Opinión

Sobre los partidos y sus métodos de selección de candidatos: ¿por qué y cómo los afecta?

Martagloria Morales Garza*

Los tres candidatos más importantes para la contienda presidencial del 2012 han sido seleccionados por sus respectivos militantes y a través de tres mecanismos diferentes. Josefina Vázquez Mota fue electa el domingo 5 de febrero por elección directa de los militantes de su partido; Andrés Manuel López Obrador fue electo por las izquierdas a través de encuestas de opinión, y Enrique Peña Nieto fue electo como candidato de unidad de su partido.

Los tres mecanismos son legales e incluso legítimos, en la medida en que los militantes de sus respectivos partidos estén de acuerdo con ellos, sin embargo, tienen impactos diferentes en las campañas y en los candidatos.

1.- La selección de candidato por la vía de elecciones internas, como la que tuvo Acción Nacional, parte del supuesto de que son los militantes del partido los que deben seleccionar al candidato, lo que normalmente se asocia con partidos de masas, con muchos militantes y que éstos tienen el poder de definir el resultado electoral.

Adicionalmente, este mecanismo tiene riesgos: puede debilitar la unidad del partido, pues las campañas tienden a enfatizar diferencias y no convergencias, y con ello pueden mermar el interés de los militantes; sin embargo, es la que más adecuadamente manifiesta la intención de los militantes de un partido político, pues la votación se realiza sobre la base del padrón de militantes y simpatizantes y, por tanto, no hay duda de que los resultados manifiestan la opinión de sus bases. Además, este mecanismo tiene una ventaja, considerando nuestro marco jurídico, permite al partido que la utiliza incrementar su tiempo de campaña y de este modo posicionar a un candidato no muy conocido.

2.- El método de encuestas, como el utilizado por las izquierdas (PRD, PT y Movimiento Ciudadano), se utiliza cuando la estructura del partido no es muy fuerte, cuando no existe un padrón confiable y cuando los electores del partido son muchos más que sus militantes. Es un método con muchas cualidades, es más barato y no propicia enfrentamiento entre los candidatos ni entre los simpatizantes.

3.- La candidatura de unidad, utilizada por el PRI en esta ocasión, no es un mecanismo antidemocrático, la utilizan los partidos con organización de tipo indirecta, es decir aquellos que tiene organizaciones afiliadas y no sólo ciudadanos. En el caso del PRI representa una vieja práctica que asume la existencia de grandes electores o líderes, y que éstos controlan a los militantes, y por lo tanto el acento de este mecanismo está puesto en los acuerdos de las cúpulas.

Los tres métodos, con algunas variaciones, aparecen en los estatutos de los tres partidos**, y por lo tanto, el uso de estos mecanismos no califica a los partidos, pues en distintos momentos los tres partidos han hecho uso de ellos, sino que más bien califica el diagnóstico que cada partido tiene de las elecciones del 2012 y de sus estructuras partidarias en este momento.

Los dirigentes del PAN saben de los riesgos de un método de elección directa, pero lo utilizaron por sus ventajas. Saben que sus militantes se han distanciado de la dirección del partido, que no están satisfechos con los resultados de 12 años de gobierno panista en la Presidencia y que necesitan a sus militantes para poder ganar la elección. En este contexto, el mecanismo seleccionado parece adecuado. Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones la precampaña sí generó división entre los panistas, por lo menos entre los que apoyaron a Ernesto Cordero y a Josefina Vázquez Mota, el reiterado agradecimiento de la candidata ganadora hacia el Presidente y su esposa, así como la insistencia en la unidad del partido es muestra de ello.

Por otro lado, la precampaña no produjo la participación deseada, pues según los resultados preliminares la abstención alcanzó casi tres cuartas partes del padrón, ya que del total de convocados (un millón 800 mil) sólo acudieron a las urnas 485 mil. Y finalmente el proceso de precampaña, aunque mejoró el conocimiento entre la ciudadanía de los candidatos panistas, no logró que posicionaran un discurso de gobierno como era esperado. En síntesis, los resultados de la estrategia son magros.

En cambio, en el caso de las izquierdas, que en México se han caracterizado por los conflictos y las escisiones, el mecanismo de encuesta resultó sumamente afortunado. Los dos contendientes se comprometieron a apoyar los resultados de las tres encuestas aplicadas, además entre los dos candidatos seleccionaron a las empresas encuestadores y los resultados de las tres empresas fueron muy similares. En síntesis, Marcelo Ebrard aceptó los resultados y apoyó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador y aunque el primero no aceptó ser el coordinador de la campaña del segundo, parece que la relación entre ambos sigue siendo buena y es probable que posteriormente se incorpore al trabajo electoral junto a Andrés Manuel López Obrador.

En el caso del PRI, la experiencia tanto de la campaña interna de Labastida para la elección del 2000 como de Roberto Madrazo para el 2006, mostró las desventajas de las campañas internas dentro de los organismos políticos. Diferencias irreconciliables al interior de los priistas, ejemplo de ellos es el caso del TUCOM (Todos unidos contra Madrazo), que generó estragos electorales incluso en las elecciones constitucionales. Y claro, el impacto más severo de la disputa entre priistas fue la derrota de ambos candidatos en las elecciones constitucionales.

De tal manera que la declinación de Manlio Fabio Beltrones, seguramente con condiciones, permite al PRI llegar a la elección constitucional sin fracturas internas. Es probable que la ruptura de la alianza con el partido Nueva Alianza esté asociada a la política de unidad al interior del PRI, pues es sabido que la señora Elba Esther Gordillo tiene enemigos muy poderosos dentro del PRI.

Los tres procesos son legítimos y legales, pero cada uno de ellos tiene impactos diferentes sobre los electores, sobre los militantes y por lo tanto en las contiendas electorales y posiblemente en los resultados, ya lo veremos más adelante.

*Profesora investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Querétaro, correo electrónico: garza@uaq.mx

**Baste como ejemplo la elección de candidatos a diputados federales de Acción Nacional en 2009, donde la mitad de ellos fueron electos por el mecanismo de “unidad”, como fue el caso de los cuatro candidatos para el estado de Querétaro.

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