Opinión

Respuesta a Cristian Martín Padilla Vega y a otros que piensan como él (entre ellos varios “troles” y personajes anónimos)

Por Ángel Balderas Puga*

“Nuestro sindicato es una vergüenza, éste es un descarado acto proselitista, ni siquiera le importó someternos a un desprestigio nacional. Ángel Balderas es un farsante.”

Comentario de Cristian Padilla Vega a la nota de Mariana Chávez en La Jornada “Denuncian en la U. de Querétaro amenazas a quien no apoye a candidato a Rector” (La Jornada en línea, 14/11/11, 22:52 hrs.).

El comentario del Mtro. Padilla Vega me sorprendió ya que el día que apareció la nota de Mariana Chávez dicho maestro había asistido, junto con otros, a un Consejo Consultivo sindical (formado por el Comité Ejecutivo y por los delegados sindicales de todas las Facultades y de la Escuela de Bachilleres), con el fin de reclamar a la dirigencia sindical su apoyo decidido a los compañeros de la Facultad de Informática que habían sido amenazados con el despido por su directora. Los principales reclamos provinieron de Padilla Vega y de Rolando Javier Salinas García, dos operadores “estrella” de la candidatura del Dr. Marco Carrillo, quienes en vez de solidarizarse con sus compañeros amenazados dejaron la impresión de solidarizarse con quien los amenazó. La sorpresa del comentario deriva que ese día el Consejo Consultivo les explicó la situación pero tal parece que prefirió poner oídos sordos a dichas explicaciones.

Padilla Vega envió a Tribuna de Querétaro, el 11 de noviembre, una carta abierta al Comité Ejecutivo de nuestro sindicato, que fue publicada en el número 600. En esta carta se manejan los mismos “argumentos” que desechó el Consejo Consultivo.

Padilla comienza por cuestionar el envío por correo electrónico, a los afiliados del sindicato, de un desplegado publicado en varios medios el 10 de noviembre.

La relativa gravedad de las cosas

A Padilla le parece “gravísimo” que “en plena coyuntura electoral hagan juicios y afirmaciones a nombre del sindicato”. Sin embargo, no le parece gravísimo que se amenace con el despido a cinco investigadores de alto nivel simplemente por el hecho de apoyar a un candidato a Rector, diferente, al de la directora de su Facultad. No le parece gravísimo que se amenace la estabilidad de cinco familias, no le parece gravísimo que se meta en crisis el desarrollo de una unidad académica de alto nivel (el Cuerpo Académico de Cómputo Científico y Tecnológico, hoy consolidado). Le pregunto a Padilla, ¿de quién es la culpa de esta situación en plena “coyuntura electoral”?, ¿de quién amenazó o de nosotros que tenemos la obligación, incluido Padilla, de salir en defensa de nuestros compañeros?

Padilla se escandaliza de que nuestro sindicato salga en defensa de “la parte acusadora”. Tal parece que Padilla prefiere un sindicato que salga en defensa de la parte patronal cuando se amenaza con el despido. ¡Bonito sindicato! Estoy seguro que no pensaría lo mismo si la amenaza de despido se hubiera hecho contra él o contra alguno de sus familiares. Se escandaliza que sólo hayamos “escuchado a una de las partes” e ignora, que, en tiempo y forma, el Comité Ejecutivo se dirigió a las instancias adecuadas para que investigaran el asunto. En este caso, la Comisión Electoral y la Oficina del Abogado General. Era y es responsabilidad de dichas instancias el haber iniciado una investigación y haber citado a la directora a dar su versión de los hechos. No es culpa del Comité Ejecutivo que esas instancias no hayan hecho su trabajo, es a ellas a las que el Mtro. Padilla debería dirigir su reclamo.

Derechos humanos

Resulta verdaderamente patético que Padilla Vega invoque los derechos humanos de la directora e ignore los mismos derechos de sus compañeros de trabajo. Le pregunto a Padilla ¿Por qué se amenaza a los hijos de nuestros compañeros con quitar el trabajo a sus padres y con atentar contra el sustento de sus familias? Esos niños, ¿no tienen derechos humanos? En la obnubilación por su candidato, ¿no piensa Padilla Vega en esos niños?

Padilla Vega dice que nosotros acusamos cuando no es así, la acusación provino de nuestros compañeros en sendos documentos suscritos con nombre y firma, incluso citamos palabras textuales de su denuncia. No está por demás decir que nuestros compañeros nunca se retractaron ni se retractarán de sus afirmaciones.

¿Y Marco?

Padilla nos acusa de “utilizar” al sindicato para conminar a uno de los candidatos a que se deslindara públicamente de la situación. Tal candidato era el Dr. Marco Carrillo. En todo caso, los reclamos de Cristian Padilla deberían dirigirse a la persona que usó el nombre de su candidato para amenazar a docentes universitarios. Por otro parte, Padilla debe recordar que el 26 de octubre, frente a la base sindical, todos los candidatos a la Rectoría se comprometieron públicamente a que no habría represalias de ningún tipo para los docentes que ejercieran libremente su derecho al voto. Es con base en este compromiso público que pedimos al candidato aludido a que honrara su palabra y se deslindara públicamente de este tipo de actitudes anti-universitarias. Dicho candidato no lo hizo y ese tampoco es nuestro problema pues el compromiso fue de él y nosotros nos limitamos a recordárselo e hicimos bien en hacerlo. Su candidato tardó seis días en manifestarse al respecto y sólo lo hizo para decir que nuestros compañeros investigadores, ¡eran unos mentirosos! El mensaje que se envió a la comunidad docente de nuestra Universidad es que si ese candidato hubiera llegado a la Rectoría, esa habría sido la tónica de su mandato.

Por lo anterior, Padilla nos acusa de “parcialidad implícita hacia el otro candidato”. Desgraciadamente, su fanatismo hacia un candidato lo llevó a ver única y exclusivamente la dimensión electoral de la situación y no como hizo la dirigencia sindical, incluido el Consejo Consultivo, de ver, principalmente, la dimensión laboral.

Nostalgia por dirigencia pasadas

Es inútil que Padilla nos recuerde que representamos a todos los docentes universitarios pues en nuestra práctica cotidiana no hemos hecho diferencia alguna con base en tendencias políticas. Padilla critica que miembros del Comité Ejecutivo hayan decidido apoyar a un candidato, pero nunca lo hemos visto criticar con la misma vehemencia la participación abierta, a favor de un candidato, de autoridades universitarias. Nosotros también somos universitarios y como él, tenemos el derecho de apoyar o no a un determinado candidato, siempre y cuando no se haga de manera institucional y esto nunca lo hicimos.

Seguramente, Padilla, habría preferido una dirigencia sindical como las anteriores, en las que se permitieron despidos y presiones a los profesores con el fin de coaccionar su voto, seguramente prefiere una dirigencia sindical que guarde silencio y que muestre falta de solidaridad hacia sus compañeros.

*Secretario General del SUPAUAQ

anbapu05@yahoo.com.mx

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