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Coloquio: Transgénicos. Ciudadanía y Científicos (II)

En el Coloquio “Transgénicos. Ciudadanía y científicos” (7.08.2019) referido en la entrega anterior, después de que el Dr. Steven Druker reiteró su reto al biotecnólogo Francisco Bolivar Zapata a que mencionase ejemplos de las supuestas mentiras que le atribuye, varios investigadores de la UNAM, Colegio de posgraduados de Chapingo, INIFAP, UAM, UAQ y UACM indicaron que el maíz es un producto tan importante para el pueblo mexicano que debe proponerse a todo México como Centro de Origen del mismo. Ello implica cerrar las puertas de la nación a los transgénicos pues:

Cada vez son más claras las evidencias del daño a la salud humana derivada de la implementación mundial de los transgénicos: tanto por el uso del herbicida asociado (el Glifosato, denunciado en el 2015 por la OMS como “potencialmente cancerígeno”) como por las nuevas enfermedades —como el Síndrome de Eosinofilia Miálgica— reportadas en el estudio de Steven Druker antes referido (Transgénicos, genes alterados, verdad adulterada. Como la empresa de los alimentos modificados genéticamente ha trastocado la ciencia, corrompido a los gobiernos y engañado a la población, 2018: 77ss). El Glifosato daña a los ecosistemas del suelo y produce un desierto verde.

Existen también evidencias del daño de los agroquímicos asociados al uso de transgénicos a los polinizadores, lo cual se constata en el Colapso de las colmenas descrito por innumerables organismos. Entre ellos, la Sociedad Entomológica Alemana informó, el 1 de noviembre de 2017, la desaparición, en tan sólo 30 años, del 75% de los insectos del mundo. De la misma manera, el 6 de mayo pasado la UNESCO indicó que han entrado en fase de extinción el 25% de las especies de la tierra, es decir, que la Sexta Extinción Masiva que Kolbert (2014) pronosticaba hacia fin de siglo se ha adelantado. En este momento ya existen empresas que pretenden sustituir a los polinizadores naturales por drones (patentados por WalMart) o cultivar organismos que no requieren polinización.

Existen también evidencias claras de contaminación de la miel mexicana con Glifosato, lo cual pone en riesgo la exportación de ese producto.

Existen evidencias de daño a la población mexicana a causa de micotoxinas (como las aflatoxinas producidas por el hongo Aspergillus), las cuales se encuentran en el maíz transgénico “troceado” adquirido, para reducir costos, por las empresas productoras de masa para tortilla. Sabemos bien que las aflatoxinas producen, a largo plazo, daños hepático y renal.

Finalmente, nunca hay que olvidar que las empresas productoras de transgénicos atentan contra las maneras tradicionales de producción campesina, las cuales conservan las mejores mazorcas para sembrar sus granos en el ciclo siguiente. Cuando las empresas descubren un campo con su germoplasma, incluso si es por contaminación —como el caso de Percy Schmeizer referido por MM Robin en su Le monde selon Monsanto—, entablan demandas contra tales campesinos por el robo de sus semillas. El objetivo de tales empresas no es la mejora social, es el monopolio de la alimentación de los pueblos. (Continuará).

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