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Cohesión grupal para una convivencia pacífica

De acuerdo con Díaz-Aguado (2006), la sociometría y el método de nominaciones realizadas por parte de los compañeros del mismo grupo, nos permite conocer las relaciones que se establecen entre los estudiantes dentro de un grupo, mediante el estatus percibido, reflejando así la cohesión grupal (mutualidad), estas serán las que determinaran el índice global o percentil de preferencia social de cada integrante del grupo. Se pueden obtener dos índices globales de conducta percibida, agrupando todas las nominaciones que cada alumno/a recibe, por una parte en los atributos de tipo positivo (índices de pertenencia), y por otra parte las nominaciones negativas (atributos negativos).  El estatus sociométrico es, por tanto, la posición ocupada por un sujeto dentro de un entramado social. Esta a su vez contribuye al desarrollo de la identidad del individuo al integrar esta visión de sí mismo como parte de un grupo en su auto concepto, es por eso, que el estatus de “rechazado” adquiere especial relevancia en los estudios de las relaciones entre iguales (Fernández, 2000). Es común dentro de los grupos, que los integrantes ocupen una serie de roles que, en cierta medida son impuestos socialmente. En las aulas se observa una distinción entre los alumnos que son aceptados y aquellos que son rechazados.

Se llevó a cabo un Taller-Diagnóstico en dos planteles de preparatorias de la Universidad Autónoma de Querétaro, contemplando así 2 grupos por cada plantel: Norte y Sur (un grupo por turno). Mediante una exploración en la convivencia grupal con la aplicación de Sociogramas. En donde el esquema grupal arrojó a aquellos que son populares (A); aquellos que gustan más (B); aquellos que no les gustan/agradan tanto (C); aquellos que están en controversia en el grupo (D); aquellos que son rechazados (E); y los que están en un descuido grupal (F). Obteniendo los siguientes resultados:

INSERTAR TABLA

Dados los resultados obtenidos vemos una diferencia significativa en el Plantel Sur, respecto al turno, y la indiferencia y descuido entre los integrantes del grupo vespertino, mientras que en el Plantel Norte no se encuentran diferencias significativas, y se observa una distribución favorable respecto a la cohesión y pertenencia grupal. Por lo que se concluye con la necesidad de trabajar con el fortalecimiento e integración de los estudiantes, que, como ha  mencionado la teoría del aprendizaje social,  repercute en amplios ámbitos de la vida del sujeto. Consideramos que no es suficiente concientizar al alumno en temas de paz y sana convivencia, sin mejorar las relaciones de grupo y, por ende, reestructurar los roles dentro del mismo.

Referencias

Díaz-Aguado, M. (2006). Convivencia escolar, disciplina y prevención de la violencia. Ministerio de Educación e Instituto de Tecnologías Educativas. https://www.eskolabakegune.euskadi.eus/c/document_library/get_file?uuid=18157a51-4114-47b6-b998-f48bc5d1ae6d&groupId=2211625

Fernández, J.S. (2000) SOCIOLOGÍA DE LOS GRUPOS ESCOLARES: Sociometría y Dinámica de Grupos. LA SOCIOMETRÍA. Universidad de Almería.: https://www.academia.edu/38055422/Sociolog%C3%ADa_de_los_grupos_escolares_Sociometr%C3%ADa_y_din%C3%A1mica_de_grupos

Miriam Elizabeth del Villar Martínez

Universidad Autónoma de Zacatecas

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