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Apuntes de agosto

Elías Canetti en un apunte de 1993:

-Los inadaptados son la sal de la Tierra, son el color de la vida, son su propia desdicha, pero también nuestra dicha.

Cuando no tengas nada qué decir, calla, espera, aguanta.

No te enrolles en cosas que no son tus cosas.

Disfruta o padece el mundo sin tocarlo.

Dialoga sin golpear ni endulzar; no demasiado, al menos.

Frecuentemente la comunidad se alimenta con la soledad de los mejores. Es el rencor de la vida.

Y la soledad sin el menor contacto con la comunidad, como esos pobres parias que vemos ambulando en la ciudad, es la pura animalidad.

Despertares. Salta la pantera al paso. La había olvidado.

-Con su caminar delicado y sus pasos fuertes y flexibles.

Va y viene en un círculo estrecho, acechando su mirada.

Perdida su libertad, en un mundo de rejas, habita una voluntad animal.

La pantera de Rilke y el tigre de Canetti: listos obstinados aferrados / a saltar y correr y salvarse en el instante preciso e inesperado.

PANTERA / Rilke

Cansada de ver barrotes

pasar, ya no retiene nada;

ve un mundo de rejas, miles de rejas,

y más allá, nada…

La realidad me pone en mi lugar.

Soy aire, soy piedra, soy un mojón de luz en la red.

La realidad es ancha y ajena y todos cabemos en ella.

El tren de la muerte es el tren de la vida… Y no hay otro, que yo sepa.

ADIÓS A MARCOS Q

Elías:

-Ardillas, royendo nombres.

Palabrero:

-Pavorreales, hinchados de palabras y números.

Redes sociales:

-No te pierdas en chácharas.

Emilio:

-Mi querido palabrero: Una sarta más de tacos de lengua que regurgita la inmensa mayoría de los polacos rateros meshicas y vamos para la siguiente horneada. Saludos. Emilio.

Greco:

-No es lo ideal: es lo posible, y en lo posible, debemos hacerlo lo mejor posible. Rosas.

GHR:

-La felicidad proviene de algo más grande que el dinero.

-Su familia no podía pagar su carrera y su maestra la pagó, no quiso que se perdiera esa voz, la maestra de María Callas.

Por mi parte digo, quiero a esa punta de cabrones porque me quiero yo, hijo de doña Malinche.

Fluir y pasar y seguir y palabrear hasta reventar…

Sin novedad en el frente

Y de pronto quedaron cuerpo a cuerpo, él con un puñal en la mano y el otro había perdido su fusil. Dudó un instante. Luego hundió dos, tres veces el cuchillo en el otro. Tal vez más. Era su vida o la del enemigo. Las bombas caían atronadoras por todos lados. La furia de la eternidad. Poco a poco empezó a clarear. El fuego al fin había cesado. Los dos cuerpos en el fango de una barraca estaban a menos de tres metros el uno del otro. El enemigo se empezó a quejar, lastimeramente, no estaba muerto. Gerard Duval se sobresaltó. Daba al cuerpo del otro por muerto. ¿Qué hacer ahora, carajo? ¿Rematarlo para que no sufriera o auxiliarlo de algún modo? No quería saber, no quería ver, no quería oír. La tercera alternativa era irse y no saber más de él.

Las pesadillas de la guerra se arrastraron hasta el fin de la guerra y más allá de ella.

Del grupo de veinte, 13 murieron, 4 quedaron desaparecidos, uno está internado en el manicomio y sólo dos sobrevivieron y siguen su vida normal. Normal es un decir.

Era la juventud de hierro y lo mejor del país.

-Muchachos que sólo querían jugar, reír, amar, seguir con vida.

Y de pronto la furia de la guerra fue todo su presente, pasado y futuro.

Matar y sobrevivir, no dejarse matar. Eso es lo único que cuenta en los días de guerra. Y encontrar comida, lo que sea.

Último parte de guerra:

-Sin novedad en el frente.

(Erich María Remarque).

 

 

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