Opinión

Un calvario utilizar puente peatonal entre IMSS y Hospital General

Por Angélica H. Morales

La experiencia de cruzar el puente peatonal ubicado en avenida 5 de Febrero a la altura de la Clínica 16 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Hospital General, “es horrible”, según declara la mayoría de los usuarios.

 

“Horrible” es, sin lugar a dudas, la palabra que con mayor frecuencia emplean los usuarios cuando describen la sensación que les provoca cruzar este puente peatonal. Y es que la estructura misma de esta construcción ni siquiera genera confianza.

 

Desde los andamios temporales que han sido colocados a manera de escaleras hasta la parte que conecta una escalera con otra, misma que describe una parábola cuyo punto más alto se encuentra justo a la mitad del trayecto.

 

Esta forma curva hace que el usuario tenga que realizar, primero, un no muy ligero esfuerzo para llegar a la parte media y a partir de ahí, otro más para controlar la velocidad al bajar y completar el trayecto.

 

Además, hay que agregar que los barandales a los costados son muy bajos y la única protección entre un poste y otro son cinco delgados alambres tensados cuya separación es, por demás, muy amplia.

 

“Esa parte de ahí –los barandales– está muy mal, muy inseguro, sobre todo si uno viene con niños”, dijo Alicia Dorantes.

 

Las escaleras presentan otra dificultad –doble, cabría decir– ya que son demasiado angostas como para que dos personas puedan avanzar en sentidos contrarios. Además, la estructura de metal es resbaladiza y poco estable, se puede sentir claramente cómo se balancea con el subir y bajar de las personas.

 

“Es horrible, tiembla mucho, la gente se estorba, no te puedes mover, tienes que esperar a que la otra persona pase para poder bajar”, comentó Raquel Mendieta.

 

Sin embargo, hay también usuarios para quienes la estructura no está mal, ya que sólo es temporal, como Eduardo Figueroa, quien opinó: “Yo creo que está bien, lo de la escaleras es por lo mientras. Quizá sólo es que está muy abierta esta parte de en medio, pero yo creo que está bien”.

“¡Qué vengan el gobernador, el presidente municipal (…) para que suban y vean!”

Muchos de los usuarios son mujeres con hijos que acuden con frecuencia a ambos hospitales a consulta y son ellas precisamente quienes se quejan de la poca seguridad que presenta el puente.

 

“Pues sobre todo para una que viene con niños está muy feo, muy inseguro, esta parte del barandal está muy separada, tenemos que agarrarlos bien porque sino a lo mejor sí se nos resbalan; igual con la gente que viene en muletas o bastón”, dijo Manuela Flores, quien lleva un niño en brazos y otro de unos tres años.

 

“Ya se va a caer el puente señorita, lo hicieron muy mal, tiembla mucho”, comentó uno de los trabajadores, cuyo nombre es omitido para evitar represalias.

 

Otros usuarios hacen la misma observación e incluyen algunas otras como las cuarteaduras que ya se observan en el concreto y el vértigo que causa el desnivel producido por la curvatura del puente.

 

“Es muy difícil para alguien de mi edad y en mi condición. Si no fuera por estas señoritas que amablemente me están ayudando, no sé cómo habría pasado. Pero sí está muy mal, cuesta mucho pasar y mire, si ponen un elevador, ¡ah, que Dios los bendiga!”, dijo Alejandra Díaz de León, quien se aferra a dos señoritas, con notable esfuerzo.

 

Finalmente, la doctora Eulalia Ruiz Beez, médica del IMSS y usuaria cotidiana de este puente, declaró: “No sé qué quisieron hacer con esto, muy moderno a costa de nuestra seguridad. Esta rampa no sé para qué es, a la gente le cuesta mucho pasar, sobre todo a los que van con muletas, en silla de ruedas.

 

“No es nada seguro, ¿cómo es posible que pongan esos alambres como protección y además tan separados, todo descubierto de arriba? Ya hubo una persona que se quiso suicidar.

 

“Que venga el gobernador, el presidente municipal, Protección Civil, para que se suban y vean, esto no es nada seguro, te da terror pasar por aquí y yo tengo que pasar dos veces al día.

 

“Imagínate la gente con menos capacidad, enfermos, mamás con sus niños, las personas mayores. De verdad, ojalá alguien pueda interceder por nosotros, para que hagan esto bien”, manifestó.

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