Opinión

Usebeq y su agresión a los niños y niñas de Querétaro

El despido de 88 docentes de educación básica en Querétaro es una verdadera afrenta tanto a los niños y niñas de nuestro Estado como a sus familias.

Efectivamente, despedir a profesores y profesoras con decenas de años de experiencia y sustituirlos con interinos sin experiencia es afectar directamente la formación de la niñez, dizque el centro de la mal llamada reforma “educativa”. Todos los que nos dedicamos a la docencia sabemos perfectamente que un profesor o una profesora novata jamás podrá proporcionar a los estudiantes la misma calidad que ese mismo profesor ofrecerá luego de años de experiencia. Ciertamente con este tipo de medidas nuestros niños y niñas saldrán perdiendo.

La ruptura pedagógica

Por otro lado, la contratación de profesores en situación de precariedad obliga a que los docentes tengan más de un trabajo e incluso trabajos adicionales que nada tienen que ver con su profesión docente y todo para tratar de mantener a su familia ante la inestabilidad laboral y los bajos salarios. Esta situación les dificulta convertirse en verdaderos profesionales de la educación. Sobra decir que para casi nadie de ellos será atractivo realizar estudios de posgrado u obtener una especialidad de alta calidad y los que pagan las consecuencias son los estudiantes. ¿Cómo es posible que esto no lo sepan en la Secretaria de Educación del Estado? ¿Cómo es posible que no lo sepan en la Usebeq?

Esto no es más que la aplicación de la “filosofía Nuño”, la que afirma que “cualquiera puede dar clases”, lo que constituye una estupidez extrema y muestra la total ignorancia de comprender en qué consiste el trabajo docente.

Además, los interinatos temporales tienen otra consecuencia nefasta en el aprendizaje de los estudiantes: una ruptura pedagógica derivada del cambio continuo de docentes. En el caso de los más pequeños, por ejemplo en el nivel preescolar y en los primeros años de la primaria, se pone en juego la afectividad natural que los niños y niñas ponen en juego con sus maestras, a las que incluso les llaman “mamá” o las ven como madres sustitutas. Estos cambios continuos de docentes van a afectar en el corazón de dicha afectividad.

Pero la ruptura pedagógica no sólo afecta a los primeros niveles de la educación básica sino a todos los niveles. Tan sólo imaginemos a un grupo de estudiantes que tienen a tres maestros distintos en el mismo curso, en períodos distintos. Es imposible que los tres maestros trabajen sin una ruptura de la continuidad por más que estén adentrados con el curriculum y con el entorno. Esto ni siquiera se da en países como Italia en donde en la escuela básica existe el sistema de “tres por dos” que consiste en tener tres maestras para dos grupos. Lo que obliga a que las tres maestras trabajen en equipo. Aún en estos casos no se garantiza la continuidad en el trabajo de las maestras.

La “fusión” de grupos

Hemos venido insistiendo en que los países que verdaderamente aman a sus niños, tienen grupos pequeños, lo que, evidentemente, mejora su aprendizaje. En Europa, en promedio, los grupos de primaria están constituidos por 15 niños, número que se reduce a 13 en secundaria y en bachillerato (Education at a Glance, 2014, OECD Indicators) en sentido totalmente opuesto, la Usebeq quiere cerrar o fusionar grupos pequeños para hacer más “costeable” la educación, lo que es una soberana tontería. El algunas localidades de nuestro estado, como Galindo, Puerta de Palmillas, El Mirador y en las zonas de Jalpan y Pinal, grupos que antes eran de 20 niños (aún por encima del estándar europeo) están siendo fusionados para tener grupos de 40. Otros que antes tenían 30 o 32 estudiantes (más del doble del estándar europeo) ahora tienen entre 35 y 37 o como en una escuela de San Juan del Río en donde fusionaron cuatro grupos de 27 alumnos de sexto grado (casi el doble del estándar europeo) para tener sólo tres grupos de 36 alumnos (a más del doble del estándar europeo) para “ahorrarse” el salario de una maestra. Incluso en algunas comunidades en donde los directores recibían a 30 alumnos en el primer grado de primaria ahora ya no se les permite dizque porque “son pocos” y ahora se saturan grupos con hasta 40 alumnos en primero, ¡casi el triple del promedio europeo! Y ni los directores ni los papás pueden hacer algo pues inscriben alumnos directamente desde la Usebeq.

¿Qué tiene que ver esto con la “calidad” de la educación? ¡Absolutamente nada! Esto no es pensar en el “interés superior de los niños”, como demagógicamente afirma la clase política que impulsa la reforma “educativa”.

Si nuestra clase política fuera menos ignorante o más patriota aplicarían la don como “la mínima pérdida que le ocasiona a la sociedad”, ya que esta reforma “educativa” le está ocasionando enormes pérdidas a la educación pública por lo que en vez de mejorar la calidad de nuestro sistema educativo va en sentido totalmente opuesto.

 

anbapu05@yahoo.com.mx

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