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El camino hasta ahora. Un recorrido por la Sierra de Querétaro

Por: Camelia Robles

Se comienzan obras pero la falta de dinero no permite concluirlas

Es hora de volver pensó cuando abrió los ojos. La despertó el gallo viejo, que como reloj sin fallos canta al amanecer.

Eran las cinco de la mañana. Fue  a bañarse a pesar del frío de seis grados que se siente en esos lugares de la sierra. Cuando fue a desayunar, su padre ya estaba sentado a la mesa; su madre, era una mujer de esas que ya no quedan, de las que a las cuatro de la mañana ya cocinaron.

La mala rutina de vivir en la ciudad de Querétaro había hecho que ella no quisiera ni oler la comida a esas horas de la madrugada, pero sería muy tonta al despreciar un jarro de café caliente, recién tostado y pan que la abuela había horneado un día antes.

Hay tantas cosas que se disfrutan en la Sierra, cosas que en la capital apenas se imaginan. Su padre la apuró, según él ya era tarde, aunque faltaba una hora y media para que pasara el autobús; la gente de los pueblos peca de puntualidad.

De camino a la parada del camión, a unos 20 minutos de Pinalito de la Cruz, ella platicó con su padre. Las buenas charlas sobre política, sobre el PAN, y los trabajos del Ayuntamiento de Landa de Matamoros. “Supuestamente arrancaron la obra de la carretera y está todo parado, le voy a hablar a doña Mary para que los ponga a trabajar” dijo su padre al tiempo que controlaba la camioneta para pasar entre los baches y piedras del camino de terracería.

La obra era parte del proyecto de gobierno estatal “Conectando Querétaro”, que tiene una inversión de 510 millones de pesos. El camino a Pinalito de la Cruz, será habilitado con 2.5 kilómetros de concreto hidráulico, para lo cual se destinaron 24 millones de pesos.

El 26 de junio pasado la gente de las comunidades cercanas a esta obra se reunieron para esperar al gobernador Francisco Domínguez, quien se suponía daría el arranque de los trabajos. Ella pensó en lo poco que tenían las personas de aquellas comunidades, desde Lagunita de San Diego, Mesa de la Cruz, Valle de Guadalupe, Tres Lagunas, hasta Pinalito de la Cruz.

No tenían mucho, pero como toda la gente de la Sierra dan más de lo que poseen. Como iba a ir el gobernador, compraron dos puercos uno para mole y otro para carnitas: alguien corrió el rumor de que a “Pancho” le gustaban mucho. Se congregaron más de 4 mil personas, pero resultó que el gobernador no iba a llegar por el mal clima.

Fueron  el Coordinador de la Comisión Estatal de Infraestructura, Fernando González y  la presidenta municipal María Amador Covarrubias, quienes dieron el arranque de obra. Obra que seguía sin iniciar hasta esos momentos en los que ella charlaba con su padre.

A las seis pasó el autobús, un viejo Flecha Amarilla. La familia hacía grandes esfuerzos para que ella estudiara en Querétaro. Su padre, a diferencia de otros hombres de la sierra permitió que ella saliera a estudiar y que no se quedara para casarse y tener hijos.

Durante todo el camino a Jalpan, no dejaron de sonar las canciones de los Cadetes de Linares, allá en la sierra hasta la música es característica. Mientras escuchaba “No hay novedad” observó con las primeras luces, la comunidad de Lagunita, que por todo el comercio y el crecimiento parece más la cabecera municipal. En el centro de la plaza había un letrero donde se leía “Primer Informe de Gobierno de Mary Amador”.

Sería interesante saber qué cuentas iba a entregar la alcaldesa de Landa de Matamoros. Con tramos de carretera sin construir, un pozo profundo en Pinalito de la Cruz, al cual se asignó un presupuesto de 200 mil pesos según el plan de trabajo publicado por el ayuntamiento. Sin embargo, el dinero se fue en una excavación de 60 metros y el dinero se terminó; ahora los habitantes de la comunidad buscan reunir otra cantidad similar para poder terminar la obra y abastecer de agua a la población. Su padre le había dicho sobre los programas de alumbrado público y el club de migrantes, los cuales sí estaban en funcionamiento.

Ella recordó que dentro de las cosas buenas que tiene la administración de Landa de Matamoros, es la creación de un club de migrantes, por medio del cual se brindan apoyos a las personas que van a Estados Unidos, además de que a través de las gestiones de esa organización se triplican los presupuestos para becas de estudiantes de nivel medio superior y superior.

Cuando pasó por la cabecera municipal, todo estaba muerto: en Landa nunca hay nada. Es más ningún negocio o comercio prospera, parece como si la maldición fuera cierta. A lo único que va la gente a Landa es a ver a “Doña Mary”, la alcaldesa o a visitar la misión. Cierto o no es que se cuenta entre la gente que durante la guerra cristera, un sacerdote fue acusado de adulterio en la misión y la gente lo amarró a una carreta y lo arrastró por toda la plaza hasta que murió; dicen que él maldijo el lugar y que por eso siempre está solo y sin nada que ver o hacer.

Una vez en Jalpan, tomó otro camión a Querétaro. Durmió y durante las cinco horas siguientes solo despertó en cada municipio para ver por todos lados anuncios de  Informes de Gobierno. En Pinal de Amoles llovía y hacía más frío. En Cadereyta de Montes estaba como siempre, algo de calor y todo lleno de polvo blanco. El olor a excremento de ganado indica Ezequiel Montes. Lo único que se aprecia de Colón son los viñedos. Al llegar a la capital, se dio cuenta que casi toda la sierra está gobernada por el partido blanquiazul y que hay muchas cosas que decir en los Informes, pero la verdad es que todo se ve igual en lo bueno y en lo malo.

El alto rezago y pobreza de las comunidades de la Sierra se puede ver en cifras, pero es aún más visible cuando se viene de ellas. Cuando se sabe lo que han hecho los malos gobiernos y que como a todo el país, tampoco le ha funcionado la alternancia. La sierra tiene más que dar a pesar de haber perdido tanto.

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