Danza, baile y slam

¿Plan Nacional de Danza en Querétaro?

En el Centro Histórico, en Carranza 38, desde el año pasado se realizan conversatorios, talleres y funciones de arte escénico, de a poco se va gestando una plataforma donde hacer coincidir diferentes proyectos vinculados a danza, teatro, clown, música.

En ese espacio abierto la tarde del 6 de marzo, nos reunimos hombres y mujeres con la danza como actividad común para discutir y echar a andar un proceso organizativo en relación con el Plan Nacional de Danza. Difundir este nuevo ciclo de organización en torno a la danza e invitar a quienes se sientan convocados y convocadas, es lo que me mueve a contarles que estamos en marcha.

Reunirnos, mirarnos de frente para hablar y escuchar siempre tiene algo de potente, con doble cara de poder y promesa, en la ciudad es poco común que diferentes personas de instituciones diversas nos sentemos a conversar sobre las inquietudes y problemas comunes. ¿Cómo encontrar lo común entre las diferencias? ¿Cómo mirar lo diferente entre lo que parece igual? Es posible que la manera de ir caminando sea estar a veces juntas y a veces separadas, a veces preguntar y en otras accionar, como una cajita de pandora tenemos por primera vez un Plan Nacional de Danza.

A la danza se le entra desde muchas actividades: estudiar, danzar, enseñar, crear coreografías, producir espectáculos, investigar, difundir, y sobre todo disfrutar, mirar con todo el cuerpo sus diferentes obras y trayectorias, así que, aunque lo más común es pensar en la bailarina, mucho trabajo existe detrás de cada función, libro, fotografía, muchas ganas, historias y vida.

En esta primera reunión estuvo presente la danza africana, el jazz, el clásico, el contemporáneo, otras categorías como folclórica, social, tradicionales, terapéutica, no estuvieron presentes esta vez, desconocemos las razones, no podemos hablar por quienes la viven, nos queda invitarles y esperar a que se integren cuando lo consideren conveniente, no hay comunidad sin diferencias sin esas distancias es difícil hacer encuentros.

Apuntar a hacer del Plan Nacional de Danza una ruta común, es abrir un espacio para preguntarnos por lo económico y político de este quehacer, generar estrategias que puedan beneficiar a todas y todos, que expliciten en diferentes niveles la urgente necesidad de un trato digno en los trabajos que implican, ¿Quién no quiere seguridad y respeto al trabajo que realiza? ¿Quién no quiere la certeza de vivir de lo que ama y sabe hacer? Como en cualquier otro oficio o profesional, en la danza existe la precariedad, se vive con amor al arte, pero con amor no se paga la renta.

El reverso de lo que esperamos es lo que se brinda a la sociedad, recordar como se fueron rompiendo o debilitando los vínculos con diversos grupos, localidades, con las ciudadanías que hacen(mos) lo social en que nos movemos. ¿Cuáles son las funciones sociales de la danza? Sensibilizar, denunciar, entretener, descubrir, interrogar, educar, curar, contar historias. Cada individuo o grupo tendrá que resolver que función busca realizar, diferenciar su deseo de sus actos concretos.

Mostrar con claridad los objetivos de su quehacer y tomar la función social que quiere darle a su trabajo como brújula en esta maraña de diferentes trayectorias y resonancias puede que ayude a no perder de vista los comunes y las diferencias. Los riesgos de participar en la generación de política pública siempre están presentes, pero es posible que tener claro el horizonte permita estudiar, prepararse, buscar afinidades y no dejar de mirar que como gremio hay intereses comunes pero no son totalizantes, por ello la importancia de reunirse y usar la voz propia.

Como son muchos los trabajos, se hacen entre muchas personas, conocidas y desconocidas, desentrañar la dimensión organizativa y lo que eso tiene de acción política es un camino acompañado.

Sea que por primera vez nos enfrentamos a procesos organizativos o tengamos larga trayectoria en la lucha de darle un lugar visible a la danza en México los retos son aprender de la experiencia sin mitificarla e inventar nuevas formas sin ingenuidad, apoyarnos de experiencias organizativas como del gremio teatral, colectivos de grabadores, sindicatos de pintores, empresas, manifiestos, asambleas, sin perder de vista su dimensión histórica.

¿Qué va a pasar con el Plan Nacional de Danza? No es posible saberlo ahora, tenemos una consulta realizada en línea donde participamos 690 personas, un documento de síntesis compilado por Erandi Fajardo, Laurencia Strada y Javier Contreras, su camino nacional se puede consultar en FB Plan Nacional de Danza. En Querétaro, TrafficOnStage y EnNingunLugar hacen parte de esas ganas de colocar espacios de reunión, de dialogo, de distancia cuando haga falta, invitamos a seguir sus páginas en Facebook como lugar para preguntar y solicitar el documento.

Se viene un tiempo de trabajos múltiples, sencillos y complejos ¿Es posible organizarse en la danza? ¿Podremos consolidar estrategias para hacer valer la dignidad de nuestros trabajos? ¿Cómo se jugará el ánimo y desanimo? Ya lo iremos resolviendo con quienes tengan ganas y tiempos.

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