Ecos del Catecismo de un revolucionario
También se dice que Ernesto Guevara, el Che, lo tenía entre sus lecturas habituales. En los setenta constituyó uno de los textos de estudio de grupos como las Brigadas Rojas italianas o los núcleos de la Fracción del Ejército Rojo alemán y japonés.
Sergei Nechaev escribió el Catecismo en 1868 para dotar una guía de acción a los revolucionarios rusos. En los años sesenta del siglo XX, el Catecismo fue utilizado y difundido por el movimiento afroamericano de los Panteras Negras, así como por distintos colectivos de guerrilla urbana sudamericanos. También se dice que Ernesto Guevara, el Che, lo tenía entre sus lecturas habituales. En los setenta constituyó uno de los textos de estudio de grupos como las Brigadas Rojas italianas o los núcleos de la Fracción del Ejército Rojo alemán y japonés. El documento se puede encontrar fácilmente en internet.
El Catecismo tiene 26 apartados, seleccioné algunos por el eco que todavía se escucha: 14. Con el propósito de la destrucción despiadada, el revolucionario puede, y frecuentemente debe, vivir en sociedad, simulando ser lo que no es. El revolucionario deber penetrarlo todo en todas partes: las clases más altas y medias; el almacén del mercader; la iglesia; la mansión del aristócrata; los mundos de la burocracia, el ejército, la literatura; la División Tercera (policía secreta).
- Toda esta sucia sociedad tendrá que ser dividida en varias categorías. La primera categoría es la de aquéllos que deberán morir sin demora.
- El segundo grupo está compuesto por aquellas personas a quienes se les permite vivir temporalmente, porque sus actos terribles conducirán al pueblo a una sublevación inevitable.
- La tercera categoría incluye una multitud de personas de posición alta, animales que no tienen gran inteligencia ni energía, pero poseen riqueza, posición social, conexiones, influencia y poder. Debes explotarlos de todas las maneras posibles, implicarles, confundirles, y conocer, hasta donde sea posible, sus secretos más sucios con el fin de esclavizarles. Su poder, influencia, conexiones y riqueza podrían llegar a ser un tesoro inagotable y de gran ayuda para muchas empresas revolucionarias.
- La cuarta es la de aquellos trepadores ambiciosos y liberales de diversos matices… debes ponerlos bajo control, conocer todos sus secretos, comprometerlos al máximo…, de tal modo que ellos mismos ensucien y corrompan al Estado con sus propias manos.
- La quinta categoría está compuesta por doctrinarios, conspiradores y revolucionarios que solo hablan inútilmente ante muchedumbres o sobre el papel… destruirás a la mayoría pero lograrás unos cuantos revolucionarios verdaderos.
- La sexta, y muy importante, categoría, son las mujeres. Éstas deben ser divididas en tres categorías. Primero, aquellas mujeres «cabeza hueca», inconscientes y desalmadas, que pueden ser utilizadas de la misma manera que los hombres de las tercera y cuarta categorías. La siguiente categoría es la de aquellas mujeres que son apasionadas, devotas y talentosas, pero no son propiamente nuestras, ya que no poseen aún una comprensión cabal, austera y revolucionaria. Ellas deben ser utilizadas como los hombres de la quinta categoría. Finalmente, están aquellas mujeres completamente nuestras, es decir, aquéllas que han aceptado nuestro programa y están totalmente dedicadas a él. Ellas son nuestras camaradas, y deberemos considerarlas como nuestro tesoro más preciado sin cuya ayuda no podemos triunfar.
La actitud de la Organización hacia el Pueblo
- La Organización no tiene otro objetivo que la liberación completa y la felicidad del pueblo, es decir, del trabajador común y ordinario. Pero, con la convicción de que la liberación y la obtención de la felicidad son posibles solamente por el camino de una revolución popular totalmente destructiva, la Organización deberá alentar, con todos sus medios y recursos, el desarrollo e intensificación de aquellas calamidades y males que agoten la paciencia del pueblo y lo conduzcan a una sublevación total.
- … La única revolución que puede ser benéfica para el pueblo será la revolución que destruya de raíz todo componente del Estado y que pueda exterminar todas las instituciones tradicionales del Estado, el orden social y las clases…
- La Organización no intenta imponer desde arriba una nueva organización para el pueblo. La organización futura crecerá, sin duda, desde el movimiento popular y desde la vida, pero ésa será la tarea de las generaciones futuras. Nuestra tarea es la destrucción despiadada, terrible, completa y universal.
26. Unir este mundo con una sola fuerza invencible e indoblegable: tal es el objetivo de nuestra Organización, tal es nuestra conspiración y nuestra tarea.