Opinión

¿Vives o matas por la pasión?

Por Valentina Saracho Pitol

La violencia es un comportamiento voluntarioso que puede provocar un daño físico o psicológico a uno o más seres vivos. Actualmente la violencia parece haberse vuelto el hobby más común de la sociedad. Nos hemos convertido en una sociedad más intolerante de lo que ya éramos y hemos inventado excusas absurdas para justificar nuestros actos; en el futbol la excusa más usada, y me atrevería a decir que la única para cubrir un acto de violencia, es la pasión.

La pasión es un sentimiento muy fuerte hacia algo o alguien, que engloba entusiasmo o deseo por ese algo. En ningún momento se define como: “situación o sentimiento que causa la pérdida del control motriz, verbal y del razonamiento consciente”, por lo que esta palabra, no debe de ser utilizada como excusa. Los seres humanos vivimos apasionadamente distintas cosas, en este caso específicamente el deporte, y en más detalle, el futbol. Es sumamente triste y preocupante que un partido se convierta en un ring de lucha libre, y no sólo me refiero a las tribunas.

 

¿Qué pasó con las porras familiares? Nadie sabe. Claro siguen existiendo pero, ¿cuál es la posibilidad de que al celebrar un gol seas atacado física o verbalmente? Lamento decir que cada vez la probabilidad de que salgas limpio de insultos o golpes disminuye con alarmante rapidez.

Toda la historia del futbol envuelve pasión, pero suponía ser una pasión que tenía respeto hacia los demás, hacia uno mismo y hacia el juego. Claro, imponer presión hacia el contrincante, vivir un gol como propio, celebrar un triunfo, llorar una derrota, es parte de la diversión que se vive en un partido, pero hay maneras de decir, y sobre todo, de reaccionar ante ciertas situaciones.

¿La pasión justifica el asesinato de un joven peruano el pasado 24 de Septiembre del 2011 o los 74 muertos del 2 de febrero en Egipto?

En el caso de Perú, se jugaba un partido ‘amistoso’ entre el Club Universitario de Deportes vs Club Alianza Lima, cuando un hincha del Club Universitario llegó al área de los palcos privados del equipo visitante e intentó agredir a una señora y a su hija, un joven, por defenderlas, fue lanzado desde el palco para caer 30 metros abajo.

Como los casos anteriores hay miles registrados, y miles que seguramente pasaron desapercibidos, siendo ignorados por los medios, por el público o por las autoridades.

Lamento decir que todo parece indicar que habrá más casos de esta índole, aunque me encantaría afirmar que estos fueron los últimos, que ya no han habido y no habrán más casos de violencia en el futbol, pero es una afirmación que no puedo hacer, no está en mis manos el detener semejante monstruo.

Tal vez la situación actual que vive el planeta, las crisis constantes en todos los países, el miedo a que el fin del mundo llegue, la muerte injusta de tantos jóvenes en tantos lados, la represión, el momento crítico en el que se encuentra nuestro país o el cansancio de tanto dolor, deberían de ser razón suficiente para salir del campo de juego de la muerte y disfrutar y compartir nuestro amor por este deporte. Tenemos que aprender a encauzar de diferente manera la pasión que el futbol nos hace sentir. Tenemos que aprender a vivir, y no matar por la pasión.

 

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba