Opinión

Politetrafluoroetileno: el recubrimiento antiadherente

Molécula de la Semana

Por: Miguel Rea

 

La molécula de esta semana es el politetrafluoroetileno, también abreviado como PTFE. A pesar de que su largo nombre pareciera implicar que ese compuesto pudiera encontrarse únicamente en un laboratorio químico, en realidad el PTFE es un compuesto con el que convivimos todos los días.

Efectivamente el PTFE es también conocido como Teflón, la marca registrada que la empresa Dupont dio a ese compuesto. El Teflón es un polímero que se descubrió de forma completamente fortuita en 1938 por el químico Roy Plunkett y es uno de los polímeros más grandes que se conocen. Dupont, la empresa donde Plunkett trabajaba inmediatamente visualizó la utilidad del compuesto y lo patentaron en 1941 y comercializaron en 1946. La importancia y utilidad del

 

Teflón tiene que ver con sus propiedades. Debido a su estructura química, el Teflón es un material resistente a ácidos, bases, solventes y prácticamente cualquier reactivo químico. Es decir casi nada reacciona con el Teflón. El Teflón tiene también un coeficiente de fricción muy bajo, lo que significa que es un material muy resbaloso; es tan resbaloso que es uno de los pocos materiales en los que las lagartijas no logran adherirse. Por si fuera poco, el Teflón® también tiene una alta resistencia al calor; solo se funde por encima de los 300 °C. Uno de los inventos que se benefician de todas las propiedades del PTFE es el sartén antiadherente inventado en 1956 y que contiene una capa de Teflón en la superficie. Sin embargo, además de sartenes, el Teflón tiene muchas otras aplicaciones. Por ejemplo, el Teflón®  se usa en los limpiaparabrisas de los autos para evitar que rechinen, en muebles, alfombras y ropa como repelente de líquidos, como aislante en cableado eléctrico, en aplicaciones quirúrgicas, como material para fabricar engranes que no requieren de lubricación, como protector y mejorador de las propiedades ópticas de anteojos y dispositivos ópticos, como insumo en la manufactura de chips de computadora, incluso como fibra para la fabricación de calcetines que reducen la fricción y las ampollas recomendados para pacientes con ciertas enfermedades caracterizadas por piel muy sensible, entre otras muchas y muy variadas aplicaciones.

Como es de esperarse, la estructura química del PTFE ha inspirado la síntesis de otros polímeros similares que  en conjunto tienen cientos de aplicaciones técnicas y prácticas. Uno de esos compuestos, el  PTFE expandido (ePTFE), fue sintetizado en 1968 por Bob Gore estirando PFTE bajo ciertas condiciones resultando en una tela con poros diminutos, aproximadamente 20,000 más pequeños que una gota de agua, pero unas 700 veces más grandes que una molécula de agua. Esa tela, comercializada bajo el nombre de GORE-TEX es ampliamente usada para fabricar ropa de calidad a prueba de agua, pero con capacidad de eliminación de transpiración. Otros usos del ePTFE incluyen aplicaciones quirúrgicas, espaciales, eléctricas, farmacéuticas y en sistemas de filtración, entre otros.

 

El Telfón es muy seguro y no es tóxico. Sin embargo, se ha reportado que cuando se sobrecalienta (por encima de los 250 °C), a fuego directo o en microondas, puede desprender vapores muy tóxicos cuya inhalación produce efectos similares a un cuadro gripal temporal que cesa espontáneamente. Con exposiciones más severas, se han reportado afectaciones respiratorias graves que incluyen edema pulmonar y han requerido hospitalización. Por ser uno de los más grandes descubrimientos accidentales de todos los tiempos y porque  la química es parte de nuestras vidas, la molécula de la semana es el politetrafluoroetileno, también conocido como Teflón.

 

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