Opinión

Peña Nieto y la “reforma educativa”

Por: Ángel Balderas Puga*

“No hay nada más terrible que la ignorancia activa”. Johann Wolfgang Goethe.

En diciembre de 2011, Enrique Peña Nieto nos mostró a los mexicanos que no lee o que no sabe leer.

Habiendo sido invitado a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara mostró al mundo su gran ignorancia al ser incapaz de nombrar el título de tres libros que hubieran marcado su vida. Ante una pregunta tan elemental como esperada en una feria de libros, Peña Nieto tartamudeo, cantinfleo: “… luego otro libro de él mismo que, quiero recordar el nombre, sobre caudillos, no recuerdo el título exacto, estamos hablando de la descripción que él hace de México y cómo transitamos del México de los caudillos al México institucional y … creo que además, eh, con gran sustento histórico, fue un libro que me gustó” (La Jornada Jalisco, 04/12/11), se quedó callado, confundió títulos y autores. Peña Nieto había dado antes de la rueda de prensa, donde hizo el ridículo, una dizque “conferencia magistral” donde había anunciado un “país de lectores”, sin morderse la lengua y sin rubor como para incluirse a sí mismo.

El 17 de enero de este año, Peña Nieto dio otra muestra de su gran ignorancia, esta vez de la historia de nuestro país, pues ese día exhibió no sólo que no sabe cuándo murió Benito Juárez sino que tampoco tiene una perspectiva histórica, literalmente señaló: “desde esta plaza erigida en memoria del benemérito Juárez, del benemérito que fuera justamente quien en 1969, justamente ayer se cumplieron 144 años de la erección del Estado de Hidalgo”. Es decir, Peña Nieto cree que ¡Benito Juárez estaba vivo en 1969! A cualquier estudiante de primaria lo reprobarían por hacer una afirmación de ese tipo. Lo irónico es que esa afirmación la hizo en Pachuca al inaugurar la llamada ¡“ciudad del conocimiento”!

Apenas el pasado 3 de abril, Peña Nieto volvió a cometer un error garrafal, esta vez de geografía básica: titubeó al nombrar la capital del estado de Veracruz, con su pésima dicción no se entiende si dijo que la capital era la ciudad de Veracruz o Boca del Río, cuando cualquier estudiante de secundaria debería saber que la capital de ese estado es Xalapa. Lo irónico es que esa afirmación la hizo en el foro nacional ¡“México con educación de calidad para todos”!

En uno de los tantos videos que documentan la enésima pifia de Peña Nieto, una joven estudiante cuestionó: “alguien que ostenta la Presidencia de la República, como mínimo debería saberse las capitales de todos los estados que gobierna y lo peor es que no sólo ese error sino que va de error en error, son cosas tan sencillas y comunes de las que él no tiene ni idea, ¡de verdad su ignorancia es enorme!”

El nuevo error de Peña Nieto se prestó, justamente, al pitorreo en Twitter. En esta red social se manejaron “más capitales según EPN”: Morelos: y Pavón, Holanda: helados; La India: María; Colorado: la del moño; etc. En un chiste Videgaray regaña a Peña Nieto: “te dije que necesitábamos nuevos capitales, no nuevas capitales”. La llamada “prole”, según la hija de Peña Nieto, se dio gusto burlándose de la ignorancia de quien llegó a la Presidencia por medio de un proceso bastante turbio.

En enero, Peña Nieto ya había exhibido que no sabe lo que significa IFAI. Entre titubeos había señalado que IFAI significa “Instituto de Información y de Acceso… a la Opinión Pública de toda la Información Disponible para la Ciudadanía desde el Gobierno” lo que debería ser el IIAOPIDCG y no Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos. Mínimo, el mismo acrónimo le debería haber dado alguna luz.

Como candidato a la Presidencia, Peña Nieto había mostrado su ignorancia sobre cuestiones elementales de economía. En una entrevista con el diario español El País, EPN no supo a cuánto ascendía el precio de un kilo de tortillas, a pesar de ser un alimento básico de la dieta mexicana, su respuesta fue un lacónico “no soy la señora de la casa”. En esa misma entrevista Peña Nieto tampoco supo a cuánto ascendía el salario mínimo en nuestro país, dijo que “desde su perspectiva” se fijaba en 900 pesos mensuales (en ese momento era de mil 740 pesos mensuales, casi el doble).

En “Las 10 recetas de Peña Nieto para resolver la crisis mundial” (Proceso, 26/10/12), Juan Pablo Proal hace un primer estudio basado en los discursos, entrevistas e intervenciones públicas de EPN en los últimos años y presenta 10 premisas que, según Peña Nieto, podrían aliviar la crisis mundial: “el mundo global es global”; “no hay que ser bilingüe, basta con la intención de serlo”; “la clave de una buena relación, es una buena relación”; “los acercamientos ayudan a estar más cerca”; “sólo las mujeres están obligadas a conocer el mundo real”; “no hay mayor problema que cuando la gente cree que hay un problema”; “si no recuerda algo diga que en su momento lo precisó”; “si quiere saber la verdad lea libros sobre las mentiras de otros libros”; “el desarrollo económico impulsa el desarrollo económico” y “la variedad es variada”.

En este contexto no es creíble que Enrique Peña Nieto pueda impulsar ninguna reforma educativa verdadera, eso queda totalmente fuera de su comprensión.

 

anbapu05@yahoo.com.mx

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