San Juan del Río

Minería del semidesierto sostiene construcciones en la región

En un principio, los nietos de la familia Díaz no contaban con el equipo y maquinaria adecuada para la explotación de la tierra, así que ocupaban personas para extraer los materiales.

Ezequiel Montes, Qro.- En la delegación de Villa Progreso (en el municipio de Ezequiel Montes) desde hace aproximadamente 55 años se comenzó con la explotación de la tierra para la extracción de materiales para la construcción. Actualmente el poblado cuenta con algunos bancos de arena (conocidos como Minas de arenilla) distribuidos en zonas de la Bóveda, Guanajuatito y algunos sectores del cerro grande de la comunidad. Algunos de los pioneros en este oficio de la minería fueron Silvestre, Benjamín Velázquez, Gabriel Montes, oriundos del pueblo, y Fernando Quijada procedente del municipio de Tequisquiapan.

Oficio en la Familia Díaz

A partir de la década de 1980, la Familia de los Díaz empezó el trabajo en la mina; propiedad que fue adquirida por Modesto Díaz Mayorga; y que sus hijos Félix y Fernando Díaz Castillo iniciaran con el oficio familiar; posteriormente lo continuaron los nietos de la familia, los hijos de Félix Díaz.

Tengo 25 años trabajando en los bancos, pero anteriormente mi papá trabajaba; él fue el que inició el oficio con la exportación de recursos, de eso hace unos 40 años” relata Rolando Díaz Hernández, hijo de Félix y que actualmente trabaja en los bancos de arena.

Todo el material que es extraído de estas zonas se ocupa para el ramo de la construcción; para fabricar concretos, pisos, mampostear, para hacer mezclas con la arena y el cemento. Los productos que se extraen son: el tepetate, escombros, arenilla, arena poma o tepezil, un producto muy ligero, y de este se derivan dos tipos: la azul y amarilla, donde ambas se mezclan, para fabricar el bloc.

“Me interesó porque fue un oficio que desde pequeño me empecé a desenvolver, recuerdo que cuando era niño mi papá nos llevaba a la famosa mina, anteriormente uno de niño jugaba y te revolcabas en la arena; siempre me ha gustado hasta la fecha incursionar en ese tipo de trabajo, me siento bien” comenta Rolando.

En un principio, los nietos de la familia Díaz no contaban con el equipo y maquinaria adecuada para la explotación de la tierra, así que ocupaban personas para extraer los materiales: “Cuando empezamos yo fui socio con uno de mis hermanos, pero realmente carecíamos de capital, no había herramienta; de hecho los pioneros, como Silvestre, Benjamín y Gabriel, en ese entonces trabajaban con maquinaria sino que era a pico y pala, con gente sacaban la arena, la ponían en pequeños harneros y de ahí todo era con base en gente, era cargar a pala. La maquinaria empezó a venir a partir del 90” añadió.

Con el paso del tiempo prosperaron y se fueron capitalizando poco a poco “compramos una maquinita vieja, y de ahí empezamos a trabajar con la maquinaria, no es mucha la que tenemos, pero tenemos equipo para extracción y carga, lo básico” comenta.

Proceso de extracción

Para que los materiales extraídos queden listos, se requiere de un proceso de clasificación, ya que dependerá de lo que el cliente necesita. Lo primero que se hace es excavar y almacenar el volumen del material que se necesita, para que de ahí pase por un harnero, que lo filtra, una malla que selecciona un producto estándar, a una volumetría, ni muy grueso ni muy delgado; esto dependerá de lo que se requiera. Si es un producto para losa, tiene que ser un producto pesado, arena para un producto ligero, un producto para bloc va a hacer un poco más grueso.

En el área de Rolando solamente laboran tres personas; el que maneja la máquina cargadora, el que está en el camión que reparte todos los materiales, y el que está en el tractor; pues comenta que el trabajo que se hace ya no ocupa de mucha gente, además que esto dependerá también de la cantidad que se venda, ya que, si se tienen más ventas, es cuando requieren apoyo de otras dos personas.

“Me llama la atención, el cómo está estructurada la naturaleza, porque si tú vas al banco, vez la formación, hablando de cuestiones geológicas, como es que la tierra fue formándose por capas, te pones a analizar, esta capa es de un producto, o esta es de otra calidad, y ahora tenemos una más ligera y así se va, me gusta la perspectiva que tiene el lugar” aludió.

“Hay veces como en todo trabajo abrumador, porque lamentablemente uno carece de equipo con más tecnología, y uno trae unas maquinitas algo viejonas, y con eso te desanimas, pero después vuelves a entrar a lo que es el rol, el trabajo. A veces es duro porque tienes que lidiar con el calor, en las mañanas con un frío bárbaro, porque estás trabajando en la arena y la arena es húmeda, es muy fría, también hay unos aires muy castigadores y polvaderas, hace que te tragues el polvo, es algo abrumador eso, pero después viene el oficio que para mí me agrada”, añadió Rolando.

Futuro del oficio

El año de auge en las ventas de la mina —relató Rolando— fue de la década de 1990 hasta el 2008, porque consideraba que era buen precio al que pagaban el material, aunado a que también no había mucha competencia, ya que actualmente se ha elevado mucho y se ha ido abaratando el costo del material: “Ahorita la competencia está muy desleal, los costos se han bajado mucho, lo han malbaratado, entonces yo no le veo mucho futuro, pero si llegara a comprar una propiedad donde tenga material, pues adelante, que se explote, pero así que le diga, hijo tú te vas a dedicar a esto, no. Yo quisiera que mejor mi hijo se fuera a estudiar otra cosa, pero si también a él le gusta este oficio podría hacerlo”, explicó Rolando.

Relata que aproximadamente hace unos cinco o 10 años si había fechas específicas donde esperaban ventas mayores, que eran en los meses de septiembre a diciembre, porque había muchas divisas en el pueblo: “Había mucha gente en Estados Unidos, que mandaba su dinerito, y pues ese dinero obviamente se movía aquí, entonces ya te pedían el viajecito”. Otro factor es que esperaban a que el gobierno liberará presupuesto para obras, es entonces como que se empieza mover otra vez la economía.

Las minas tienen un punto en que ya se acaban, el material ya no es de la misma calidad, entonces si tienes muchas áreas de trabajo, mucho banco, puedes seguir, pero prácticamente aquí las áreas de trabajo, son pocas y pequeñas” finalizó.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba