Opinión

Sí al Patio Barroco “Hugo Gutiérrez Vega”!

Por: Francisco Ríos Agreda*

No comparto la forma en que la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ (a través del maestro Luis Alberto Fernández, consejero catedrático Universitario) utilizó para impulsar el bautizo del “Patio Barroco” de la Facultad de Filosofía, con el nombre de “Patio Barroco Hugo Gutiérrez Vega”. Es decir, el haber turnado una petición directamente al Consejo Universitario de la UAQ, sin haber consultado, o cabildeado, la propuesta con la comunidad de la Facultad de Filosofía.

Si ello hubiera ocurrido probablemente ni siquiera hubiera llegado dicha solicitud al H. Consejo Universitario, pues los integrantes de la Facultad, alumnos y maestros hubieran simpatizado ampliamente con la petición, pues ya existen antecedentes al respecto, por ejemplo con la idea de otorgar el doctorado honoris causa a Evo Morales, Presidente de la República Pluricultural de Bolivia, cuestión que apoyó abiertamente la comunidad estudiantil y académica de Filosofía, pero que no llegó al pleno del Consejo Universitario, por desacuerdos al interior de la Comisión del Consejo Universitario, en la que algunos manifestaron argumentos francamente racistas o muy superficiales, por lo que la propuesta a favor de Evo Morales no tuvo buen fin, aunque ya había obtenido dicho reconocimiento por cuatro universidades de diferentes países. En aquella circunstancia recuerdo que Hugo Gutiérrez, entrevistado por el semanario Tribuna de Querétaro, afirmó que “no otorgarle ese reconocimiento honorífico a Evo Morales sería una tontería”, palabras más, palabras menos.

Sin embargo, sí comparto la iniciativa de que el bellísimo y angelical espacio universitario sea designado como Patio Barroco “Hugo Gutiérrez Vega”, pues el ex Rector, ex embajador, ensayista, poeta, teatrero, periodista, promotor cultural, mago de la escritura y de la palabra, está más allá de las vicisitudes, conflictos e intereses de las Facultades universitarias, y en este caso de las diferencias entre la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y de la Facultad de Filosofía.

Su talla nacional e internacional en la diplomacia mexicana, su renombre en el mundo de las letras, su figura como Rector de la UAQ, entre los años de 1966 y 1967, en que, precisamente, gracias al liderazgo de Hugo Gutiérrez y de destacados universitarios se recuperó para la UAQ el Patio Barroco, que estaba convertido en un gallinero (Hugo dixit) y que desde esos tiempos aciagos en que vivió nuestro personaje, se ha utilizado para el desarrollo de las tareas de docencia, difusión de la cultura y de la investigación científica, sobre todo en el terreno socio-humanístico, son los anteriores algunos de los elementos en la valoración de que el nombre de Hugo Gutiérrez Vega está indefectiblemente ligado a este espléndido espacio y a todo el Edificio Histórico.

Mismo que ha albergado, desde sus orígenes a los colegios jesuíticos de San Ignacio y San Javier (1625-1767) hasta que se transforma en el Colegio Civil de Querétaro (1868-1950) y luego en las primeras instalaciones de las escuelas universitarias (1951-2013), centros de investigación, la Escuela de Bachilleres y desde hace casi de 35 años al Área de Humanidades y años mas tarde a la Facultad de Filosofía.

Me parece que la idea de nombrar al Patio Barroco con la figura de Hugo Gutiérrez rescata esta lucha universitaria de la autonomía, de la educación laica, del ejercicio del humanismo y que lejos de desvirtuar a la UAQ y a la Facultad de Filosofía y sus perfiles identitarios, coadyuva al propósito de dotar de sentido y de resignificar este Edificio Histórico, que curiosamente la población y los taxistas siguen llamando (y a veces la comunidad de la propia Facultad de Filosofía) con la denominación de “Ex Prepa Centro” (cuando ya hace más de 25 años que se reubicó en la Prepa Norte, en la colonia San Pablo). De hecho, todo el edificio del campus central se llama Edificio Histórico “Octavio S. Mondragón”.

Por acuerdo del Consejo Académico varios espacios de la Facultad de Filosofía han sido dedicados a la memoria y reconocimiento de distinguidos universitarios y personalidades sociales. En ese marco está el Aula “Héctor Samperio Gutiérrez” en las instalaciones del Departamento de Investigaciones Antropológicas (DIA-UAQ), la Sala “Aurora Castillo Escalona”, ubicada a un costado del Centro de Computo, el Aula “Mariano Amaya Serrano” en los salones del Área de Antropología y el último testimonio de homenaje de la comunidad de la Facultad de Filosofía fue la dedicación de la Sala Audiovisual al “Tatic Samuel Ruiz García” por su defensa de los derechos indígenas.

El otorgarle al Patio Barroco el nombre de Patio Barroco “Hugo Gutiérrez Vega” de ninguna manera despoja de su tradición humanitaria a la Facultad de Filosofía, ni le quita su identidad, mucho menos su patrimonio artístico, cultural o científico. Todo lo contrario: es una contribución histórica de larga duración a quien lo rescató para las nobles tareas de la UAQ y de nuestra comunidad humanística. Al mismo tiempo sería un gesto de gratitud con quien ha escogido como plataforma central de su presencia universitaria, durante muchos años, a la Facultad de Filosofía, en sus talleres literarios, diplomados, cursos culturales, conferencias magistrales y presentaciones de libros, propios y ajenos. Por ello, concluyo esta colaboración tribunera, con el título de la misma:

¡SÍ AL PATIO BARROCO “HUGO GUTIÉRREZ VEGA!

*Ex director de la Facultad de Filosofía de la UAQ.

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