Opinión

Prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio de los productos del tabaco”

Por: Gisela de Jesús Sánchez Díaz de León

Cabe resaltar que México ya cumplió seis años de haber ratificado el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) firmado el 26 de febrero de 2008 en el seno de la Organización Mundial de la Salud, y que por ello está comprometido para prohibir totalmente la publicidad, promoción y patrocinio del tabaco como lo mandata el artículo 13 del CMCT de la OMS y sus directrices. Ello implica que México y en Querétaro se prohíbe la publicidad en internet dirigida a jóvenes y patrocinio de eventos musicales, la publicidad en internet dirigida a jóvenes y el cigarrillo electrónico, la venta a menores y por menores, la prohibición de la venta de cigarros sueltos.

Todas estas recomendaciones son viables y factibles de implementar si se consideran la voluntad política de los gobiernos, la infraestructura disponible, la capacidad técnica existente, la participación coordinada de todos los sectores y grupos de interés, la sociedad civil organizada y la colectividad en su conjunto.

La prohibición completa de la publicidad es una medida que contribuye a garantizar el derecho a la salud frente a las consecuencias humanas y económicas por el consumo del tabaco. Esto, desde luego, aunado a otras políticas públicas como el aumento de impuestos al tabaco, las campañas informativas sobre los daños del tabaquismo, advertencias sanitarias en los productos del tabaco y la instauración de espacios cerrados públicos y de trabajo cien por ciento libres de humo de tabaco, como ya ocurre en Tabasco, el Distrito Federal, Morelos, Veracruz, Zacatecas, Jalisco, Estado de México y Nuevo León. Los daños al tabaquismo son claros:

-En México 60 mil personas mueren al año. Anualmente, atender esas enfermedades cuesta al erario federal más de 45 mil millones de pesos.

-El fallecimiento diario de dos queretanos fumadores que al año suman a 762.

-En Querétaro la hospitalización por enfermedades atribuibles al tabaco, como son las cerebrovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, infarto agudo al miocardio y cáncer pulmonar cuestan al sector salud 76.7 millones de pesos al año, ello sin contar el dolor humano.

Frente a los alarmantes datos de morbilidad y mortalidad, Salud y Género junto con Códice señalamos que en Querétaro existe un hueco legal por subsanar: La LVII Legislatura tiene en sus manos la responsabilidad de aprobar la ley para la instauración de espacios cerrados públicos y de trabajo cien por ciento libres de humo de tabaco.

El diputado Enrique Correa Sade, presidente de la Comisión de Salud de la LVII Legislatura de Querétaro, se comprometió públicamente a presentar una propuesta en el mes de junio. También le estamos preguntando oficialmente tanto al Ejecutivo estatal, como a la Secretaría de Salud, a Regulación Sanitaria, al CECA, cual es su postura frente a este hueco legislativo y a la fecha, ninguno de los funcionarios nos ha dado una respuesta, como es su obligación.

En el foro antes mencionado, dijimos que desde nuestro punto de vista, los principales obstáculos para tener espacios cien por ciento libres de humo de tabaco en Querétaro y que debe contemplar la ley son los siguientes:

La gente no tiene información acerca de los daños del tabaco, especialmente el humo de segunda mano, no hay campañas por parte de Secretaría de Salud.

El estado prioriza la curación y no la prevención. El Instituto Nacional de Salud Publica registró 76.7 millones como Costos de hospitalización atribuibles al consumo de tabaco en el 2008, y para campañas de prevención, nada.

En dos sexenios hemos observado una partidización de la propuesta de ley y/o una falta de acuerdos entre partidos para consensar propuestas de ley y/o reglamento

Tanto en el sexenio anterior como en el actual, vemos una “tibieza” en las respuestas de los funcionarios públicos: Secretaría de Salud y Regulación Sanitaria. No hay respuestas a nuestras solicitudes y tampoco vemos declaraciones públicas, de un posicionamiento claro en torno a la ley y los espacios cien por ciento libres de humo. ¿Falta la voluntad política del Ejecutivo?

Por otro lado, ni en el sexenio pasado ni en el actual hay una instancia de participación social, como lo marca el Convenio Marco para el Control del Tabaco. En otros estados, el CECA celebra reuniones periódicas en donde puede participar la sociedad civil, además de las instituciones involucradas en el tema de las adicciones.

Finalmente, vemos una ausencia de coordinación entre todos los interesados: Legisladores, Ejecutivo, Secretaría de Salud, sociedad civil, academia, medios, sindicatos, empresarios de la hospitalidad, servicios municipales, para compartir, discutir, votar y publicar una ley estatal.

Seguiremos insistiendo en una respuesta de las instituciones, como es su obligación y nuestro derecho.

*Representante de Salud y Género A.C.

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