Aforismos del Diablo


De las definiciones contenidas en el más famoso libro de Ambrose Bierce, brotan, si se tiene paciencia, algunos aforismos:
-Con su esperanza de espantapájaros y su abominable sonrisa.
-Un caballero al revés.
-Copiar el estilo de otro escritor, a quien uno jamás ha leído.
-Era un desorden nervioso que afectaba por igual a los jóvenes inexpertos y a los viejos inexpertos. Era una pasión que precedía a una prosternación.
-Somete frecuentemente por la fuerza, pero prefiere llamarle astucia. Y le aplauden.
-No odian la riqueza, odian a los ricos. De hecho, a algunos ricos nomás.
-Se afincaron y labraron la tierra, fertilizándola, por regla general, con los cadáveres de sus primitivos ocupantes.
-El traje que usan los sacerdotes fue diseñado por los payasos de la Corte Celestial.
-Dos ladrones cada uno de los cuales ha metido tanto la mano en el bolsillo del otro que descubrieron la genial idea de no separarse para robar un país.
-El descubrimiento y exposición del noúmeno abrió un amplio campo para “la interminable variedad y excitación del pensamiento filosófico”. ¡Viva pues el noúmeno!
-Virtud en que se mezclan la vanidad, el deber y la esperanza del tahúr.
-La parcela del diablo en que experimenta las semillas orgánicas de nuevos pecados y promueve el crecimiento de los vicios originarios básicos.
-Cuando no pueden con la lengua, los políticos recurren a los dientes.
-Se ha observado que la nariz de alguien nunca se siente tan feliz como cuando está metida en otros asuntos.
-¿Nombre de la práctica que consiste en designar a la propia abuela para un cargo público, por el bien del país?
-Hay tantas clases de repúblicas como grados entre el despotismo de donde provienen y la anarquía adonde conducen.
-Un profesor, doctor en teología y con profundo conocimiento del mundo griego, da a su opinión respecto a Cerbero, el perro guardián del Hades; llega a la conclusión de que Cerbero tuvo veintisiete cabezas. Ahora bien, dicho juicio sería decisivo si el gran teólogo hubiera sabido: a) algo de perros y b) algo de aritmética.
-Ponía una barrera psicológica para que la basura de afuera no se mezclara con la basura de adentro.
-La obligación de amar al prójimo como a uno mismo, es obligación del prójimo.
-El pueblo, mediante referéndum, establece el consenso de la insensatez pública.
-Los ciudadanos, mediante elecciones, establecen el consenso de la insensatez pública.
-Muy extraño que un fanático sostenga una opinión que no es la nuestra.
-Su forma, que es la de un pesado garrote, indica su propósito primitivo era calmar a los disidentes.
-Acostumbraba escribir cuentos de fantasmas que daban al lector la sensación de que un tropel de lagartijas, recién salidas del hielo, le corrían por la espalda y se le escondían entre los cabellos.
-Pueblo sin salsas, tiene mil vicios; pueblo de una sola salsa, tiene novecientos noventa y nueve.
-Según Aristóteles, el político es una variante de la cleptomanía.
-El señor presidente no descubrió el cerdo, pero se lo considera suyo por derecho de semejanza.
-La belleza es la mejor de las carnadas.
-Renunció a la distinción de la vida privada y buscó afanosamente la honorable oscuridad de la función pública.
-El demonio está en las mayorías.
-El mal obrar de un gran soberano.
-De la eternidad tenemos un leve y lamentable conocimiento.
-El pañuelo es de invención reciente; nuestros antepasados, que no lo conocían, usaban la manga. Resulta especialmente útil en los velatorios para resaltar la ausencia de lágrimas.