Articulistas

José Emilio Pacheco Berny

De un tiempo a esta parte ya no lo veo solamente como el mar eterno cuya prosa, tono y mirada nos sale por todas partes, como el mar eterno de su poema que comienza donde lo hayas por vez primera y luego lo encuentras por todos lados.

De un tiempo a esta parte se me aparece como la montaña mágica que de pronto (como el Popocatepetl y el Iztazihuatl y el Cimatario) se hace visible, más hermosa y entrañable y significativa que nunca y crece y crece y crece…

Esto que digo es sobre todo gracias a los ‘Textos a la deriva’ de Jesús Quintero y a la lectura y relectura de la antología de sus inventarios, más los que quedaron fuera y lo mucho que aún anda suelto y que precisamente Quintero nos viene acercando en su blog de luz. Gracias.

Como el mar profundo es insondable y como la montaña mágica y misteriosa aparece, flota, se eleva, desaparece y es inalcanzable e inconfundible.

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