Recuperación del sistema público de salud: equipo

La semana pasada ofrecimos datos de cómo en la etapa neoliberal del PRIAN, que duró 36 años, sólo se crearon 4 mil 300 camas de hospital, casi el mismo número creado por el primer gobierno de la 4T (4 mil camas en tan solo un sexenio).
El pasado 27 de enero, en la conferencia de prensa cotidiana de la presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, se dio a conocer la adquisición de equipo médico de alta tecnología, para este año. Se trata de 816 equipos: 500 mastógrafos (para diagnóstico y detección temprana, imágenes más claras y biopsias de alta precisión); 238 tomógrafos (para detección temprana de tumores, fracturas, hemorragias internas y lesiones de órganos); 38 resonadores magnéticos (para detectar lesiones cerebrales y evaluar la médula espinal, la columna, discos, ligamentos y articulaciones); 25 aceleradores lineales (para administrar radioterapia de haz externo de alta energía a pacientes con cáncer); cinco tomógrafos por emisión de positrones PET-CT (para obtener imágenes detalladas del cuerpo, combinando información anatómica (CT) y funcional (PET) para diagnosticar, evaluar y monitorear enfermedades como el cáncer, problemas cardíacos y trastornos neurológicos, detectando cambios a nivel celular mucho antes que otras pruebas) y otros 10 equipos variados: gamma cámaras (equipo fundamental en medicina nuclear utilizado para obtener imágenes funcionales y metabólicas del interior del cuerpo), angiógrafos (para tratar malformaciones arteriovenosas, aneurismas y patologías congénitas del sistema nervioso central y cardiología), braquiterapia (para administrar radioterapia interna de alta precisión, colocando fuentes radiactivas directamente dentro o junto al tumor, lo que permite destruir células cancerosas con dosis elevadas).
Los equipos se distribuirán en diferentes instituciones públicas de salud: 341 equipos para el IMSS, 237 para el IMSS-Bienestar, 178 para el ISSSTE, 41 para PEMEX y 19 para el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y en todos los estados de la república, yendo desde un mínimo de cinco (en Colima) y seis (en Querétaro, Durango y Tlaxcala) hasta un máximo de 100 (en la CDMX), 78 en el Estado de México y 50 en Michoacán. En el caso de Querétaro se trata de tres mastógrafos y tres tomógrafos.
La inversión total será de alrededor de 11 mil 257 millones de pesos. No sólo se trata de la adquisición del equipo, sino que dicha compra implica la adecuación de instalaciones eléctricas y estructurales, asegurar el blindaje radiológico y capacitar al personal técnico.
El contraste con los gobiernos del PRIAN es inmediato. Para tener una idea del abandono del sector salud, en cuanto a la adquisición de equipo médico de alta gama, basta revisar los datos de los indicadores de salud de la OCDE en el período 2000-2017 (que abarca los sexenios de los panistas Fox y Calderón y del priista Peña Nieto). Estos datos muestran a México en el penúltimo lugar (sólo por arriba de Colombia) en comparación con otros 43 países en cuanto al número de tomógrafos y de resonadores magnéticos.
Mientras que el promedio de tomógrafos de los países de la OCDE era de 27 por cada millón de habitantes, México tenía apenas seis (más de cuatro veces menos y eso sin compararnos con líderes como Japón (112 equipos) o Australia (65 equipos).
Mismo caso para los resonadores. Promedio de la OCDE de 17 por cada millón de habitantes. México apenas tres (prácticamente seis veces menos) contra los 55 del líder Japón o los 38 de Estados Unidos (segundo lugar).
Una muestra más de la estrategia de desmantelamiento del sector público de salud con el fin de convertir a la salud en una mercancía y favorecer a intereses privados por encima del interés público.



