Opinión

¿Robo o decomiso?

Por: Sergio Jerónimo Sánchez Sáenz

El domingo 25 de noviembre alrededor de las 14:50 horas, por la avenida Zaragoza, entre Vergara y Corregidora, la gente va y viene aparentando un hormiguero humano, transita, se mueve, cada quien con lo suyo; algunos con lentitud, mirando, platicando, comprando, otros con más prisa, sin detenerse, abriéndose paso, cruzando la avenida, corriendo, etcétera. Una feria de gente… como todos los días de descanso en el centro de la ciudad.

Cinco camionetas aparecen cargadas de hombres que se bajan con sigilo y se dispersan en pares o tercias, se coordinan con miradas y ademanes mientras buscan a sus víctimas, se nota una acción planeada para sorprender a quienes en ese momento están en su actividad, entretenidos ofertando sus mercancías al público.

Un promedio de 12 hombres fortachones, jóvenes en su mayoría, se distribuyen entre la multitud y se posicionan en lugares que al parecer han definido en su plan, agazapados arremeten al mismo tiempo y en menos de cinco minutos realizan su plan de despojo contra comerciantes…

Una señora con su pequeña hija, platica con un cliente, tiene sentada a su pequeña en un bulto negro de plástico donde guarda productos que le darán el alimento de algunos días, dos grandulones se abalanzan sobre la mercancía que la señora muestra en venta, mientras otro jala el bulto negro, la niña cae y se golpea en el piso mientras la madre trata de rescatar sus cosas sin ningún resultado… alguna gente se detiene y protesta por la acción rodeando la camioneta en donde llevan el botín, ante el tumulto, uno de los sujetos agresores ordena al chofer “que te valga madres, arráncate”… el chofer acelera y sale disparado sin importar el riesgo de algún accidente.

A pocos metros de distancia una artesana embarazada también es sorprendida, dos “ladrones” por la espalda arrebatan sus artesanías (aretes), al tiempo que la mujer se voltea para defenderse es aventada al arroyo vehicular sin miramiento alguno… su esposo de nombre Edson Cruz reclama a los agresores quienes con la mercancía en sus manos huyen de prisa rumbo a la camioneta que los trajo… la gente se ha juntado indignada pero sin saber qué hacer… ¡Como en los tiempos más oscuros del panismo!

Sobre la misma calle, a prudente distancia como para no dar margen a la protesta conjunta, otra víctima se resiste al robo de 20 chalecos, dos hombres mal encarados recogen la mercancía y ante el reclamo, dicen ser inspectores… la señora de nombre Adela López de Jesús explica tratando de detener a los supuestos inspectores: “se supone que estamos en pláticas para regularizarnos y hay acuerdo de no quitarnos las cosas”… “yo recibo órdenes”, refutó uno de los agresores…

…”entonces dame un recibo de lo que te llevas”… “No traemos recibos”, al tiempo que lanzaban a la camioneta las cosas despojadas…

Al mismo tiempo y cerca del lugar, otra mujer de nombre Maribel Díaz Calderón sufría el supuesto operativo en el cual perdió una bolsa de bisutería, algunas pertenencias personales y hasta la mochila de su hija, quien casi es atropellada al momento de la huida de la camioneta donde venían los agresores.

Quizá el caso más doloroso fue el de la niña de nueve años de nombre María de los Ángeles Carrera González, quien se percató del robo que pretendían hacerle y al proteger sus palestinas (tipo rebozos) es aventada y despojada de su producto por la fuerza, por un individuo de piel blanca y ojos de color, cabe aclarar que su mercancía estaba en un bulto cerrado sin estar expuesta a la venta, su madre se había ido al baño cuando llegó el operativo, en este caso la ciudadanía se solidarizó y cooperó para consolar el llanto de la menor que repetía mientras lloraba: “no pude defender la mercancía de mi mamá”…

Otros comerciantes más con la misma estrategia, con el mismo descaro, fueron robados en la avenida Zaragoza y despojados del sustento no sólo del día, sino quizá de días o semanas… Los argumentos de los agredidos en el sentido de que están en pláticas para regularizar su situación, no sirvió para detener a los “gorilas” que ante los reclamos de comerciantes y ciudadanos se justificaban como inspectores del Municipio.

Reunidos los comerciantes luego del “decomiso”, lograron ubicar a uno de los agresores como Daniel Bernal Ribera.

Cabe aclarar que los supuestos inspectores actuaron como ladrones, sin identificarse como autoridad, con alevosía y ventaja, agrediendo a niños y mujeres; el enojo y la molestia no sólo de los comerciantes sino también de la ciudadanía que vio la agresión, nos habla de una sociedad más consciente y que exige respeto, cansados del autoritarismo y la prepotencia que se vivieron en administraciones pasadas.

¿Regresarán las prácticas autoritarias como estrategia de gobierno para solucionar la problemática social?

¿El presidente municipal tomará cartas en el asunto y se aplicarán las sanciones a los funcionarios que en lugar del diálogo usan el “garrote” contra quien legalmente busca el sustento de su familia?

P.D. Los comerciantes solicitan a los ciudadanos que filmaron los hechos del domingo 25 de noviembre, suban los videos a internet o si los pueden prestar para dar testimonio al presidente municipal, por favor llevarlas a calle Mimiahuapan, número 416, colonia Vista Alegre o comunicarse al Teléfono 4 01 37 32.

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