Opinión

Seguimos pobres

Sólo para nostálgicos…

Por: Salvador Rangel

El 31 de agosto de 1976, durante el gobierno de Luís Echeverría Álvarez, el peso acabó con la paridad de $12.50 por dólar, después de 22 años  se puso a flotación, es decir, que el mercado fijara su precio. Ahí empezó la crisis,

 

El entonces secretario de Hacienda, Mario Ramón Beteta, señaló que un sistema de “flotación regulada”, de ninguna manera era una medida “inusitada”, en el mundo más de 33 países la han adoptado. Por comparaciones no hay límite.

Beteta, señalaba que el deterioro de la balanza comercial tenía un déficit de más de 42 mil millones de pesos, que la decisión era necesaria frente a la salida de divisas, creciente endeudamiento, falta de competitividad.

Los industriales no dudaron en aprobar y aplaudir la medida y decir que era un acto de valor del Presidente.

Y el 1 de septiembre de 1982, el presidente José López Portillo nacionaliza la banca y expresa: Ya nos saquearon, no lo volverán a hacer. Y decían que se reduciría la inflación.

Y el seis de junio de 1984, la banca mundial acepta renegociar la deuda mexicana, siempre y cuando se acaten sus condiciones, el que solicita no condiciona, nada más acepta. Y para que no quedara duda de lo “pagador” que es México, el director del Fondo Monetario Internacional, decía: México constituye un magnífico ejemplo de cómo un país hace notables progresos en sus ajustes para abrirse nuevamente camino y tener libre acceso a los mercados financieros.

Pero detrás de estos problemas se genera la pobreza en los sectores económicamente débiles, inflación, despidos, encarecimiento de productos básicos.

En 1985, el Banco de México reconocía que la inflación llegó a 63.7%

Después vendría el aumento de los ceros al peso, los mexicanos eran pobres millonarios. Un periódico costaba $500.00, en 1987 se anunciaban incrementos del 85% a gasolina, diesel, gas y teléfonos, electricidad  85% y azúcar 81%

Y el entonces presidente Carlos Salinas por medio del Pacto Social Económico decía que el gobierno tendría control definitivo sobre la inflación, y que a los que menos tienen les vamos a cumplir.

Los sexenios pasan y la situación económica se agrava para los que menos tienen y  no son pocos.

Y con los recientes datos proporcionados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), resulta que la mitad del país, es decir, de 117 millones de mexicanos, 53.3 millones viven en situación de pobreza.

Y para mayor drama, de esos 53.3 millones de pobres, 11.5 millones se encuentran en pobreza extrema, son los pobres de los pobres.

Esta situación genera grandes problemas sociales: deserción escolar, niños y jóvenes que dejan la escuela para ayudar al sostenimiento familiar, mujeres que son abandonadas con hijos, madres solteras, adultos mayores que son una carga económica para las familias, hombres y mujeres que salen del país en busca de un mejor horizonte.

Cada sexenio pone en marcha programas para erradicar la pobreza, “para ayudar a quienes menos tienen”, gastan millones de pesos en propaganda –fotos en las que el titular entrega una despensa–, oficinas, mobiliario, sueldos. Llega otro gobierno y emprende una nueva campaña, más de lo mismo. Son más programas clientelares de votos que medidas efectivas de combate a la pobreza.

De estos millones de pobres, cuántos son víctimas y/o herederos de las crisis económicas de los sexenios priístas y panistas. Pero nadie se hace responsable de los errores económicos, todos formulan programas que son paliativos, se debe buscar que los pobres tengan acceso al trabajo, para ello hacen falta escuelas, empleos, seguridad social, acabar con corruptelas; no con despensas y buenas intenciones se resolverá el problema. Se requiere desarrollo económico.

Y los nostálgicos, con su pensión mensual de $2,153.46, se preguntan si nada más son pobres o están en pobreza extrema.

rangel_salvador@hotmail.com

{loadposition FBComm}

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba