Opinión

Reforma energética y leyes secundarias: los precios de la electricidad

Por: Ángel Balderas Puga

Desde el año pasado, muchos denunciamos que la contrarreforma energética impulsada por los partidos políticos “mexicanos” y sus patrones extranjeros era una falacia. Denunciamos que la campaña de promoción del gobierno de Enrique Peña Nieto y de los mismos panistas estaba basada en mentiras; y ahora, con la llegada de las leyes secundarias de tal reforma, el tiempo nos da la razón; varias de esas mentiras van cayendo y otras lo harán en el futuro inmediato.

La supuesta bajada de los precios

De entre los países petroleros, somos uno de aquellos en los que la gasolina es más cara. Hay una excepción importante que son países como Noruega y el Reino Unido, países petroleros en los que la gasolina es mucho más cara que en nuestro país; sin embargo, esos países venden la gasolina cara puesto que usan dicho combustible como una forma de pagar impuestos, bastante altos, con el objetivo de promover la eficiencia energética en sus sectores de transportes, pero para también para ofrecer a sus ciudadanos servicios sociales gratuitos de alta calidad, lo que no sucede en nuestro país.

Los mentirosos oficiales y sus corifeos se la pasaron todo el año pasado diciendo que, gracias a la reforma energética, iban a bajar los precios de los combustibles, aunque sólo señalaban el gas y la energía eléctrica, y se cuidaban muy bien de señalar que bajaría el precio de la gasolina y del diesel, combustibles que han disparado sus precios con los últimos gobiernos neoliberales.

La supuesta bajada de los precios del gas y de la energía eléctrica no tiene ni nunca ha tenido lógica alguna, pues los inversionistas privados invierten con fines de lucro, es decir, luego de pagar sus costos de producción y pocos impuestos, buscan tener el mayor margen de ganancia posible (de ahí la evasión fiscal). No son hermanitas de la caridad ,y menos las trasnacionales extranjeras, las que jamás aceptarían pagar el porcentaje de impuestos que paga Pemex, prácticamente el 100% de sus ganancias en 2012. Ninguna compañía privada puede sobrevivir pagando tal cantidad de impuestos.

La cruda realidad

Ahora, ya en la supuesta discusión de las leyes secundarias, los mismos mentirosos que antes decían que bajaría el precio del gas y de la electricidad comienzan a decir que el supuesto descenso en los precios “no será inmediato” y comienzan a dar horizontes de hasta 4 o 5 años, cuando ellos hayan dejado ya sus cargos y no habrá a quién reclamarle por sus mentiras. Esos mismos mentirosos ahora hablan ya de eliminar los subsidios (reales o ficticios) a las tarifas de la energía eléctrica; y para dorar la píldora a la mayoría de la población, siguen usando eufemismos: ahora hablan de eliminar los “subsidios generalizados” para dar paso a los “subsidios focalizados”. Sin embargo, el efecto será el mismo: un aumento generalizado en las tarifas del servicio eléctrico.

Éste será también uno de los efectos de transformar a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en “empresas productivas del Estado”, eliminando el estatus legal que permitió el desarrollo económico de nuestro país en los últimos 70 años.

El aumento a las tarifas de la energía eléctrica lo venían preparando desde hace más de 10 años. En efecto, al menos ya desde 2004 aparece en los recibos de la CFE la fatídica leyenda “aportación gubernamental” junto con el costo de producción, para ir haciendo sentir a los usuarios que están “subsidiados”. Desde aquellos años era previsible el paso que seguiría: una vez que se decidiera y que hubiera condiciones para aumentar los precios, la justificación sería la “eliminación del subsidio”. Ese futuro ya está aquí y todos, incluidos los que nunca han movido ni un solo dedo para frenar esta ominosa contrarreforma energética, pagaremos el precio, y será alto con los extranjeros aquí.

Dentro de esta misma estrategia estuvo el golpe al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), sindicato combativo que, seguramente, y a diferencia del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM) no habría permitido la imposición de una reforma lesiva a los intereses nacionales. El golpe al SME fue para prever acciones contundentes de resistencia dentro del mismo aparato productivo de la energía eléctrica.

Por eso, es necesario promover la recolección de firmas para llevar a cabo una consulta popular. Si está interesado en firmar o en recolectar firmas, puede acudir a las oficinas del Sindicato Único del Personal Académico de la UAQ (SUPAUAQ), en la Av. Hidalgo, frente a Centro Universitario, a un lado de CONAGUA.

El formato por llenar contiene la propuesta de pregunta que llevaría la Consulta: “¿Estás de acuerdo o no en que se otorgue contratos o concesiones a particulares, nacionales o extranjeros, para la explotación del petróleo, el gas, la refinación, la petroquímica y la industria eléctrica?” Hagamos algo antes de que sea demasiado tarde.

anbapu05@yahoo.com.mx

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