Opinión

Venezuela, México y fraude electoral (2ª y última parte)

Por: Ángel Balderas Puga

Después de las últimas elecciones presidenciales en Venezuela, ya sin Hugo Chávez, hemos sido testigos de toda una serie de manipulaciones por parte de la derecha internacional para desacreditar dichos comicios y entronizar en el poder a Henrique Capriles, a pesar de haber perdido las elecciones.En el número anterior de Tribuna de Querétaro presentamos datos de varios elecciones con resultados muy cerrados pero sin embargo sólo se habla de Venezuela como “país dividido” sin aplicar el mismo concepto a los demás países, incluido el nuestro. También dimos datos que muestran que Nicolás Maduro tiene una mayor representación que otros jefes de Estado, dada la alta participación de la población venezolana.

 

Hablar de fraude sin pruebas

Muchos medios controlados por la derecha se han hecho eco de las acusaciones de fraude por parte de la derecha venezolana. Esos mismos medios guardaron un silencio cómplice ante los fraudes electorales de George Bush en los Estados Unidos, en dos ocasiones seguidas, en 2000 y en 2004. Igual hicieron con el fraude electoral más documentado de la historia: el de las elecciones presidenciales en México en 2006. Aquí, en la misma noche de la elección se presentaron datos, aún hoy irrefutables, de que Calderón, Fox, el IFE y el PAN, con la complicidad del PRI habían hecho fraude para impedir la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). De ese fraude se han publicado tres libros con recopilación de datos, pruebas y análisis que demuestran la torcedura de la voluntad popular.En México en 2012 volvimos a ver pruebas irrefutables de fraude electoral en las elecciones presidenciales: evidente rebase en los topes de campaña por parte del PRI; compra y coacción de votos; avasallamiento en los medios de comunicación (a diferencia de Venezuela donde la oposición tiene amplios espacios en los medios de comunicación privados); incongruencias en los resultados mostrados en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP); manipulación de encuestas para favorecer a Peña Nieto; omisiones y complicidad de las instituciones que deberían ser las garantes de elecciones limpias, el Instituto Federal Electoral (IFE), la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

En cambio ahora, la oposición venezolana ha sido incapaz de mostrar datos contundentes que avalen un supuesto fraude electoral. Los medios, antes cómplices de verdaderos fraudes, simplemente se hacen eco de dichos no sustentados.

Los ocho muertos chavistas, puro eufemismo

La derecha venezolana desencadenó la violencia desde la misma noche de las elecciones. Atacaron, entre otros lugares, varios Centros Médicos de Diagnóstico Integral (CDI). El resultado de tal violencia fueron nueve muertos (EFE, 24/04/13), casualmente, todos del lado chavista.

Estos muertos han sido “invisibilizados”, de manera vergonzosa, por los medios de derecha. Otra vez la doble moral y la hipocresía, en México, a AMLO se le ha acusado de “violento” y sin embargo ni en 2006 ni en 2012 hubo un solo muerto como resultado de los conflictos poselectorales.

Claro ejemplo de la manipulación mediática lo da el diario español El País (muy lejano de cuando lo dirigía Juan Luis Cebrián) quien el 17 de abril publicó una nota llamada “El chavismo se radicaliza…” a pesar de que los muertos eran partidarios del chavismo. Ese mismo día publicó otra nota titulada “Siete muertos en las protestas tras las elecciones en Venezuela”, en donde se señala que “las protestas que se escenifican desde el lunes en todo el país para exigir un recuento de los votos… han arrojado un saldo de siete muertos y 61 heridos”, otra vez sin especificar que todos los muertos estaban del lado del chavismo y dejando la impresión que los muertos eran opositores que pedían recuento de votos. Y esto a pesar de que en varios sitios de internet había imágenes y videos de las víctimas de la violencia de la derecha.Si hubiera caído un solo partidario de Capriles, esos medios ya lo habrían encumbrado como “mártir de la democracia”. En vez de preocuparse de los muertos esos medios critican al gobierno venezolano por ¡tratar de detener a los culpables!

Injerencia desde el extranjero

El 15 de abril pasado el ministro español de Exteriores de un gobierno que está en guerra contra su propio pueblo, abogó por un “recuento electoral rápido en Venezuela para acabar con la actual situación de ‘interinidad’… cualquiera que sea el vencedor” a pesar de que Maduro ¡ya había sido declarado Presidente!

De manera increíble, un “presentador” de televisión, llamado Fernando Hidalgo, desde Miami hizo un llamado a los militares venezolanos para que dieran un golpe de Estado contra Nicolás Maduro.

¿Qué harían, por ejemplo, Barack Obama o Mariano Rajoy, si desde una televisora en Venezuela se hiciera un llamado a los militares de sus propios países para que dieran golpe de Estado en contra de ellos? ¿Se quedarían tan tranquilos?

 

Este tipo de hechos muestra la injerencia de la derecha en todas aquellas elecciones en las que pueden imponer su voluntad.

anbapu05@yahoo.com.mx

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