Opinión

Reforma “educativa”: Nuño y sus violaciones de la ley

Por: Ángel Balderas Puga

No estaría nada mal que el nuevo secretario de educación, Aurelio Nuño, comenzara por leer completa la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) sobre la que se basa la reforma laboral que quieren vender como educativa ya que, por lo que se ve, aún no tiene tiempo de hacerlo, de otra manera no andaría por varios lados diciendo una sarta de mentiras.

Para comenzar, Aurelio Nuño se quiere presentar como “legalista”. Por ejemplo, Nuño declaró que no habría diálogo con los maestros si éstos violan la ley. Al secretario de educación hay que aplicarle el dicho de “candil de la calle y oscuridad en su casa” pues si dicho secretario está muy interesado en que no se viole la ley, aquí le van algunas propuestas.

Nuño debería exigir que se cumpla con el artículo noveno de la ley de ciencia y tecnología, que obliga al gobierno a invertir en estos rubros al menos el 1% del Producto Interno Bruto (PIB), esta ley se viene violando de manera continua y sistemática desde abril de 2006, incluyendo al gobierno del que forma parte el señor Nuño.

Nuño debería predicar con el ejemplo y exigir el cumplimiento del artículo tercero constitucional que señala claramente, en su fracción IV, que “toda la educación que el estado imparta será gratuita”. El gobierno del que forma parte Nuño ha venido violando de manera flagrante este artículo. Si a Nuño le interesara cumplir con la ley ya habría dado indicaciones para eliminar el pago de las cuotas “voluntarias” que los padres de familia están obligados a pagar so pena de que sus hijos no sean inscritos en las escuelas. Nuño debería saber que, de acuerdo a la fundación IDEA (con información de INEGI, 2009) las familias mexicanas destinaban, en 2008, más de 100 mil millones de pesos como gasto escolar, esta cantidad equivale al 0.83% del PIB y que además, familias mexicanas destinan otro 0.98% del PIB, equivalente a 118 mil millones de pesos para costo de la educación privada dada la, ilegal, falta de cobertura de la educación pública. Más de 200 mil millones de pesos al año.

Pero además, todos los gobiernos federales, incluyendo al que sirve Nuño, han venido violando el inicio del artículo tercero constitucional que señala que la educación es obligatoria desde preescolar hasta el nivel medio superior. Nuño debería saber que en nuestro país, la violación de esta parte de la ley hace que de cada 100 niños que ingresan a la primaria sólo 88 la terminen, sólo 65 terminan la secundaria y sólo 35 terminan el bachillerato así que ¿cuál obligatoriedad? ¡Demagogia pura! Además de la violación de la ley por parte de las autoridades educativas de nuestro país.

Nuño insiste en querer aplicar a toda costa la LGSPD y al mismo tiempo insiste con su perorata de que no se despedirá a los docentes como resultado de la aplicación de dicha ley, a pesar de que su artículo noveno transitorio señala claramente que “será separado del servicio público sin responsabilidad para la autoridad educativa o el organismo descentralizado, según sea el caso, el personal que: I. Se niegue a participar en los procesos de evaluación; II. No se incorpore al programa de regularización correspondiente cuando obtenga resultados insuficientes en el primer o segundo proceso de evaluación a que se refiere el artículo 53 de la Ley, o III. Obtenga resultados insuficientes en el tercer proceso de evaluación previsto en el artículo 53”. ¡Más claro ni el agua! O Nuño miente o no ha leído la ley.

Pero además, Nuño pretende violar la Constitución, específicamente, su artículo catorce que a la letra señala que “a ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”. Nuño debería saber que la LGSPD, en su artículo 8º transitorio pretende la aplicación retroactiva de esa misma ley pues textualmente señala que “El personal que a la entrada en vigor de la presente Ley se encuentre en servicio y cuente con Nombramiento Definitivo… se ajustará a los procesos de evaluación y a los programas de regularización a que se refiere el Título Segundo, Capítulo VIII de esta Ley”.

Nuño debería saber que ninguna ley está por encima de la Constitución, así que al pretender aplicar la LGSPD, Nuño estaría violando la ley máxima del país.

Estos pocos ejemplos nos muestran que la posición de Nuño ante la aplicación de la ley es simple hipocresía.

anbapu05@yahoo.com.mx

 

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