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¿Qué implica estudiar Medicina?

Desde que ingresamos a la Licenciatura, probablemente una de las preguntas que con mayor frecuencia nos hacen es: “¿Por qué decidiste estudiar Medicina?” y las respuestas siempre son variadas: vocación de servicio, un sueño de la infancia, influencia familiar o simplemente, una intuición. La respuesta, aunque pueda parecer obvia, va más allá de lo que imaginamos, es compleja y personal.

Ser estudiante de medicina es mucho más que una elección de lo que queríamos estudiar; es un compromiso que trae consigo un largo camino de aprendizajes, lleno de retos y desafíos, pero sin duda, la Medicina es la más noble de las profesiones. Ser médicos es una vocación que nos impulsa a explorar y entender las maravillas del cuerpo humano para que podamos encontrar las diversas formas de aliviar el sufrimiento de los demás.

Sin embargo, ser estudiante de medicina no es fácil. Requiere una constante adaptación y exige un gran sacrificio en ámbito personal, familiar, social y profesional; a veces puede resultar retador encontrar el equilibrio entre la vida personal y los pendientes académicos, sin mencionar las incontables noches en vela, los días de exámenes en donde se ponen a prueba nuestros conocimientos, pero que sobre todo, nos retan a descubrir nuestra resistencia, perseverancia y coraje para lograr aquello que tanto anhelamos porque todos los desafíos académicos a los que podamos enfrentarnos a lo largo de nuestra formación, nos forjan un carácter y una determinación inquebrantable, nos expanden la mente ante un mundo lleno de incontables posibilidades. Créanme, al final, la recompensa y satisfacción es inmensa. Bien dicen que la sensación de ayudar a alguien a recuperar su salud, de regresarles esperanza a su vida, de brindar consuelo en momentos de dolor, no tiene precio.

Estudiar Medicina permite vivir de una forma más cercana la fragilidad de la vida y, al mismo tiempo nos brinda la oportunidad de descubrir la increíble capacidad de resiliencia. Ser estudiante de medicina permite que seamos testigos de la importancia de la empatía, la compasión y el respeto de la dignidad de cada paciente.

Ser profesionales de la salud, significa que somos parte de un grupo de personas que tendrán en sus manos el poder de marcar la diferencia en el rumbo de las vidas de las personas, esta gran responsabilidad nos obliga a que seamos cautelosos y críticos, pero sobre todo… humanos a la hora de tomar decisiones.

Elegir Medicina es dedicar nuestra vida al servicio de los demás. Somos guardianes de la vida y de la salud y nuestra labor trasciende las paredes de un hospital, nuestras decisiones impactarán directamente en el ámbito social, económico y en el desarrollo de nuestras comunidades porque cuando cuidamos de la salud de los demás, estamos contribuyendo a la construcción de pueblos más fuertes y saludables y eso es parte de lo que hace de la Medicina, la mejor profesión de todas.

La Medicina es sobre todo una misión y un estilo de vida en donde buscamos incansablemente el bienestar de los que nos rodean y es nuestro compromiso como futuros médicos llevar a cabo esa tarea con bondad, altruismo y, sobre todo, honestidad.

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