Opinión

¡SOPAS! Una ley que sin duda cambiaría nuestras vidas….

Por Ricardo Noguerón Silva

Alrededor del mundo, gran polémica se ha desatado debido a la pretensión de un reducido gremio de retrógradas norteamericanos que buscan cerrar el suministro del opio virtual a nivel global a través de la imposición de la Ley SOPA.

Ciertamente, al pasar los años, el Internet se ha convertido, más que en una herramienta, en una forma de vida para millones de habitantes en el mundo, a tal grado que muchas compañías e instituciones dependen de ésta para generar cuantiosas utilidades. Así mismo, la “libertad” de expresarse y comunicarse a través del Internet también se ha convertido en una necesidad básica del ser humano y, al día de hoy, difícil es imaginar nuestras vidas sin esta valiosa herramienta.

Sin embargo, el manejo restrictivo del Internet, podría desembocar en un fenómeno desinformativo de grandes magnitudes, que obligaría a los usuarios a recibir información muy selecta, misma que sería proporcionada y condicionada por aquellos grupos de poder que buscan como objetivo la manipulación social.

La pretenciosa ley

Stop Online Piracy Act (Alto a los actos de piratería en línea), conocida por sus siglas en inglés como “SOPA”, es un proyecto de ley introducido el pasado 26 de octubre de 2011 en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por el texano y republicano, Lamar S. Smith, la cual espera la votación del Senado el próximo 24 de enero de 2012, con el objetivo de ampliar las capacidades de los propietarios de derechos intelectuales, derechos de autor o propiedad intelectual, para combatir el tráfico de contenidos en Internet.

De aprobarse esta ley en los Estados Unidos y ser adoptada por otros países, ésta permitiría a las instituciones de justicia y a los potentados de derechos intelectuales, obtener órdenes judiciales contra aquellas webs, servicios o personas que permitan o faciliten el infringimiento de los derechos de autor, además de:

1.- El bloqueo arbitrario por parte de los proveedores de Internet a la web o servicio en cuestión, incluyendo hosting.

2.- La restricción del servicio y la congelación de fondos a los infractores por parte de las empresas que garantizan los cobros en Internet, organizaciones como PayPal, Cuenta digital, E-Gold, etc.

3.- La suspensión de los servicios de publicidad como Google AdSense a la web o infractor.

4. La eliminación de enlaces al sitio denunciado.

Lo anterior conjuntamente con la pena de privación de la libertad por cinco años al descargar música o películas antes de su estreno y la inmunidad, esto sí que es sorprendente, para que los proveedores de Internet bloqueen sitios web, incluso sin tener que demostrar un delito.

SOPA y la “Mafia de contenido”

La Ley SOPA, sólo beneficia a una pequeña parte de la industria denominada por sus críticos como la “Mafia de contenido”. Las asociaciones de medios como la RIAA (Recording Industry Association of America), la MPAA (Motion Picture Association of America) y sus símiles en diversos países del mundo, mismos que durante mucho tiempo se han quebrado la cabeza por resolver el problema ocasionado por el Internet, mismo que amenaza su –por muchos llamado– obsoleto modelo de negocios, han logrado ejercer presión suficiente dentro de los gobiernos estadounidense y mundiales, para seguir manteniendo el control de la industria musical, editorial y de entretenimiento.

Organizaciones como la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, la Warner Bros Entertainment, Nintendo, Disney y Microsoft, son algunas de las empresas que apoyan incondicionalmente la imposición de esta ley.

Así mismo, si la Ley SOPA viera la luz, se ha estipulado dentro de ésta que todo método que tenga como objetivo eludir los sistemas de bloqueo para acceder a información con contenidos registrados, serán ilegales.

La represión obsesiva y desmesurada contra la piratería en línea, cuestión que se ha venido haciendo desde hace ya algún tiempo dentro de los contenidos de Youtube, por poner sólo un ejemplo, representa, según algunos analistas del tema, una herramienta efectiva para llevar a cabo la supresión de información, debido a la capacidad del Internet de difundir datos que los medios de comunicación tradicionales omiten. Al final de cuentas, la pretensión de esta ley es el establecimiento de controles, filtros y bloqueos de información en línea con el fin de establecer oligopolios que se sirvan de la red global.

Se apruebe o no la ley, no se debe descartar el esfuerzo de estos grupos de poder por poner candados al acceso ilimitado de información y la supresión de ésta dentro del Internet. Prueba de ello, a pesar de que aún SOPA no es una realidad, Megaupload, uno de los sitios de descargas más conocidos a nivel mundial, ha sido cerrado por el FBI, levantando cargos contra siete personas y arrestando ya a cuatro de ellas. Esto sucedió apenas el 19 de enero del presente. La pregunta es… ¿quién sigue?

La defensa: “Copiar no es robar”

Los defensores de la libertad en Internet y así mismo, fervientes opositores de la Ley SOPA, sostienen que la supuesta piratería en Internet no tiene absolutamente nada que ver con el concepto al que usualmente denominamos como “robar” o en su caso, con la violación de los derechos de autor y propiedad intelectual. Estos sostienen que copiar (o piratear) no tiene nada que ver con el robo de algún producto dentro de la web, ya que el “robo”, es despojar a alguien de un bien y de esta manera, éste alguien se quedará sin nada; sin embargo, “copiar”, es una labor humanista que pretende ofrecer al individuo un bien debido a la inaccesibilidad del mismo.

Por otro lado, los analistas sostienen que la aprobación de la Ley SOPA, crearía efectos colaterales en el Internet, aspecto que afectaría de manera negativa a la red global permanentemente. Grandes pensadores contemporáneos como es el caso de Noam Chomsky, coinciden en que si se le da luz verde a esta ley, las redes de navegación anónimas se volverían ilegales, y la anonimidad en Internet, según los analistas, es de gran importancia para millones de personas que buscan expresar su desacuerdo ante el yugo de los gobiernos totalitarios.

Otra de las afectaciones que sufriría el internauta con esta ley, es que las comunicaciones personales serían oficialmente interferidas como parte del procedimiento de vigilancia para poder determinar si incumplimos la ley o no. Los sitios donde se incentiva el contenido generado por el usuario, como es el caso de Wikipedia, a pesar de no tener ninguna validación editorial ni científica, no podrían operar ya que sería sumamente costosa la vigilancia de cada publicación hecha por un usuario, además de que los administradores de estos servicios, por obvias razones, no pondrían en riesgo su propia integridad.

Los conceptos más básicos del Internet, como lo es el enlazar (o “linkear”) de un sitio a otro, serían difícilmente sostenibles si tomamos en cuenta las restricciones impuestas por la ley y las sanciones que nos acarrearía “linkear” desde nuestra página, aunque sea por error, un sitio web con información ilegal.

Sin embargo, aquéllos que sostienen que la piratería daña enormemente a la industria musical, podemos decir que además de dar de comer a millones de habitantes en los países considerados como del tercer mundo, ha sido factor para que grandes artistas musicales, por ejemplo, logren independizarse de los emporios que se aprovechan del talento para generar mayor riqueza sin el más mínimo esfuerzo. De esta manera, el producto ofrecido por un cantante reside netamente en su propio talento y por lo tanto, en la capacidad para llenar un estadio, teatro o auditorio, dándole esto al artista un valor real.

“Es sólo cuestión de tiempo y hablo de meses más que de años, para que el negocio tradicional de la música colapse. Los músicos jóvenes deben abstenerse de firmar con las grandes disqueras, pues quizá pronto éstas se habrán acabado”, sentenció Thom Yorke, líder de Radiohead.

La SOPA en México

A pesar de ser una iniciativa que pudiera aprobarse en los Estados Unidos, esta ley afectaría directamente a México debido a que Internet es ya una plataforma globalizada. “La Ley SOPA afecta por completo a México en el sentido de la privacidad de Internet, el acceso a páginas y no sólo en el presente, sino en la innovación de tecnologías hacia el futuro”; advirtió Gonzalo Rojón, director de análisis de la consultora The Competitive Intelligence Unit (CIU) en entrevista para CNN.

Según los analistas, la aprobación de SOPA en los Estados Unidos, afectaría irremediablemente a quienes manejen información o realicen actividades vía Internet en México ya que es posible que las autoridades estadounidenses congelen los ingresos y la publicidad de los sitios web nacionales, así como también podrían obligar a los buscadores a eliminar nuestras páginas web de sus resultados de búsqueda; lo anterior, sin contar el control que se tendría sobre millones de páginas mexicanas hospedadas en servidores norteamericanos.

Según Rojón, y esto coincide con el planteamiento hecho anteriormente en el presente, la falta de pericia para hacer negocios adaptándose a las nuevas tecnologías (el Internet) por parte de las empresas antes mencionadas, fue el motor de la iniciativa SOPA.

Por otro lado, como en España, Francia y Colombia, países donde SOPA ya creó sus primeros símiles, Sinde, Hadopi y Lleras, respectivamente, México no podía quedarse atrás y en diciembre de 2011, el senador Federico Döring, perteneciente al Partido Acción Nacional, presentó una iniciativa de ley que pretende emular a la presentada por el representante Lamar S. Smith en octubre del año pasado (la Ley SOPA), en la cual, las penas por la violación a los derechos de autor llegan hasta los 30 mil días de salario mínimo, es decir, alrededor de 1.8 millones de pesos… ¿tendrá éxito esta iniciativa?

Para muchos, la Ley SOPA es un atentado a la libertad de expresión que al igual que la Ley Sinde y sus similares en Francia y Colombia, así como la que se propone discutir en el legislativo mexicano, pretende la conformación de una “lista negra” de sitios no accesibles. Es quizá también, un peligroso precedente sobre el cual gobiernos y empresas pueden actuar para censurar y cooptar información con base en sus intereses económicos y políticos.

SOPA, se apruebe o no en los próximos días, quedará asentada en la historia de la humanidad, como el nítido reflejo de la incapacidad de las grandes corporaciones por adaptarse a las nuevas tecnologías y a la evolución natural del ser humano; obstinándose en seguir sometiendo a éste, a través de la corrupción y la imposición de leyes absurdas, claro está. SOPA, es la prueba fehaciente de que el conocimiento colectivo es más poderoso que todos los millones del mundo juntos… ¿no cree usted?

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