Opinión

¡Qué vivan los novios!

Amplia gama de grises

Por: José Luis Álvarez Hidalgo

Inexplicables sucesos acontecen en Querétaro. En primer lugar estábamos adaptándonos a la existencia de un nuevo diario en estas tierras de Dios, El Universal Querétaro, que comenzó bien, con el típico diseño que ya le conocemos en la edición a nivel nacional, con reporteros noveles, pero bien intencionados, articulistas reconocidos a nivel estatal, una cobertura informativa equilibrada, sin estridencias y, sobretodo, casi nunca le cedió la plana completa con foto a color y grandes titulares a las actividades del gobernador, José Calzada Rovirosa, o del presidente municipal de Querétaro, Roberto Loyola, como suele ser frecuente en los demás periódicos de la entidad.

A modo de hipótesis, ésta podría ser la razón por la cual ya no gozó de las simpatías del Poder Ejecutivo local y su director, Juan José Arreola de Dios, renunció o lo renunciaron de la dirección de El Universal Querétaro.

No se sabe a ciencia cierta cuáles fueron las razones de su salida de la dirección del diario, Arreola de Dios no ha expresado públicamente cuáles fueron los motivos reales, simplemente ha dicho que su periodo terminó (un tiempo bastante breve, hay que decirlo) y seguimos preguntándonos qué pasó.

Arreola de Dios ha tenido una trayectoria periodística de amplio reconocimiento a nivel local y a nivel nacional como corresponsal de El Universal, además de ser decano del periodismo en Querétaro, docente de la materia en la Universidad Autónoma de Querétaro, haber creado su propia agencia informativa y recibir diversos reconocimientos a lo largo de su carrera, por estas razones era el director idóneo para un medio de tal envergadura. ¿Qué fue lo que sucedió? Todo sigue en el misterio.

De modo igualmente sorpresivo recibimos la noticia del despido de la periodista y locutora radiofónica Claudia Ivonne Hernández, del noticiario que conducía desde hace algún tiempo con gran profesionalismo y con un espíritu crítico cada vez más agudo, además de que entre sus colaboradores estaban distinguidos panistas de la entidad, como lo son Marco Antonio Aguilar y Ricardo Anaya.

Todo esto, amén de sus reportajes sobre diversas injusticias y el dar voz a la ciudadanía como pocos medios lo hacen, me parece son motivos suficientes para que, también a modo de humilde hipótesis, “obligaron” a la empresa Respuesta Radiofónica a pedirle su salida del noticiario, seguramente debido a la molestia que provocó en el Ejecutivo estatal y a las presiones de la Coordinación de Comunicación Social, a cargo del recientemente desposado, Abel Magaña Álvarez.

¿Será muy aventurado suponer que la censura simulada y directa, así como la cooptación por parte del poder político entra en acción con mayor empuje y agresividad que nunca?

Y ya que en esas andamos, habría que comentar la magna cobertura informativa que le dieron Diario de Querétaro y Noticias al gran bodorrio de Abel Magaña y Regina Vincent: tres planas completas cada uno de estos medios, a todo color con fotografías de sus invitados.

Y esto nos obliga a la reflexión, ¿por qué esta desmesurada cobertura, plagada de zalamerías y frivolidades al máximo? La respuesta es sencilla, los dos diarios más representativos de la entidad tienen compromisos muy fuertes con quien funge como controlador de la propia prensa local. ¿Se trata de una nueva manifestación del síndrome de Estocolmo? Aunque, en realidad no se trata de adorar a sus verdugos, sino a sus verdaderos beneficiarios, lo que podríamos bautizar como el nuevo síndrome del Toma y daca, o sea, “tú me das y yo te doy”.

La descripción que se hace del acontecimiento nos hace pensar en todo menos en la sobriedad y la austeridad republicana a la que estaría obligado un funcionario público. La reseña nos habla de 400 invitados y vaya que fue convocada la crema y nata de la sociedad, la clase política queretana en toda su expresión, encabezada por el gobernador y su esposa y, por supuesto, los representantes de los medios de comunicación locales para legitimar la siempre armoniosa y necesaria relación de los medios con el poder político. “Con un beso, sellaron su compromiso matrimonial”.

Y quienes no crean en esta máxima, no esperen ser invitados a una boda así. A Claudia Ivonne y a Juan José Arreola no los invitaron. A mí tampoco. ¿Por qué será? Ni modo, lo importante es que (los medios y el poder) “con elegantes nupcias unieron sus destinos” ¡Y fueron felices para siempre!

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