Opinión

Reforma energética: más falacias de los privatizadores

Por: Ángel Balderas Puga

El Secretario de Energía del gobierno de Enrique Peña Nieto no sabe de energía, al igual que no sabía tampoco la “doctora” Georgina Kessel, economista que fue Secretaria de Energía del gobierno de Felipe Calderón. Pedro Joaquín Coldwell es abogado egresado, al igual que Kessel de una universidad privada las que, por lo visto, no se cansan de lanzar al mercado egresados “patito” que luego llegan a altos cargos desde los que toman decisiones basadas en la ignorancia o en la perversión que busca el lucro personal o de pequeños grupos.

 

Los gasolinazos y el “subsidio estratosférico”

El último dislate del Secretario de Energía lo dijo el pasado 23 de octubre al comparecer ante las comisiones senatoriales que dictaminan la reforma a los artículos constitucionales 27 y 28 para entregar parte de la riqueza de nuestra industria petrolera a extranjeros.

Joaquín Coldwell reconoció, finalmente, que con la reforma energética no disminuirá el precio de la gasolina ya que tiene un “subsidio estratosférico” (La Jornada, 24/10/13).

O el señor no sabe lo que significa subsidio o no tiene datos precios o miente de manera cínica.

Se tiene un subsidio cuando se paga menos del costo de producción. En 2009, siendo diputado, el economista Mario di Costanzo (actual titular de la CONDUSEF), hizo un análisis sobre el precio de la gasolina en México con datos tomados de la Energy Information Administration de los Estados Unidos. Los datos se muestran en la siguiente tabla. Como podemos observar el precio de venta, en ese momento, superaba con mucho, al precio de producción. En ese año los mexicanos estábamos pagando 73% más cara la gasolina sobre el costo de producción por lo que al contrario del subsidio estábamos pagando un sobreprecio injustificado.

Tabla 1: precio de la gasolina en México en 2009

Por otra parte, la Unidad de Evaluación y Control de la Cámara de Diputados (LXI legislatura) hizo un análisis relativo al período 2005-2008. En dicho período, en promedio, la gasolina se vendió en México a $9.57 el litro mientras que el costo de producción total fue de $5.08, es decir, la gasolina se vendió $4.49 más cara que su costo de producción. Ese mismo análisis incluye el costo de comprar la gasolina en Estados Unidos, el precio total era de $8.15, $1.42 más cara.

Con base en los datos anteriores señor Coldwell ¿en dónde está el subsidio? ¿Por qué el gobierno de México no transparenta los costos de producción de la gasolina tanto la producida localmente como la importada,?

Noruega, México y la declinación en la producción

Uno de los argumentos que usan los privatizadores para justificar la entrega de nuestros recursos energéticos a extranjeros es la caída de la producción de petróleo en México como si esto fuera una novedad. Ya hemos señalado, en entregas anteriores, que el petróleo es un recurso no renovable por lo que es inevitable que cada vez habrá menos disponibilidad de este recurso pero que además, desde hace años, geólogos han venido estudiando el cenit de producción petrolera a nivel mundial, prácticamente todos los estudios fijan dicho cenit, a nivel mundial, alrededor del año 2010 por lo que la caída de la producción petrolera en México no es exclusiva de nuestro país.

La propaganda oficial permanente compara a Pemex con Statoil de Noruega pero no dan ningún dato ni elemento concreto de comparación, se limitan a decir que Noruega hizo una reforma “como la nuestra” lo que es totalmente falso.

Como se muestra en la figura 1, entre 2002 y 2012, la producción petrolera de Noruega también disminuyó, y de manera mucho más dramática que la de México. En tan sólo 10 años los noruegos están produciendo un millón 417 mil barriles diarios menos, es decir, su producción decayó un 43% mientras que la de México cayó sólo un 19% (682 mil barriles diarios menos). Los datos fueron tomados de British Petroleum Statistical Review of World Energy de junio de este año.

Figura 1: Producción petrolera diaria (en millones de barriles)

Como señalamos líneas arriba, la declinación en la producción de petróleo en Noruega es normal en el contexto de un recurso no renovable. De acuerdo a un estudio de la universidad sueca de Uppsala (http://goo.gl/s7pQb9), Noruega alcanzó su máximo de producción petrolera entre 2001 y 2002 por lo que los datos de la figura 1 sólo muestran la producción en la fase de declinación. En el caso de nuestro país, nuestro máximo de producción se alcanzó alrededor de 2004 cuando se produjeron alrededor de 3 millones 400 mil barriles diarios (de acuerdo a datos de la U.S. Energy Information Administration).

En este contexto resulta ser una verdadera estupidez lo que dijo el director de Pemex, el economista del ITAM, Emilio Lozoya Austin, el pasado 23 de octubre en su comparecencia ante las comisiones del Senado que dictaminan la reforma a los artículos constitucionales 27 y 28. Según este “maestro en administración pública y desarrollo institucional” por la universidad de Harvard, Pemex debe abrirse a la inversión extranjera “para acercarnos al ritmo máximo de explotación de nuestros recursos… en unos 10 años se alcanzaría una producción de 4 millones de barriles diarios”!!!! (La Jornada, 24/10/13) Evidentemente, el director de Pemex no sabe nada de geología petrolera ni tampoco sus asesores o mienten de manera cínica pues ni México ni ningún país podrá revertir la declinación en la producción de petróleo.

Estos datos muestran que no tiene ningún fundamento usar la declinación en la producción para justificar una privatización. Muy al contrario, la declinación es uno de los elementos centrales para rechazar cualquier intento de privatización pues se trata de una riqueza decreciente que debe ser administrada de la mejor manera posible para financiar la inevitable transición energética hacia otras fuentes alternativas de energía.

El modelo brasileño que tanto pontifican

Apenas el pasado 21 de abril, el gobierno brasileño acordó permitir la explotación del gigantesco campo petrolero “Libra” que tiene reservas probadas entre 8 mil y 12 mil millones de barriles (lo suficiente como para producir un millón de barriles diarios durante unos 30 años). Este pozo petrolero se halla en la zona llamada “pre-sal” y corresponde a descubrimientos hechos por ingenieros brasileños usando tecnología brasileña. Con precios de producción y costos actuales, cada barril dará una ganancia de unos 60 dólares con lo que se obtendrían de ganancia 60 millones de dólares diarios, 22 mil millones de dólares anuales. Sin embargo a los brasileños les quedará únicamente el 40% de esta fabulosa ganancia, 8 mil 800 millones de dólares y los restantes 13 mil 200 millones anuales irán a parar a manos extranjeras. Los anglo-holandeses de la Shell se llevarán un 20% de las ganancias, los franceses de Total otro 20% y los chinos de CNPC y CNOOC se quedarán con el restante 20%.

Suena hasta ridícula la afirmación de la presidenta Dilma Rousseff de que Brasil obtendrá, cada año, por royalties, excedentes de petróleo y otros pagos por contrato, 13 mil millones de dólares cuando el estado podría recibir 22 mil. ¡Es absurdo festejar como un triunfo la pérdida de 9 mil millones de dólares cada año!

A diferencia de México, 14 sindicatos petroleros de Brasil han convocado a una huelga para protestar por este tipo de “negocios” y en defensa de sus recursos energéticos.

Este caso muestra lo difícil que es revertir un proceso de privatización y es además el esquema que los privatizadores quieren para México ¿lo permitiremos?

anbapu05@yahoo.com.mx

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