Opinión

Posibles escenarios del conflicto en el SUPAUAQ

Francisco Ríos Agreda / Exdirector Facultad de Filosofía

PARA DESTACAR: Sí es posible una salida al conflicto del SUPAUAQ, reconociendo el triunfo electoral de Saúl García Guerrero, entregando vehículos, bienes y cuotas sindicales a dicho Comité Ejecutivo, regresando al personal administrativo adscrito a las instalaciones del SUPAUAQ… e integrando un esquema de coogobierno con personal del grupo de Nuri Villaseñor con las cuatro carteras adicionales del Comité Ejecutivo.

Lamentablemente las posiciones e intereses del conflicto gremial del SUPAUAQ se han ido polarizando y profundizando, como este escribano lo había anunciado en las últimas colaboraciones sobre el tema, particularmente en las entregas de octubre, noviembre y diciembre de 2016,  en nuestro semanario TRIBUNA DE QUERÉTARO.

Inclusive las contradicciones al interior del SUPAUAQ se ha ventilado en los espacios sindicales universitarios nacionales de la FNSU, CONTU y CNSUESIC, además de la UNT, el SME, la Federación de Jubilados y Pensionados y Adultos Mayores de la República Mexicana y últimamente, en los trabajos del II Congreso Internacional de la Nueva Central de Trabajadores (NCT), celebrado en la Ciudad de México, durante los días 27 al 29 de enero de 2017.

Internamente, la actuación de Gilberto Herrera Ruiz, Rector de la UAQ no ha favorecido el acercamiento, el diálogo o una posible negociación. Es más, sus planteamientos en el Consejo Universitario han generado mayores enconos, pues en la sesión ordinaria del mes de Noviembre de 2016, si bien no tomó protesta a ninguno de los grupos sindicales, señaló que solo se le tomaría protesta como consejero o consejera universitaria, una vez que se resolviera el diferendo entre Saúl García -quien cuenta con la toma de nota de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje como secretario general del SUPAUAQ- y Nuri Villaseñor, a quien se le ha negado la toma de nota, además de tener dos amparos federales con resolución negativa. Paralelamente el rector hizo un llamado demagógico al diálogo, pues sus asesores y funcionarios no han hecho sus oficios de acercar a las partes, sino todo lo contrario, han dejado de asistir a cuatro audiencias conciliatorias, negando la bilateralidad al equipo sindical de Saúl García, a pesar de haber depositado, por escrito, desde el mes de diciembre de 2016 el pliego petitorio para la revisión contractual y de haber demandado el 15 por ciento de incremento salarial directo.

En contraparte, ha respaldado al grupo espurio de Nuri Villaseñor, mismo que resultó de un Consejo Consultivo clandestino y de una nueva convocatoria a ‘elecciones express’, celebradas al vapor, el 11 de noviembre de 2016 y de manera absolutamente irregular, sin cumplir con los requisitos establecidos en el artículo 62 de los Estatutos del SUPAUAQ que mandatan dos convocatorias, de no reunirse el 66 por ciento de los afiliados, y la tercera con quienes asistan, cuestión que no se cubrió, tal como sí ocurrió el día 27 de octubre de 2016, en que se celebró la votación histórica y definitiva, ganando el equipo sindical que preside Saúl García, con la cobertura de la planilla Lucha Sindical.

No solo eso, si no que en la sesión ordinaria del Consejo Universitario del mes de enero de 2017, a pesar de que el Rector dijo no tomar partido, resolvió, sin votación de los consejeros universitarios y fuera de las funciones del Consejo Universitario, darle representación legal al Consejo Consultivo del grupo de Nuri Villaseñor, cuestión que representa un engaño a los maestros sindicalizados, pues la Junta Local de Conciliación y Arbitraje no va a negociar nada con quien le fue negada la toma de nota, quien adicionalmente no metió en tiempo y forma, ni pliego petitorio, ni solicitud de incremento salarial.

Ellos son “buenos” que no van a debilitar financieramente a la UAQ, en tanto que el pliego petitorio y el incremento solicitado por el Comité Ejecutivo con su demanda, ha afirmado Oscar Guerra, abogado general, conduciría a la quiebra de la UAQ. Todos los universitarios sabemos que las peticiones de la revisión contractual y salarial son una negociación entre las partes y que el punto de equilibrio se define al calor de las sesiones de conciliación, pero lamentablemente no se han presentado las autoridades universitarias y prácticamente quedarían 15 días del mes de febrero para realizar las audiencias conciliatorias, con lo que la huelga, que no desea la base sindical, se presenta en el panorama como un escenario factible.

Sin embargo, sí es posible una salida al conflicto del SUPAUAQ, reconociendo el triunfo electoral de Saúl García Guerrero, entregando vehículos, bienes y cuotas sindicales al Comité Ejecutivo que ganó la contienda del 27 de octubre de 2016, regresando al personal administrativo adscrito a las instalaciones del SUPAUAQ, entregando las 250 horas de las comisiones sindicales y horas de descarga al Comité Ejecutivo reconocido legalmente e integrando un esquema de coogobierno con personal del grupo de Nuri Villaseñor con las cuatro carteras adicionales del Comité Ejecutivo, partiendo de la integración de los planes de trabajo que sea posible conjugar. Podría instalarse un grupo de mediación, aceptado por ambas partes, con el compromiso explícito de la rectoría de cesar las presiones de las autoridades universitarias y la reinstalación inmediata de los 4 académicos cesados. Sería pertinente suspender el ‘carrusel electoral’ del lunes 13 y que el informe del Rector sea realizado en un espacio académico y no se convierta en un acto político. Eso, o la fractura del SUPAUAQ y el estallamiento de huelga el 1 de marzo de 2017.

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