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Fiestas de El Pueblito: la resistencia a convertir la tradición en botín político

Los eventos culturales con motivo de la celebración tradicional de la virgen de El Pueblito fueron motivo de controversia este año debido a las expresiones de un sector de la ciudadanía que acusó un intento de apropiación de estas fiestas por parte de la administración de Roberto Sosa Pichardo.

Al respecto, el Municipio de Corregidora, a través de su director de Cultura, Víctor Ávila Uribe, negó esta versión y aseguró que lo que buscan es un programa que complemente a las tradiciones, una tarea que han realizado por años, destacó en entrevista con Tribuna de Querétaro.

A través de su página de Facebook, el Municipio de Corregidora recibió críticas por el empalme de actividades culturales con los de la festividad religiosa, y otros señalaron que el gobierno utilizó la festividad religiosa “dentro de un servicio público para ganar adeptos y votos”.

Ambas carteleras, la de los organizadores y la del Municipio, tuvieron eventos que se empalmaron, como la “danza folclórica, trío de huapango y cantante versátil del municipio de San Joaquín” con la “entrada de la corporación de la segunda cera y eucarística solemne” el viernes a las 6:00 p.m., así como el “ballet folclórico del municipio de Ezequiel Montes” con la “celebración eucarística”.

Mercedes, dueña de una papelería en El Pueblito, señala que esta es la primera vez que la administración pública hace un festival:

“Muchos están muy inconformes, que de por sí ya tiene un tiempo que como que no están muy felices con el gobierno, sobre todo en los últimos años, como que con esto sí terminó por declarar la guerra”.

Enriquecer la fiesta

Sin embargo, el director del Instituto Municipal de Cultura, Víctor Ávila Uribe, tiene otra versión de los hechos y dice que estas actividades datan de la década de los noventa, por lo que no es algo nuevo. En su oficina, muestra los carteles de aquellos festejos que iniciaron en la administración de Hilario Zúñiga Castillo (1991-1994).

El titular de Cultura en la demarcación señala que la intención era formar un evento cultural alterno a la fiesta con el fin de enriquecerla. En el primer periodo de Antonio Zapata (2000-2003) se interrumpieron los festejos y se retomaron en 2007, ya con Germán Borja como alcalde.

“No hay algo que esté interfiriendo. El programa cultural es algo que desde 2007 se viene haciendo de manera continua, no es algo como que dijeron: ‘bueno, vamos a hacer algo como para robarle público a la fiesta’. No, está dentro del marco de la fiesta y no es nada nuevo”.

Con la pandemia, las actividades culturales tuvieron que suspenderse y apenas este 2023 volvió la cartelera del Municipio de Corregidora.

Víctor Ávila destacó que se pidieron permisos al guardián y rector del templo para ocupar la cancha del Santuario de la Virgen de El Pueblito: “es algo que no interfiere en absoluto con la fiesta religiosa, porque la fiesta religiosa es intacta y esa no se debe de tocar, además, la gente es la que hace esa fiesta”, remarcó.

Recordó que las fiestas son un patrimonio inmaterial, por lo que no se puede intervenir en su realización y desde el gobierno municipal se busca enriquecerlas:

“la fiesta siempre va a ser la fiesta, y la fiesta siempre va a ser del pueblo y es una fiesta religiosa, es una fiesta de mandas porque la gente promete para bailar y eso siempre se desarrolla y eso está intacto”.

La cartelera del Municipio incluyó actividades culturales como demostraciones de huapango, ballet y muestras artesanales: “se busca que no transgredan el origen de la fiesta porque es una fiesta religiosa, no se meten por ejemplo bandas de rock o algo que no tenga que ver con la fiesta porque es algo muy tradicional”, sostuvo.

Finalmente, señaló que para próximos años seguirán con eventos culturales, pero buscarán otro espacio: “la intención es seguir estas actividades porque es algo alterno, quizá el espacio no pueda ser el Santuario porque pueda causar cierta incomodidad, pero son 17 años haciendo esta actividad que no entorpece, sino que enriquece más a la fiesta”.

Celosos de su tradición

Paulina Pereda Gutiérrez, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), explica que la gente de El Pueblito disfruta compartir sus tradiciones con personas externas, pero acciones como las del Municipio de Corregidora representa para ellos una pérdida del “sentido de su tradición” y una apropiación cultural.

“Han procurado establecer límites entre ellos y sus gobernantes o representantes, de manera que la fiesta no se transforme en un evento organizado, promovido o financiado por las autoridades; de ser así, toda esa parte simbólica se perdería”.

Para ella, declarar Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Querétaro a estas fiestas es una forma de reconocer el valor cultural, sin embargo, advirtió Pereda Gutiérrez, cabe la posibilidad de “obtener un beneficio o una utilidad de ellas a través de promover el turismo religioso en Corregidora” 

Agregó que, si bien las acciones del gobierno municipal generaron reacciones negativas ante la comunidad, no necesariamente quiere decir que deban ignorar las tradiciones. Sugirió la colocación de baños públicos, asegurar el adecuado funcionamiento del alumbrado público y la limpieza del espacio urbano, y capacitar al personal de policía para cuidar el correcto flujo vehicular y peatonal.

Asimismo, la resistencia cultural de El Pueblito ha favorecido la permanencia y fortaleza de estas fiestas tradicionales, opinó la investigadora. “El sistema organizacional de la comunidad defiende con mucha fe y devoción” el sentido y la identidad de sus raíces y tradiciones, pese al rápido crecimiento urbano y modernización del municipio.

Tradición casi tricentenaria

Las fiestas en honor a la virgen de El Pueblito, caracterizadas por el paseo del buey y el reparto del caldo, son una tradición con 287 años de antigüedad. Se llevan a cabo durante una semana en la que la población muestra su fervor a través de distintas actividades culturales que muestran el sentido de comunidad.

Son tres festejos en el año: febrero, mayo y octubre, pero los primeros son los más importantes con nueve días en los cuales realizan el ensayo real, el paseo del buey, la repartición del caldo frío, la visita de peregrinos, un recorrido de acción de gracias, entre otras actividades.

La fiesta comienza un sábado de febrero con la participación de la primera y segunda danza de la virgen de El Pueblito; la fecha exacta de arranque depende de los días de la Semana Santa del año anterior. Los grupos salen a pedir cooperación entre octubre y noviembre, para pagar la banda, los arcos, el castillo, los adornos, y el entablado.

El día del ensayo real “los niños de la primera danza salen y van formados en parejas del más grande al más chiquito, luego atrás de ellos van las mamás con sus charolas, sus flores, su rebozo y su falda. Delante de los niños van unos que se llaman los baltazares”, explicó Fernanda Flores Nieves, una de las integrantes de la danza.

El domingo comienza el paseo del buey. Sale el padre de la iglesia a dar su bendición a cada animal que lleva consigo ingredientes con los cuales se preparará el caldo: garbanzos, cebollas, tortillas, etc.

El paseo se hace porque antes se creía que los bueyes eran robados, por lo que se decidió sacarlos a las calles para que la gente viera que estaban en buen estado, no eran robados y habían sido adquiridos por los tenanches, quienes ponen dinero de sus bolsillos. El paseo del buey es organizado por la “mayordomía de la Virgen”, participan 12 tenanches y 12 mayores, quienes son los encargados de cuidar la imagen y hacer la fiesta.

El domingo por la noche le entregan un trozo de carne a cada mayor para que preparen el caldo: esa misma noche se hace la comida con garbanzos, carne y verdura, para que al día siguiente se reparta a la gente del pueblo, incluso a personas de fuera; por lo que muchos asisten a la repartición con ollas y trastes.

Entre semana van peregrinos de Ejido Modelo, Santa María Magdalena, Tlacote y diferentes asociaciones de distintos lugares. También se hacen representaciones de cómo era El Pueblito antes de la religión católica, por lo que se presentan bailes típicos de comunidades indígenas: con faldas largas bordadas y rebozos. De la misma manera, se presentan danzas de los niños durante las noches.

Dafne Azuby Arreola Santana

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. Parte del equipo de Verificado Tribuna durante las elecciones 2021 y reportera de Tribuna Diario desde agosto de 2021.

Cecilia Gabriela Velázquez

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. 23 años; amante del rock clásico.

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