Opinión

Reforma energética y gasolinazos

Por: Ángel Balderas Puga

Otra de las falacias que el gobierno federal usa para tratar de convencer a gente ingenua de las “bondades” de su reforma energética, aprobada a toda prisa de manera irreflexiva y antidemocrática es la supuesta baja en el precio de los combustibles. Siempre hacen alusión al gas y a la electricidad pero se cuidan bien de mencionar a la gasolina o al diesel.

Dicha reforma contó con el claro beneplácito de intereses extranjeros, como lo prueba la plana de la revista norteamericana Time, dedicada a Enrique Peña Nieto, al que se presenta, de manera totalmente exagerada, como “salvador de México”.

El precio de la gasolina en México sin lógica económica

Al ser refinados del petróleo, los precios de gasolina y diesel deberían ser fluctuantes y dependientes del precio del petróleo. En efecto, en la Figura 1 se muestra la relación entre los precios del petróleo y los precios de la gasolina en los Estados Unidos en el período 2006-2011. Como puede observarse en esta figura cuando sube el precio del petróleo sube el precio de la gasolina y viceversa, cuando baja el precio del primero, baja el precio de la segunda. Es más, cuando la variación en el precio del petróleo es muy fuerte, tanto al alza como a la baja, la variación en el precio de la gasolina también es muy fuerte y esto, es muy lógico que sea así.

En cambio, la figura 2 muestra la situación en nuestro país en el período 2004-2009. Esta gráfica no tiene ninguna lógica. En la parte superior se muestran los precios fluctuantes del petróleo. Se esperaría lo mismo para la gasolina pero no es así. Cuando el precio de nuestro petróleo sube, el gobierno usa ese “argumento” para subir el precio de la gasolina lo que no tendría sentido para un país petrolero que refina su propia gasolina pero la cosa increíble es que cuando el precio del petróleo baja, el gobierno usa ese mismo “argumento” para, de todas formas, aumentar el precio de la gasolina.

Reprobados en transparencia

De manera permanente, el gobierno federal, desde las administraciones panistas, hablan de “subsidio” a la gasolina y al diesel pero nunca han demostrado que dichos combustibles se producen a un costo superior que el precio de venta, que es cuando tiene sentido hablar de subsidio. Es más, oficialmente se oculta, de adrede, el costo de producción. Si en realidad, el costo de producción fuera superior al precio de venta, ya estaríamos sufriendo otra campaña mediática del gobierno federal proporcionando dichos datos para justificar el precio de venta.

Los gobiernos neoliberales que hemos tenido en los últimos sexenios se han servido con la cuchara grande con el precio de las gasolinas y el diesel sin que haya ninguna justificación económica al respecto. En efecto, en el sitio web Energypedia (energypedia.info/wiki/International_Fuel_Prices) se hace un análisis de las políticas de precios en 140 países, entre ellos el nuestro. En dicho análisis, justamente y a diferencia de otros países, nuestra clase gobernante sale reprobada en términos de transparencia en la composición del precio pues no existe información pública al respecto, por otra parte en cuanto a transparencia en el mecanismo de precios también nuestra clase política sale reprobada pues se nos cataloga como un país en el que sólo existe información pobre, parcial, no clara o donde es muy difícil hallar la información respectiva.

Precios de gasolina y diesel siempre al alza

En el sexenio de Vicente Fox la gasolina magna (la más usada) pasó de $5.27 el litro a $6.74, con Felipe Calderón pasó de $6.74 a $10.81 y en lo que lleva el sexenio de Peña Nieto ya llegó a $12.41 mientras que, en los mismos períodos, el diesel pasó de $4.37 a $5.60, de ahí a $10.90 y ahora cuesta $12.84. Esto significa un aumento brutal en 13 años.

El efecto inflacionario del diesel es evidente pues, como hemos señalado varias veces, este combustible es utilizado por el 80% del transporte de carga y pasajeros, agricultores y pescadores lo que no sólo encarece el transporte urbano y foráneo sino también el costo de todas las mercancías y de los alimentos. Como puede observarse, el aumento despiadado se dio en el sexenio de Calderón pues, prácticamente, el precio de la magna y del diesel aumentó al doble.

Y no hay nada en la reforma energética de Peña Nieto que haga prever que las cosas cambiarán. Por el contrario, con la llegada de compañías extranjeras todo hace prever que las cosas empeorarán.

anbapu05@yahoo.com.mx

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba