se permite el ingreso de privados a Pemex, justamente, querrán su ganancia y para ellos puede resultar atractivo un margen de ganancias superior al 15 ó al 20 por ciento, según Carlos Morales Gil, director de Pemex Exploración y Producción (El Universal, 08/04/08).

Estas ganancias tendrían que salir, forzosamente, de una disminución en el gasto público por lo que se contendrían, aún más, los sueldos de todos los empleados estatales, habría menos obra pública y aumentaría el costo de los servicios públicos, entre otras cosas. Un panorama nada halagüeño para la inmensa mayoría de los mexicanos.

anbapu05@yahoo.com.mx

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