Opinión

Reforma energética PRI-PAN: privatización sin modernización

Por: Ángel Balderas Puga

Es ya incesante la propaganda falaz del gobierno federal y de los privatizadores con respecto a la entrega de nuestros recursos energéticos a extranjeros: “modernizar sin privatizar”.

En el número 671 de Tribuna de Querétaro, hemos demostrado con definiciones precisas, que tanto PRI como PAN quieren privatizar la totalidad de la cadena productiva de nuestra industria petrolera. Insistimos que a los privatizadores les da mucha vergüenza decir que quieren privatizar. Ningún legislador actual, ni diputado ni senador, dijo en su campaña electoral que quería mutilar el artículo 27 constitucional para permitir la privatización tanto de la industria petrolera como de la energía eléctrica. Los legisladores del PRI y del PAN han hecho fraude a sus propios electores pues los votantes del PRI y del PAN son también víctimas de la reforma laboral (que tampoco nunca dijeron en sus campañas que la iban a imponer) y de la reforma educativa y ahora quieren golpear de nuevo con su reforma energética y con su reforma fiscal.

 

Lo verdaderamente moderno

En el número 673 de Tribuna de Querétaro señalamos que lo verdaderamente moderno en la industria petrolera es que las empresas nacionales recuperen la soberanía de sus recursos energéticos. La siguiente gráfica, publicada en PFC Energy, Oil and Gas Journal dice mucho más que mil palabras.

La gráfica nos muestra que las grandes compañías petroleras privadas internacionales pasaron de controlar el 85% de las reservas mundiales de gas y petróleo en 1970 a sólo el 8% en 2009, menos del 10% de lo que controlaban en 1970. En este último año, las compañías estatales prácticamente no controlaban nada de las reservas, apenas el 1% pero han aumentado su control hasta llegar al 77% en 2009. Esta es la tendencia moderna. Priistas y panistas nos quieren engañar señalando que es modernización ir en sentido totalmente opuesto, quieren regresar a la situación de 1970 entregando recursos energéticos nacionales a empresas extranjeras.

Países de América Latina, como Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina han recuperado el control de sus recursos energéticos gracias a que tienen a una clase gobernante no entreguista que vela por los intereses de su nación a diferencia de nuestros priistas y nuestros panistas que van en sentido totalmente opuesto. Nuestra clase política no tiene ni el valor ni el interés de defender nuestros intereses nacionales, o son tremendamente corruptos y los están “maiceando” las grandes compañías petroleras internacionales o son tremendamente cobardes como para resistir las presiones que vienen del exterior. En ambos casos son traidores a la Patria y merecen el repudio de nuestro pueblo.

Nacionalismo y soberanía

La derecha priista y panista e incluso seudo intelectuales posmodernos nos dicen que conceptos como soberanía o nacionalismo están fuera de moda. A esta gente la remitimos a la definición de privatización de la Enciclopedia Británica: “privatización es lo opuesto que nacionalización. Esta última es una política que siguen los gobiernos que quieren mantener las ganancias de las principales industrias, especialmente de aquellas que de otra manera serían controladas por intereses extranjeros”. Es decir la privatización es la cesión de ganancias de las principales industrias, en nuestro caso de la industria petrolera e implica el control por parte de intereses extranjeros por lo que, sin exageración, todos los promotores de la privatización de nuestros recursos energéticos están traicionando a nuestra patria al promover el control por parte de extranjeros de nuestros recursos estratégicos.

Priístas y panistas deberían de aprender de los legisladores norteamericanos (incluidos los derechistas del Partido Republicano) que impidieron, en 2005, la compra de la, en ese entonces, tercera petrolera norteamericana Unocal por parte de la compañía china China National Offshore Corporation (CNOOC) a pesar de que habían ofrecido por Unocal 18 mil 500 millones de dólares al contado. Los norteamericanos prefirieron perder 2 mil 500 millones de dólares (casi 30 mil millones de pesos) y vender Unocal a Chevron. Lo interesante es que los legisladores norteamericanos adujeron razones de seguridad nacional para no permitir el control por parte de extranjeros de una compañía de un sector tan estratégico como el petróleo (“US-China Trade Disputes”, Institute for International Economics), ojalá tuviéramos a legisladores tan nacionalistas y patriotas como los norteamericanos.

Priistas y panistas deberían de aprender del nacionalismo del líder del derechista Partido Popular español, Mariano Rajoy, hoy primer ministro, quien en 2008 se manifestó para oponerse tajantemente a la compra de la empresa petrolera española Repsol por parte de la empresa rusa Lukoil. Rajoy tildó de “inmoral” el ingreso de Lukoil a Repsol y declaró “nuestro petróleo, nuestro gas y nuestra energía no se pueden poner en manos de una empresa rusa porque eso nos convertiría en un país de quinta división y por lo tanto no lo vamos a aceptar” mientras que el ex primer ministro español Felipe González, del Partido Socialista Obrero Español, había señalado que “de ninguna manera se puede poner el petróleo, el gas y la energía española en manos de los rusos” (ver video en http://goo.gl/UZpwR0).

Priistas y panistas deberían de aprender del nacionalismo de políticos como Marcelino Iglesias, presidente del gobierno de Aragón quien intervino, en 2006, para evitar la compra de la principal compañía de energía eléctrica española, Endesa, por parte de la compañía alemana E.On, Iglesias declaró “el gobierno central tiene que hacer todo lo posible para que un sector tan estratégico como la energía y una empresa tan española como Endesa se mantenga dentro de nuestro ámbito” (El periódico de Aragón, 23/02/2006).

Priistas y panistas deberían de aprender del nacionalismo de los empresarios españoles quienes, en 2008, se aliaron para evitar que Endesa, cayera en manos de la empresa francesa Electricité de France. Las empresas Repsol, Iberdrola, Gas Natural y Unión Fenosa se aliaron para hallar una “solución española” (Expansión, 03/03/2008).

Estos ejemplos muestran el temor de norteamericanos y españoles de perder soberanía al entregar recursos estratégicos a extranjeros. Pero también se exhibe un fuerte nacionalismo en políticos, legisladores y empresarios extranjeros al contrario de lo que sucede en México en donde nos quieren engañar con el cuento de la “apertura” al capital extranjero. Pero también estas actitudes nos muestran lo que es verdaderamente moderno en el sector energético: la defensa de los intereses nacionales en contraposición a los intereses extranjeros.

Muy por el contrario, priistas y panistas han permitido que empresas privadas extranjeras generen energía eléctrica en México violando de manera flagrante el artículo 27 constitucional el que señala claramente, en el caso de la energía eléctrica, que “corresponde exclusivamente a la Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En esta materia no se otorgaran concesiones a los particulares y la Nación aprovechara los bienes y recursos naturales que se requieran para dichos fines” y lo mismo han permitido en la industria petrolera al asignar contratos a extranjeros. Esta es la razón por la que quieren mutilar la parte del artículo 27 que señala que “no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado” con ello quieren legalizar las violaciones constitucionales para beneficiar a intereses extranjeros. ¿Qué hará al respecto usted, estimado lector? ¿Lo vamos a permitir?

anbapu05@yahoo.com.mx

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