Opinión

Reforma educativaTercer informe de Peña Nieto ¿cumplido?: la desventaja de los profesores mexicanos

Por: Ángel Balderas Puga

En Tribuna de Querétaro 768 dimos algunos elementos que permiten comprender la enorme desventaja en la que trabajan los profesores mexicanos con respecto a profesores de los países más desarrollados de la OCDE. Recordemos que la reforma laboral, que se quiere hacer pasar como “educativa”, tiene su principal justificación en los resultados de los niños mexicanos en el examen estandarizado internacional PISA. Los que impulsan dicha reforma son tremendamente ignorantes, o fingen serlo, al no considerar el contexto en el que se desenvuelven los profesores de los países que obtienen los mejores resultados con respecto al contexto mexicano.

En el número referido de Tribuna de Querétaro señalamos que, con datos oficiales de la OCDE, los profesores mexicanos deben atender a grupos numerosos (hasta 50 estudiantes por grupo) con respecto a los grupos europeos de 15 alumnos en primaria y 13 en secundaria y bachillerato. Que además, los profesores mexicanos pueden atender hasta 10 grupos diarios en comparación a los tres o cuatro, máximo, que atienden los profesores de los países desarrollados.

Así, mientras un profesor mexicano puede atender diariamente a 400-500 estudiantes, un profesor europeo, del mismo nivel escolar, puede atender a sólo 39 estudiantes al día y hasta un máximo de 60. Es evidente que el rendimiento escolar en los grupos pequeños es mucho mayor que en los grupos grandes dadas no sólo las carencias en infraestructura sino también el tiempo que un profesor puede atender a cada uno de los estudiantes. En los países que obtienen buenos resultados en el examen PISA la atención puede ser casi personalizada.

Esta carga de trabajo es excesiva para los maestros mexicanos a los que, además, se pretende penalizar por el gobierno de Peña Nieto y sus cómplices, desde el PAN hasta empresarios “patito”.

Es conocido en Europa, y en otras partes del mundo, que una de las categorías profesionales más golpeadas por el síndrome del “burnout” son los maestros. Este síndrome consiste en una pérdida progresiva de idealismo, energía y objetivos como resultado de las condiciones laborales.

En un estudio de Bartolozzi y Bachmann, de 2003, se señala que los principales factores que provocan dicha patología son: que los docentes, frecuentemente, han tenido que luchar por años contra un sistema que no funciona y contra la burocracia (cuestiones que son responsabilidad de los gobiernos); dificultades de relación con los estudiantes (sobre todo con los que tienen fuertes problemas personales o familiares); grupos demasiado numerosos; precariedad laboral, ambigüedad de rol; necesidad constante de actualización; bajos salarios; pedidos excesivos por parte de la autoridad (y muchas veces inútiles); falta de reconocimiento de la profesión; baja consideración social y reformas constantes.

A lo anterior hay que agregar que en México, además, muchos profesores tienen que trabajar en un contexto de inseguridad creciente (profesores extorsionados para quitarles su raquítico salario, amenazas por parte de la delincuencia organizada, violencia en los alrededores de las escuelas en donde enseñan, etc.).

Por si fuera poco, los maestros mexicanos están muy mal pagados con respecto a sus pares europeos, a pesar de que se les piden los mismos resultados. Esto explica porque en México sucede un fenómeno desconocido totalmente en Europa: la necesidad de trabajar una doble plaza para completar un salario digno. Lo que aumenta, notablemente, el desgaste de los maestros.

Por ejemplo, una educadora que comienza su carrera laboral comienza ganando 40 mil pesos mensuales en Suecia y en España, 38 mil en Finlandia, 35 mil en Inglaterra y 33 mil en Francia (datos del reporte “Key data on Teachers and School Leaders in Europe”, edición 2013). Esa misma educadora, luego de unos 20 años de carrera puede ganar 63 mil pesos mensuales en Francia, 60 mil en Inglaterra, 56 mil en España, 52 mil en Suecia y 41 mil en Finlandia. Lógicamente, su sueldo va aumentando de manera progresiva desde el mínimo hasta el máximo a medida que va adquiriendo experiencia.

En este contexto ¿cómo es posible que se les exijan los mismos resultados a los maestros mexicanos?

Los supuestos informes presidenciales son cada vez más patéticos, un inútil ejercicio de demagogia barata y el tercer informe de Peña Nieto no es la excepción. La revista digital Sin embargo (www.sinembargo.mx) nos recordó el pasado primero de septiembre que Peña Nieto firmó frente a notario una lista de 266 compromisos, en caso que llegara a la presidencia de la República, como desgraciadamente sucedió. Pero, ¿de qué sirvió su firma? ¡De nada! ¡Absolutamente de nada! Pues los periodistas de dicha revista se dedicaron a revisar uno por uno dichos compromisos de los cuales Peña Nieto, después de tres años de gobierno, ha cumplido con apenas 28, es decir un porcentaje, aproximado, del 10% lo que implica que, a la mitad de su gobierno, a Peña Nieto, le falta por cumplir el 90% de sus compromisos. Como señala Sin embargo a ese ritmo de cumplimiento a Peña Nieto le harían falta ¡otros 28 años para poder cumplir todo a lo que se comprometió!

En vez de preocuparse por cumplir lo que prometió, el gobierno federal se ha dedicado a una insulsa campaña de propaganda en el que se anuncia un logro “patito” (y que no forma parte de los 266 compromisos firmados ante notario), dicha propaganda se cierra con la palabra “cumplido”. Como si esta propaganda pudiera modificar la triste realidad en la que el gobierno de Peña Nieto ha sumido a nuestro país.

En Tribuna de Querétaro número 761 hicimos un recuento del desastre de las políticas de Peña Nieto y sus secuaces: aumento de casi un billón y medio de la deuda externa, aumento de más de dos millones de pobres, evasión fiscal del orden de 385 mil millones de pesos por parte de grandes empresarios, aumento de la informalidad laboral, cierre de 40 mil negocios por culpa del aumento en la inseguridad, caída del Producto Interno Bruto y pobre inversión en ciencia y tecnología. De estas, que son cuestiones vitales en el desarrollo de un país, no se dice nada por parte del gobierno o acaso ¿Peña Nieto se comprometió en su campaña por la presidencia de la República a aumentar la deuda externa o el número de pobres?

Uno de los grandes “logros” de Enrique Peña Nieto ha sido la devaluación del 32% de nuestra moneda con respecto al dólar. En diciembre de 2012 bastaban 12.90 pesos para comprar un dólar, hoy se requieren 17 y Peña Nieto en vez de ser autocrítico señala que aunque cause escozor, ¡la devaluación del peso es positiva! (La Jornada, 16/08/15).

anbapu05@yahoo.com.mx

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