El Vogue como resistencia Queer en Querétaro

Colores vivos, glamur y honor. La Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro, con apoyo de Ambulante, fue sede de un “ballroom” de la “casa kikihouse of diablx”, el performance de vogue mostró una expresión de resistencia ante una sociedad asfixiada por la heteronormatividad y el conservadurismo queretano. En cada “catwalk” y “duckwalk”, en cada “spin” y “drop”, hay un mensaje político de resistencia y de autoexpresión único a la escena.
La pasarela consistió en múltiples categorías, en las que destacan algunas como “Runway Americano In the Name of: Diabla Miu Miu”, “Runway Europeo In the Name of: Erandi 007”, “Face In the Name of: Carlota Travela”, “Sex Siren In the Name of: Miranda 007” y “Remembranza In the Name of: Iconos de la Lucha Social LGBTI+”.
Estas categorías están inspiradas en algún personaje o lucha específica, con la intención de honrar a quienes significaron algo para la comunidad, esa es la intención final del baile, ser “iconic” y así dejar algo en el mundo, en el aire de la incertidumbre política de la sociedad, la lucha constante a ser vistos y respetados; el vogue sirve como una muestra de la resistencia de la comunidad queer.
Karmina, activista y persona fundadora de la “casa kikihouse of diablx” menciona la importancia de esta disciplina en el estado de Querétaro, un lugar conservador donde ha habido ataques simbólicos a la comunidad en eventos pasados. “En Querétaro, pues, creo que sigue siendo un espacio de resistencia, habiendo tan pocos aquí, o sea, pensando de nuevo como en México, o en Guadalajara, que hay un montón de organismos, LGBT, está la clínica condesa, una de las pocas clínicas trans en todo el país”.
“Creo que se nota más en estados como Querétaro, que no son capitales o ciudades grandes, que estamos aquí para resistir, hemos logrado crear una comunidad que resiste a los sistemas de opresión del Estado”.
Vogue, casi un siglo de tradición
Nacido en Harlem, Nueva York, a mediados de los ochenta, la historia del vogue puede rastrearse a la década de los 20, donde grupos de personas negras y latinas pertenecientes a la comunidad LGTB+ creaban espacios seguros; que eventualmente eran desmantelados y vueltos a crear.
En la década de los sesenta se creó lo que se considera el primer “ballroom”, entre una sociedad conservadora y un gobierno represivo, y con el racismo integrado dentro de las comunidades. El “voguing” se formó finalmente en la escena “ballroom” de Harlem, Nueva York, a finales de las décadas de 1960 y 1970, como una forma de baile estilizada dentro de la comunidad LGBTQ+ negra y latina. Se caracteriza por movimientos que imitan las poses de modelos de la revista Vogue.
Uno de los registros más completos de este performance, que también ayudó a darlo a conocer, fue el documental “Paris is burning”, de 1990, donde se captura la vida de figuras esenciales para la creación y estructuración del “vogue fem”. En el documental se retratan a figuras fundadoras de las primeras casas, como Angie Xtravaganza, mujer trans de ascendencia puertorriqueña, fundadora de la casa Xtravaganza, la primera casa principalmente latina.
También aparece Willi Ninja, un hombre gay que fundo la casa Ninja, que es destacada por ser multirracial, este documental mostró la realidad de la comunidad en la clandestinidad, y como encontraron comunidad y resistencia en el “voguing”.
Otro precedente que ayudó a que llegara al mundo “mainstream” fue la canción Vogue de Madonna, también del año 1990, que se inspiró en la subcultura neoyorkina, de la cual se originó el baile, apareciendo Willi Ninja en el video, la canción fue un éxito y el público fuera de Estados Unidos conoció más del “voguing”.
La importancia de las casas
Las casas, anteriormente mencionadas, surgieron como un refugio dentro de las comunidades, “madres” o “padres” adoptaban a otras personas, y les brindaban el rol y la protección que no tuvieron por parte de sus familias biológicas.
Estas familias competían en los “ballroom” para darle honor y renombre a las casas en las que pertenecían, resolver disputas en la pista de baile. Creando un fuerte lazo entre el apoyo mutuo en la comunidad y el performance mismo que se llevaba a cabo a través del “voguing”.
“Yo fundé la primera casa acá, “kikihouse of diablx”, que es la primer casa queretana y unilateral, con un sistema de hermandad, donde no hay una figura marcada de madres, padres o xadres… creo que ya no quedan casas que adoptaban aquí en Querétaro. Las ventajas que tienen las casas son las redes de apoyo, y aunque las tienen los 007, no es lo mismo… yo con mis hermanas son las personas con las que confió, con las que hablo, con las que entreno incluso. Aunque también tiene sus cosas, todos tienen que estar de acuerdo, y eso no lo tiene un 007… son procesos, y cada una tiene su parte buena”, agregó Karmina.
Voguing en “Queeretara”
Florence es una estudiante y bailarina que participa en la escena del “voguing” en Querétaro, su perspectiva muestra la complejidad e importancia del arte como resistencia en el estado.
“Yo creo que, en gran parte, la escena de “Ballroom en Queeretara”, por ejemplo, es como cualquier otra escena, tiene sus dramas, tiene sus familias, tiene sus momentos hermosos y bonitos de resistencia.
Los cuales últimamente hemos tenido que sobrellevar a raíz del apagón de luces que tuvimos en la bola hace un tiempo. Hemos tenido momentos muy difíciles como comunidad, lo cual últimamente creo que la ha puesto mucha presión a la escena, y a las personas en ella, pero al final del día creo que no es algo que sea dañino para nosotras, creo que es algo que nos une más como comunidad gracias a que tenemos necesidades de las cuales nos cuidamos una a otra, como una familia, con todo lo que implica una familia”.









