Recuperación del sistema público de salud

Durante la larga noche del neoliberalismo en México, que duró seis sexenios, es decir 36 años, se avanzó, por muchos medios y estrategias, en el proceso de privatización del sector público de salud.Desde la llegada de los gobiernos de la 4T, a finales de 2018, comenzó un proceso inverso, la recuperación de lo público.
En ese contexto, el pasado 20 de enero, en la conferencia de prensa cotidiana de la presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, se dio a conocer que, en la etapa fundacional del sector público de salud, que va de 1943 a la llegada del neoliberalismo en 1982, con el priista Miguel de la Madrid, se crearon poco menos de 30 mil camas de hospital, el 67 por ciento de las que disponemos actualmente.
La “cama de hospital” no se refiere al objeto físico de una cama en un hospital, sino que es una metáfora que significa un lugar en un hospital para un paciente con todo lo que ello implica: médicos, enfermeras, quirófanos, laboratorios, equipo médico especializado, personal de apoyo, medicamentos, alimentación, uso de energía eléctrica y de agua, etc. Y este es un parámetro internacional. Lo anterior depende, fundamentalmente, del número de hospitales y de la capacidad de cada uno de ellos.Los neoliberales del PAN y del PRI, en sus 36 años en los que estuvieron a cargo del gobierno federal, no sólo no construyeron hospitales suficientes, sino que heredaron a la 4T 430 hospitales abandonados (en algunos no se concluyó su edificación, otros no se equiparon, otros tenían vicios de origen en su construcción y otros más se construyeron en lugares inadecuados).
Por ejemplo, ante la pregunta de cuántos hospitales construyó durante su mandato como gobernador de Campeche, el actual líder nacional del PRI, “Alito” Moreno, eludió el tema, por la simple y llana razón de que no construyó ninguno, a pesar de que ahora presume de que “el PRI sí sabe gobernar”.
Los datos de los indicadores de salud de la OCDE en el período 2000-2017 (que abarca los sexenios de los panistas Fox y Calderón y del priista Peña Nieto) muestran a México casi a la cola en comparación con otros 43 países. Mientras que el promedio era de 6 camas de hospital por cada mil habitantes, México tenía cuatro veces menos, sólo 1.4 y muy, pero muy, lejos si nos comparamos con países líderes como Japón (más de 13 camas por cada mil habitantes), Corea del Sur (más de 12 camas), Rusia o Alemania (con más de 8 camas). Aún peor, ese número prácticamente no se modificó en esos 17 años, es decir, prácticamente no se incrementaron las camas de hospital.
En efecto, durante los 36 años del neoliberalismo en nuestro país, sólo se construyeron 4 mil 300 camas, apenas un 10 por ciento del total actual.En comparación, sólo en el sexenio pasado se agregaron casi 4 mil camas, es decir, en un sólo sexenio la 4T agregó casi el mismo número que seis gobiernos federales del PRI y del PAN. Y en el actual sexenio se tiene contemplado crear poco más de otras 6 mil camas con lo que la 4T, en dos sexenios, creará poco más de 10 mil camas, más del doble que en los 36 años de neoliberalismo y que corresponderá al 23 por ciento de los espacios disponibles.
Con acciones como esta, en los hechos, se avanza en la recuperación del sector público de salud, un sector clave en la vida de las personas, en contraposición con el capitalismo salvaje que propugna la sanidad privada, en la que sólo hay dos opciones: o tienes para pagar o te mueres, tal y como sucede en los Estados Unidos.
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