Opinión

Raúl Álvarez Garín (1941-2014)

Por: Salvador Rangel

En México son innumerables son los hechos oscuros y sangrientos que han quedado impunes y que son del conocimiento de quien en esos momentos ejercía el poder, y con esa influencia borra, modifica y destruye evidencias que permitirían conocer a los autores materiales e intelectuales. Pero el poder no está sólo, tiene cómplices —medios de comunicación— por conveniencia y por temor a represalias.

De esos hechos se puede citar el asesinato en el pueblo de Huitzilac, Morelos, del general Francisco Serrano y diez acompañantes —el lunes 3 de octubre de 1927— quienes se dirigían a Cuernavaca a festejar el onomástico del general Serrano, candidato a la presidencia de la República. Su opositor era Álvaro Obregón. No hubo responsables de la masacre.

El 1 de enero de 1946, al protestar por un fraude electoral en León, Guanajuato., hubo 40 muertos y más de 300 heridos, según crónicas de la época; desde Palacio Municipal iniciaron los disparos en contra de la gente que se oponía al supuesto triunfo del candidato del partido oficial, el de la Revolución Mexicana, antecedente del PRI. Los manifestantes que huyeron del lugar fueron perseguidos y abatidos a balazos o a golpes por efectivos militares. No hubo detenidos.

Y del 2 de octubre de 1968, que recién se conmemoraron 26 años de la masacre de Tlaltelolco, donde tampoco se encontraron culpables.

De esa época hay cantidad de hombres y mujeres que sacrificaron su vida personal, la de su familia y se dedicaron a construir una mejor democracia en el país. Lucha incansable e inacabada.

De esos hombres ha fallecido Raúl Álvarez Garín, víctima del cáncer. En 1968 fue miembro del Consejo Nacional de Huelga, el 19 de octubre de 1968 fue detenido y acusado de sedición, ataques a las vías generales de comunicación. En una palabra, delitos de disolución social, encuadrados en el artículo 145 del Código penal, utilizado por el gobierno contra sus opositores políticos.

Condenado a 16 años de cárcel, estuvo recluido en Lecumberri, cárcel del Distrito Federal.

En 1971, por la ley de amnistía del presidente Luis Echeverría, salió de cárcel y se exilió en Santiago de Chile.

A su regresó fundó la revista Punto crítico, con la participación de miembros del movimiento del 68. Fue miembro del periódico Corre la Voz.

Fundador y diputado del Partido de la Revolución Democrática, en el 2000 fundó el Comité 68 Pro Libertades Democráticas.

Elena Poniatowska, autora del libro La noche de Tlatelolco, reconoce que sin la participación de Álvarez Garín ese libro nunca se hubiese escrito. Labres Garín reunía en su celda de la cárcel de Lecumberri a los presos políticos, quienes aportaron datos para Elena, quien los plasmó en su libro.

Y del llamado Jueves de Corpus, el 10 de junio de 1971, en el gobierno de Echeverría, cuando los estudiantes del politécnico fueron atacados por un grupo progubernamental identificado como “Los halcones”, Álvarez Garín presentó el video 10 de junio, crimen de Estado.

Publicó La estela de Tlatelolco; una reconstrucción histórica del movimiento estudiantil del 68.

En julio, su esposa María Emilia Caballero recibió el premio Amalia Solórzano de Cárdenas, a nombre de Raúl, quien se encontraba enfermo.

Han pasado muchos años, se ha escrito desde todos los puntos de vista políticos y sociales acerca del movimiento del 68, hay leyendas urbanas, hay historias verdaderas que se han hecho mentiras y mentiras que han hecho verdades. Hay de todo.

Pero en contrapartida están los testimonios de participantes en el movimiento como Álvarez Garín, o del fundador del PRD, Pablo González, y de innumerables protagonistas que han fallecido o prefieren la tranquilidad que la edad les pide.

Y como dato que no se debe olvidar hay que citar las declaraciones de Fernando M. Garza, director de prensa y relaciones públicas de la presidencia de la República a la una de la madrugada del 3 de octubre de 1968, ante corresponsales nacionales y extranjeros: Hay veinte muertos y cuatrocientos heridos. Precisaba que esas declaraciones eran extraoficiales.

Y los nostálgicos recuerdan las palabras expresadas por entonces principal lector de noticias de Televisa, Jacobo Zabludovsky, que al abrir su programa dijo: Hoy fue un día soleado.

rangel_salvador@hotmail.com

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