Abuso infantil: reforma sin sanciones contra castigos físicos

Si bien ya está prohibido castigar físicamente o humillar a una niña, niño o adolescente, mantener dichas prácticas no será objeto de una sanción, pues la reforma en materia aprobada por la Legislatura del Estado el pasado miércoles delega esta parte a las autoridades municipales y estatales.
Según se establece en la reforma al Código Civil del Estado de Querétaro y la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Querétaro, serán las autoridades administrativas las que deben llevar a cabo las acciones necesarias “para prevenir, proteger, atender, sancionar y erradicar” estas prácticas.
En la sesión de pleno del 15 de febrero, la diputada del Partido Acción Nacional (PAN) e impulsora de la ley, Mariela Morán Ocampo, señaló que todavía falta un camino por recorrer, pero los cambios a la ley son el inicio de un cambio de paradigma en este tema.
“Lo subrayo, [los menores de edad] no son propiedad de alguien. Hay que entender sus necesidades y facilitar su desarrollo integral. Es momento de tomar decisiones responsables, es posible cambiar su vida y cambiar las nuestras”, señaló la diputada presidenta de la Comisión de la Familia y Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.
Reforma a medias
El proyecto entiende como castigo corporal o físico a todo aquel acto cometido en contra de un menor de edad en el que se utilice la fuerza física como golpes con la mano o con algún objeto, así como empujones, pellizcos, mordidas, tirones de cabello o de orejas, quemaduras, ingesta de alimentos hirviendo u otros productos con el objetivo de causar dolor.
En tanto, el castigo humillante se define como cualquier trato ofensivo, denigrante o de menosprecio, y a cualquier acto que tenga como objetivo provocar dolor, amenaza, molestia o humillación cometido en contra un menor de edad.
La reforma no incluye datos duros de Querétaro y se limita a mencionar principios del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el cual establece que las consecuencias de estos castigos son baja autoestima, sentimientos de soledad y abandono, exclusión del diálogo y la reflexión, generación de más violencia, ansiedad, depresión, trastornos de la identidad, daños físicos e incluso la muerte.
Un día antes, cuando se aprobó el proyecto en la Comisión, Morán Ocampo también advirtió que la violencia que se vive hoy en las calles tiene su origen en el maltrato dentro del hogar: “Hablar del tema es hablar de estas cadenas de abuso y de dolor, es revelar que en México cada dos días muere un menor por sus padres”.
Los datos del maltrato
- Durante 2022, la Procuraduría Estatal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes recibió más de mil reportes de maltrato contra menores.
- En el 60% de los casos reportados se documentó que había algún índice de violencia o maltrato.
- En este momento, el Sistema Estatal DIF tiene bajo su resguardo a 469 menores, de los cuales:
- Una cuarta parte fueron víctimas de violencia familiar.
- El 2% sufrieron abuso sexual.
- El 48% fue por omisión de cuidados.
- El 6% fue por violación.
- El 25% fue por violencia familiar.
- El 19% fue por otros delitos.
- A principios de 2022, se registró un aumento en el número de menores protegidos por el DIF Estatal, ya que en el primer mes se resguardó a siete infantes, canalizados por reportes ciudadanos, hospitales o instituciones educativas.



