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Revocación o ratificación

Ricardo Rivón Lazcano

Se escucha: Basta de vivir en campaña eterna, no más distractores. El presidente fue elegido para 5 años y 10 meses, lo queremos resolviendo problemas. Es muy cansado vivir en la propaganda como forma de gobierno.

Respira y toma fuerza otra ola en el mar polarizado que es México. Todo indica que la consulta para la revocación de mandato tiene validez jurídica, para el caso de la presidencia de la república, solamente a partir de  la elección de 2024. Sin embargo vemos a López Obrador echado para adelante, provocando como es su costumbre, lanzando anzuelos para ver cuánta truchas muerden.

Los lopezobradoristas son peces de granja, se la juegan con él sin reparo alguno. Los que le interesan al presidente son los que desde las aguas revueltas de la oposición sean seducidos por la carnada. Me temo que no faltarán.

Afirma Luis Carlos Ugalde que López Obrador fue electo para un periodo de seis años y debe concluirlo de forma responsable. Por el bien del país urge desinflar cualquier intento propagandístico de una ratificación de mandato en marzo de 2022 (disfrazada de una consulta de revocación) que solo llevará a un final de sexenio conflictivo e inestable.

La ley no puede ser retroactiva: si la consulta revocatoria se aprobó en 2019 debe aplicar para el presidente que elijamos en 2024, no antes.

Si no se alcanza 40 por ciento de participación, el ejercicio es inválido: se tiran a la basura cientos de millones de pesos, pero las meras campañas polarizan al país.

Veamos las opiniones tuiteras:

1. Totalmente de acuerdo, mejor aguantar lo que le resta de su mandato que generar un posible reposicionamiento de ese señor. Mejor que termine como mandata la constitución

2. No coincido, la nota se sustenta en cuestiones hipotéticas; el primer ejercicio sobre la revocación de mandato no debe despreciarse por temor a lo que “podría pasar”. No hay violación a los derechos políticos de los electores, se votó por 6 años pero se califica la gestión a los 3 años.

4. Es imperativo no caer en la nueva treta del presidente López. Busca polarizar porque eso le da impulso para su segundo trienio. Como oposición debemos unirnos y no ser parte de otro distractor. Coincido con el doctor Ugalde, y además de perder, el presidente no estaría obligado a irse.

5. En otro tiempo estaría completamente de acuerdo contigo, la vieja máxima: «si le va mal al presidente, le va mal a todo el país». Pero dadas las circunstancias, es mejor que se vaya, por el bien de todos, hasta de él mismo.

6. ¿Y qué es una elección como la del 1 de julio de 2018? ¿Acaso no es una consulta popular? ¿Acaso no es una expresión de una decisión del pueblo sobre quiénes quiere que sean sus gobernantes? Ugalde no tiene calidad moral para opinar sobre la consulta después de su fraude del 2006

7. El único que quiso que hubiese «consulta revocatoria» es AMLO, pues pensaba usar sus resultados como un pretexto para reelegirse, pero después de los resultados de la «consulta ciudadana» yo creo que ya se rajó.

8. La ley NO es retroactiva, y la revocación se podrá aplicar por primera vez al siguiente presidente, recuerden que no se puede cambiar la constitución en función de una persona.

9. Mejor sé propositivo y con tu experiencia ayuda a que esto sea un éxito, y no te conviertas en agorero de la fatalidad. Es curioso que en tu escrito «vaticines» un panorama desastroso cuando conoces perfectamente las reglas del juego democrático. Luis Carlos Ugalde concluye: Ignorar al presidente es la mejor arma para desinflar sus afanes protagónicos y populistas. Anunciar, desde ahora, que los partidos opositores y las organizaciones críticas del gobierno no participarán en ningún ejercicio que busque remover al presidente a quien se le debe exigir terminar su mandato de seis años de forma responsable.

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