Historias de Cuando Fuimos Paro

Los siguientes textos fueron redactados en un taller de literatura que se realizó a lo largo de todo el Paro; todas las personas que aquí dejaron en letras lo que son, estudian en la UAQ:
Un estudiante de Ingeniería:
A lo largo de los días durante el Paro he conocido varias personas muy geniales, personas carismáticas ante la adversidad, personas amables con los demás, personas muy cálidas y unidas; me siento agradecido por haber conocido a estas personas que, a pesar que seamos de distintas Facultades, somos uno solo ante una causa. Somos más parecidos de lo que creemos.
Cuando fuimos paro…
La primera noche que pasé en la Universidad, del lunes 3 de octubre, fue un momento de incertidumbre, miedo, inseguridad; el primer rondín que participé la oscuridad nos abrazó, ninguna lámpara fue buena compañía, la ausencia de la luna aumentó mi miedo. Fueron pasando las noches hasta una semana después, la incertidumbre seguía, angustia por la titulación, la graduación, pero una fogata, una fogata y la unión que se vivía entre Facultades me hizo sentir un poco de tranquilidad, fraternidad, un golpe de paz, sabiendo que la unión me permitirá aguantar hasta el final…
Cuando fuimos paro… Resistimos
Durante el Paro he aprendido muchísimas cosas, he conocido personas que probablemente nunca hubiera conocido. Mis pensamientos e ideologías van cambiando con cada día que pasa, la cantidad de conocimiento adquirido es sorprendente. No he dormido bien, me siento agotada la mayor parte del día, pero sin duda no cambiaría esta experiencia por nada; la unión y el compañerismo se siente a flor de piel; los problemas existen, pero todo pasa.
Es una experiencia de la que estoy orgullosa y feliz de hablar. Me siento feliz; cansada mental y físicamente, pero feliz.
Al principio todo fue temor y pánico, he apoyado desde el 30 de septiembre a las 6:30 am. Tenía miedo, no dejaba de temblar; el miedo perduró toda la primera semana… Pero el primer fin de semana el miedo no desapareció, pero el compañerismo, el orgullo por la causa, la rebeldía me llena de energía día con día. Me siento feliz de convivir con las demás Facus.
A pesar de todo lo ocurrido con el Paro esta situación me hace perder y recobrar la fe en la humanidad: la perdí por toda esa gente que se suponen ya son Doctores, Ingenieros o Licenciados, quienes en su momento también quisieron curar al mundo y hoy son los que lo envenenan. Pero no todos son así, por eso sigo aquí luchando. Hay gente que apoya y sé que l@s que estuvimos aquí seremos en un futuro ese cambio, esa luz que motivará a las futuras generaciones a luchar por la Justicia; por en serio educar en la Verdad y el Honor.
Atte: Un estudiante de Inge
“El Paro cambió mi vida”
Estudiante de Contaduría
(no estoy solo)
Soy el fuego, cambio permanente
aire caliente.
Hoy que mi universidad arde
Ilumina mis ojos
Ojos cansados, ojos alegres, ojos tristes.
Revela mi alma y convoca a lxs fantasmas de mis espacios
Que aquellxs recorran mi carne, mis huesos y mi sangre
Recuérdame las impunidades e injusticias
Quema en ellas las verdades de aquellxs
Que nos observan tras su mecánico ojo.
Responde mis plegarias y escúchame
Fuego que ilumina mis cotidianidades
Invádenos y transfórmanos.
Reconoce tus errores y emprende el viaje
Que hoy nosotrxs los estudiantes te exigimos
Convoco tus hogueras
Transforma nuestra libertad.
Hoy en Paro me dirijo a ti
Como estudiante
Desde mi más ardiente ternura
Desde mi vivir.
Hoy quiero decir lo indignada que estoy, el enojo que me provoca la negligencia, la omisión y el tiempo en pausa, el aplazo de los deseos, de sueños.
Fanny
Quiero lo que me corresponde como universitaria: quiero amor, ternura y revolución en mi educación.
Yo en mi quinto día al borde de la desesperación y la frustración; un cúmulo de malestar entre mala comida y malas horas de sueño invaden mi ser. Los cuestionamientos aparecen en mi mente abrumando mi estancia en la institución: ¿y si esto no sirve de nada? ¿Cuándo terminará esto? ¿Por qué estoy aquí? Preferiría estar descansando en casa, en cama con mi familia, ¿qué me detiene? Veo en redes compañeros de viaje, de fiesta; pero si no lo hago yo ¿quién más lo hará? Me siento con la responsabilidad moral de estar aquí, de añadirle fuerza al movimiento hasta el final utópico que es conseguir libertad, conseguir respeto y dignidad (que en mi mente no tiene nada de utópico, es más bien lo mínimo indispensable a lo que todos deberíamos ser acreedores).
Estoy aquí por generaciones futuras ansiosas de una buena educación y generaciones pasadas sedientas de justicia.
Cuando fuimos paro…
Encontramos nuestra fuerza en cada testimonio compartido entre aulas y voces lejanas.
Reconfortamos el cansancio y frustración en la unión que se creó entre las personas que nunca imaginamos.
Aprendimos de comunidad ante el fenómeno de acudir en búsqueda de ayuda a la sociedad y recabar la mayor cantidad de actos de solidaridad.
Sacrificamos tiempo, energía y comodidad por la esperanza ciega de un futuro con seguridad y educación de verdad.
Surgimos en el interior como agentes de confort para alivio y contención del sentimiento ajeno.
Conocimos de resistencia en la creación de nuevos recuerdos y experiencias que se quedarán en el inicio de la historia de las generaciones que se rebelan, luchan y progresan.
@merezcosermel
Y vean, podemos dar por perdido el semestre; el miedo que se transmite, perdurará en la historia.
Yo soy moy
Y mi participación en la sociedad me genera satisfacción al saber que mis propios impulsos emocionales, me permiten estar presente en el espacio físico y emocional de mis más queridos seres.
Son tantas las cosas que podría decir sobre la unión y convivencia, que me es imposible encontrar las palabras correctas para describirlo.



