In the mood for love: el tiempo como verdadera muestra de amor

Tenemos en la puerta una fecha de corazones y flechazos, para estos días, Wong Kar Wai nos adentra en una historia que invita a reflexionar acerca del tiempo compartido como verdadera muestra de amor, ¿será esa la clave para dejar de forzar las historias románticas con un estilo de película de Hollywood?
In the mood for love nos presenta la soledad, la melancolía y la cotidianidad como detonantes para la construcción de un vínculo amoroso. Es 1962, en Hong Kong un suceso tan mundano y azaroso como una mudanza, permite que se entrecruce la vida de los protagonistas, quienes permanecen sumergidos en una serie de paralelismos invisibles ante sus ojos.
Su y Chow, frente a la constante ausencia de sus respectivas parejas, comparten tiempo y superan el embate de los formalismos orientales; escenas llenas de silencios están acompañadas de un soundtrack que entremezcla lo asiático con tintes latinoamericanos, de fondo se escucha “Y así pasan los días y yo desesperado y tú, tú contestando quizás, quizás, quizás…”
En una sociedad que pareciera tener un concepto acartonado de lo que es el amor, la compañía entre los protagonistas permite disolver la melancolía mediante pequeñas acciones de cuidado, ternura e impulso a las metas personales.
Lacan alguna vez dijo que:
“amar es dar lo que no se tiene a quien no es”.
Sin una conexión romántica tangible de por medio, Chow y Su, se ofrecen la compañía que añoran en sus relaciones de pareja, pero este entrecruce no repara en el valor suficiente para poder consolidar un amor que no esté condenado al fracaso.
En el último parpadeo de este fugaz encuentro, Wong Kar Wai nos deja una introspección como advertencia.
“Él recuerda esa época pasada como si mirará a través de un cristal cubierto de polvo. El pasado es algo que puede ver, pero no tocar.”
La película In the mood for love se estrenó en el Festival de Cine de Cannes 2000, Maggie Cheung personifica a Su y Tony Leung Chiu Wai es el personaje de Chow (papel con el que se convirtió en el primer actor chino en ganar un premio en Cannes).
El filme es producido y dirigido por Won Kar Wai, la música está a cargo de Michael Galasso y Shigeru Umebayashi, mientras que la fotografía le corresponde a Christopher Doyle y Mark Li Ping-Bing. Ésta película se puede ver en la plataforma de MUBI o con la suscripción Premium de Prime Vídeo.



